LIGA ENDESA

Nacho Rodríguez recuerda el triple de Ansley y los milímetros que faltaron a Unicaja para tumbar al Barça hace 29 años: "Estuvo bien tirado"

El exbase internacional malagueño pone en valor el liderato de Unicaja y recuerda la primera vez que llegaron a la final ACB hace ahora 29 años, con el triple de Mike Ansley como imagen.

Nacho Rodríguez junto a Javier Imbroda./Antonio Salas
Nacho Rodríguez junto a Javier Imbroda. Antonio Salas
Guillermo García

Guillermo García

El nombre de Nacho Rodríguez (Málaga, 1970) es ley en Málaga. Por sus manos -y por su cabeza- pasaron las primeras jugadas de Unicaja tras la fusión del Caja de Ronda y del Mayoral Maristas, convirtiéndose en el mariscal de campo que llevó al conjunto malagueño a su primera final ACB. Fue en 1995 y en aquella ocasión la mala suerte les dejó sin un título marcado por el triple fallado de Mike Ansley. Un tiro maldito que se estrelló contra el aro del Palau y que dio una vida extra al Barça, que no la desaprovechó.

Hoy Rodríguez sonríe al ver que aquella primera piedra puesta en los 90 se ha convertido en uno de los edificios más sólidos del baloncesto español, capaz de discutir el dominio del Real Madrid y de un Barcelona que el base malagueño conoce bien tras vestir su camiseta durante seis temporadas (luego jugó en Alicante, Menorca y Valladolid) y ocupar el cargo de director deportivo antes de la entrada de Juan Carlos Navarro al frente de la sección.

¿Qué supone para un equipo como Unicaja haber terminado la temporada como primero de la liga regular por delante de Real Madrid y Barça?

Lo que están consiguiendo es algo impresionante, histórico, porque hace 15 años que nadie terminaba primero, que no fuera Madrid y Barcelona. Pero lo más importante es que no es flor de un día. No es haber ganado la Copa del Rey el año pasado y después pensar 'a ver qué pasa la temporada siguiente'. Yo siempre digo que en la vida en general, pero en el deporte sobre todo, lo difícil no es llegar, sino mantenerse ahí arriba. Lo de esta temporada es un poco continuación del año pasado y fíjate la temporada que están haciendo, ganando la BCL, y luego en ACB.

¿Esto les hace ser favoritos?

Es muy difícil en una liga regular, con 34 partidos, ganarle al Madrid y al Barça porque hay muchos encuentros, muchos viajes, plantillas grandes y lo que está haciendo Unicaja ya es algo histórico, independientemente de si ganan o no ganan la liga, porque están en condiciones de, por lo menos, competir. Yo no diría que son favoritos, pero por lo menos pueden competir, además, con un cuadro asequible, ¿no?

Ese crecimiento no sólo se ve en la cancha.

Están haciéndose las cosas muy bien. No solo en el terreno deportivo, sino también fuera de lo que es el baloncesto y no me refiero a, bueno, ahora es muy fácil que la gente vaya al pabellón, ¿no? Desde que llegaron tanto López Nieto como Juanma Rodríguez. ¿Sabes que es mi hermano, no?

Sí, sí

Desde que llegaron los dos han dado una vuelta de calcetín al club y nada es casualidad, sino que es causalidad. Todo lo que han construido alrededor y que no es solo meter canastas, ganar y llenar el pabellón, que es verdad que los resultados acompañan. Hay una simbiosis ya desde hace dos años entre el club, la ciudad, con todas las instituciones y ese es un grandísimo trabajo que están haciendo.

Nacho Rodríguez como jugador de Unicaja. Diario Sur
Nacho Rodríguez como jugador de Unicaja. Diario Sur

Para un malagueño como tú tiene que ser un orgullo ver al equipo tan arriba.

Claro. En Málaga se está reconociendo, por supuesto, pero creo que fuera de Málaga no se está reconociendo mucho todo lo que está significando lo que están consiguiendo y lo que están haciendo. A lo mejor tienen que ganar la liga para que digan 'ostrás, si Unicaja está ahí' como hicimos nosotros en la 94-95 cuando casi ganamos al Barcelona. Pero lo que están haciendo es increíble. Sin ser el mayor presupuesto, volviendo a poner a Málaga en el mapa, construyendo un equipo con nueve jugadores nuevos y que haya un reparto de roles y que todo el mundo esté identificado… A mi se me ponen los pelos de punta cuando oigo a Kendrick Perry o a Kravish decir que Málaga es su casa.

Mira, por ejemplo, antes del último partido Kravish, un jugador muy importante en la posición de '5', es el descarte por decisión técnica y que podía estar enfadado, vino al partido con una camiseta con la foto de Ibon Navarro. Eso habla de la sintonía que hay, de la gran familia que han construido y no es nada fácil a esos niveles ver cómo juegan y la buena sintonía y los roles que han construido. Y quien ha construido eso se llama Ibon Navarro. No es fácil en un vestuario de élite que 13 jugadores aporten un día uno y otro día otro y que no haya egos.

¿Puedes ponerme un ejemplo?

Me acuerdo que mi hermano me comentó el año pasado, cuando estaban en plena negociación, que a los jugadores no les importaba, entre comillas, el dinero, sino que les importaba si iban a seguir todos. Y eso es muy difícil de construir. A mí como malagueño que mi ciudad y mi equipo que me dio todo, y sobre todo con mi hermano ahí, pues que hayan construido esto, me llena de orgullo, y no paro de alabarlo por el grandísimo trabajo que está haciendo.

Un proyecto que se ha construido dando un poco la vuelta a la narrativa. Primero con vosotros llegando a la final ACB con un equipo de canteranos. Luego llegó la etapa de Berni y Carlos Cabezas y ahora el público se identifica igual con el equipo como si Osetkowsky fuese de El Palo o Perry de El Limonar.

Totalmente, pero creo que es que el deporte ha evolucionado. Lo que conseguimos nosotros en el 94-95, que hicimos historia sin conseguir un título, y éramos muchos de Málaga, con Manel Bosch, con Alfonso Reyes y con tres americanos. Y eso era un deporte que no estaban tan globalizado. No era fácil fichar jugadores de fuera.

Hoy en día, desgraciadamente, no sólo en Unicaja, sino que lo vemos en Barcelona, Madrid, equipos muy punteros y que tienen presupuesto para optar a chicos de la cantera, es difícil compaginar los resultados con sacar chicos de la cantera. Es uno de los problemas que existe en el deporte profesional. Hay mucha distancia entre los chicos de 17-18 años y la élite. Aquí lo que cuenta, a estos niveles profesionales, no te diría ganar pero sí competir y Unicaja lo está haciendo.

"Me acuerdo que hablamos un día, cuando le echan de Andorra. Me llamó mi hermano y me dice: "Que han echado a Ibon". Y yo le dije, "Juanma, ve de cabeza a por él"

Nacho Rodríguez

Y lo hace con Alberto Díaz como ejemplo.

¡Fíjate qué estandarte tiene Málaga! Pero al final no he visto quejas del aficionado de que Mario Saint-Supery no esté ahí y se haya ido a Tizona. Lo que quiere la gente es un equipo que compita, que lleve el nombre orgulloso de Málaga y si puede ganar, mejor. Y lo están consiguiendo.

Para conseguir ese objetivo es fundamental Ibon Navarro. ¿Qué te cuenta tu hermano sobre cómo le convence para aceptar el proyecto y le dé forma?

Es muy profesional, muy honesto y muy discreto. Creo que si en vez de ser Juanma Rodríguez y él fuese otro director deportivo y otro club, se les habría dado más bombo como el gran arquitecto y tal. Juanma tenía claro que quería un entrenador joven, que se identificase con el proyecto y trabajador y una persona normal, con la que se pudiese trabajar.

Y tú tuviste algo que ver.

Me acuerdo que hablamos un día, cuando le echan de Andorra. Me llamó mi hermano y me dice: "Que han echado a Ibon". Y yo le dije, "Juanma, ve de cabeza a por él". Yo le conocía del Barça y me había enfrentado varias veces con él. Es un gran profesional, estudia muy bien a los rivales, crea muy buen ambiente y me hablaban muy bien de él.

Juanma firmó a un entrenador normal con el que tiene muy buena sintonía. Son los dos muy trabajadores, muy discretos y creo que el principal logro de Ibon es tener a 13 jugadores pues enchufados. Eso es muy difícil en el baloncesto profesional, porque hay algunos que pueden pensar en sí mismos y se ha demostrado que al final los puntos no son lo importante, sino al final lo verdaderamente importante es que tu equipo gane, que tu equipo esté arriba. Eso es lo que ha conseguido Ibon Navarro y es un trabajo muy complicado en el baloncesto de primer nivel, estar ahí arriba y todo el mérito es de él y de su staff. Es un gran trabajo en general de todo el mundo y por encima de todo de ese gran patrocinador que es Unicaja. Sin ellos tampoco sería posible esto.

Para terminar ya con este Unicaja de hoy en día, defíname a su hermano.

[Puff] Yo te diría infravalorado, muy trabajador, muy honesto y muy conocedor del mercado. Con esa mezcla tienes a Juan Manuel Rodríguez, que si estuviese en otro club, de los que han quedado tercero, cuarto o quinto en la liga regular, todo el mundo hablaría de él y estaría poniendo que lo van a fichar Olympiacos o cualquier otro equipo de la Euroliga.

Él apostó por irse a Málaga. Estaba en el Betis con contrato y apostó por ir a Málaga que es el club de su ciudad. Tuvo la humildad de irse a LEB con Betis, subió, trabajó muy bien en Sevilla y ahora también lo está haciendo… fíjate.

Es mi hermano, ¿qué quieres que te diga? Hablamos casi cada día y se lo merece . En su momento fue injusta su salida de Málaga en una época complicada. Le echaron de Málaga y creo que nunca ha tenido una mala palabra hacia Unicaja. Todo lo contrario. A pesar de que de que lo echaron, empezó otra vez de cero, se cayó y se volvió a levantar y se merece pues todo lo bueno que le está pasando.

Nacho Rodríguez marca jugada con Unicaja. Diario Sur
Nacho Rodríguez marca jugada con Unicaja. Diario Sur

¿Ves al equipo con posibilidades de repetir, al menos, la gesta que vivisteis hace 29 años cuando llegasteis a la final de la ACB?

Yo siempre intento tener los pies en el suelo. Este equipo evidentemente va a competir, pero sería un craso error si ya se habla de ser campeón de liga. Ves el cuadro que ha quedado, los emparejamientos, y la gente ve la ocasión ideal porque nos ha tocado Manresa, que va a ser un rival muy complicado por su estilo de juego. Es un nuevo milagro lo que ha hecho Pedro Martínez y van a jugar sin presión que es cuando más peligroso es este Manresa.

Y después viene Valencia o Murcia, lo que aparece como el escenario ideal. Pero conociendo a mi hermano, a los jugadores y a Ibon, lo que han transmitido es que van a competir, pero no están pensando en ganar la liga. Eso es más de puertas afuera, que entiendo que la gente se ilusione, pero tienen que pensar en Manresa con un estilo muy complicado y que no tiene nada que perder. En una eliminatoria a tres es el peor rival.

"Cuando el primer partido le ganamos, el segundo estuvimos a punto de ganar con alguna decisión arbitral complicada y en el tercero llegó el triple de Ansley, imagínate"

Tú eras uno de los estandartes de ese primer gran Unicaja, tras la fusión entre Caja de Ronda y Mayoral, que llega a su primera final ACB. ¿Cómo recuerdas esa serie ante el Barça?

Para nosotros pasar las eliminatorias, ya cuando entramos en semifinales, era ya un título. Y después jugar contra el Barça, no teníamos nada que perder, como ahora Unicaja, pero sabíamos que íbamos a competir. Nos daba igual el Barça que el Madrid. De hecho en el primer partido del Palau cuando salimos a la cancha en una final ACB, el público nos aplaudió como diciendo "bueno, muy bien el trabajo que habéis hecho pero vais a perder". Cuando el primer partido le ganamos, el segundo estuvimos a punto de ganar con alguna decisión arbitral complicada y en el tercero llegó el triple de Ansley, imagínate.

Era era un grupo de amigos, de muy buenos jugadores con los roles muy bien definidos y mucho equilibrio, que sabíamos a lo que jugamos y después teníamos un entrenador que era un adelantado de la época, que era Javier Imbroda -y siempre con Pedro Ramírez, que nunca se habla de él pero era un gran binomio-. El baloncesto que se practica hoy en día, con entrenadores exigentes y pienso en Javier y a Pedro, entrenadores del 94 con muchas de las cosas y muchas de las propuestas que se hacen hoy en el baloncesto moderno.

¿Cómo recuerdas ese momento en el que el tiro de Ansley no entra? ¿Está bien jugado?

Todos estábamos de acuerdo y por eso te hablo de los roles, ¿no? Yo que era el base, fíjate, no es normal hoy en día pedir un tiempo muerto y que el balón lo suba al 4, ¿sabes? Es como si Jabari Parker sube el balón. Fíjate el balón de estos modelos que tenía Javier Imbroda. Pero bueno, todos teníamos claro el triple de Mike, que llevaba 36 o 37 puntos. Es verdad que lo defendía Middleton, que era un excelente defensor, pero todos teníamos claro esa jugada y yo creo que estuvo bien tirado.

¿Y cómo fue la reacción en el vestuario?

Llegamos al vestuario y es verdad que al principio llegamos un poquito cabizbajos porque lo habíamos tenido muy cerca. Pero enseguida hicimos click y dijimos "vamos a ir al Palau a ganar. Tenemos otra oportunidad. Ahora, un poco la presión la tienen ellos". Y en el Palau estuvimos 30 minutos con el marcador ajustado. El equipo, te digo que enseguida se levantó y fuimos allí a ganar e intentar hacerlo lo mejor posible. Era muy complicado por todos los condicionantes, pero bueno, salimos y competimos en el quinto partido.

En el avión te vas un poquito cabizbajo también, pensando en lo que pudimos haber hecho, pero llegas a Málaga, llegas al aeropuerto y ves cómo estaba y dices, hemos conseguido algo histórico, algo importante a pesar de no haber ganado. Tardamos 2 o 3 horas en salir del aeropuerto de Málaga, de lo que había significado

Para mí ese éxito de Unicaja fue la semillita, aunque no se habla mucho. Parece que Unicaja empezó en el 2001 cuando se ganó la Copa Korac, pero gracias a ese subcampeonato se construyó el Martín Carpena, Unicaja, que ya era el patrocinador, siguió apostando todavía más y de tener un equipo con un presupuesto pequeño, luego vinieron Maljkovic y jugadores del primer nivel europeo. Después con Berni, con Carlos, con Jorge Garbajosa, Pepe Sánchez, Walter Herrman… jugadores del primer nivel. Creo que si no se hubiera conseguido ese subcampeonato y lo que significó socialmente para Málaga, pues posiblemente no hubiera venido lo demás.

¿Cómo era ese vestuario por dentro? Cuéntame alguna anécdota para entenderlo.

Es normal hoy en día, si te fijas, en un deporte colectivo todos los grandes equipos que consiguen grandes éxitos, se habla de familia. La Selección española tiene el hashtag es la familia, en el Madrid de fútbol se habla de su buen rollo. Y verdaderamente nosotros, en el 94-95, era normal después de cada partido, siete, ocho, nueve jugadores, irnos a comer, a cenar, incluso salir a tomar una copa. Ahí venían Mike [Ansley], Kenny [Miller] y Sergey Babkov, que en paz descanse.

Era un excelente jugador, muy callado, muy tímido, no hablaba casi español ni inglés, pero se involucró muy bien. Y el buen ambiente que había fuera del campo, lo trasladábamos a la pista. El éxito es que había muy buena relación entre todos y éramos amigos de verdad. Nos conocíamos a las familias de uno, a las mujeres, a las novias, a los padres, cuando venía alguien de fuera los acogíamos y eso después en la pista se nota. Y si después con un responsable como era Javier, que tenía la idea muy clara. Entonces era la combinación perfecta.