El plan de Chus Mateo para anular las debilidades del Real Madrid contra el Barça
Los blancos quieren poner el 2-0 ante un conjunto culé necesitado de quitarse los fantasmas del primer partido.

Si algo le quedó claro al Real Madrid tras el primer duelo de semifinales ante el Barça es que, por mucho que ganase de 19 puntos, lo de este viernes no tendrá nada que ver. El equipo blanco asume que los de Roger Grimau saldrán de una forma totalmente diferente. De hecho, el propio Facundo Campazzo lo reconoció nada más terminar el primer partido: "El viernes el Barça saldrá de otra manera, seguro". Y a sabiendas de ello, a Chus Mateo le toca preparar a conciencia un duelo que, de seguro, será mucho más físico y complejo que el de este miércoles. Aunque, eso sí, ya dejó pinceladas de lo que será su pizarra para tratar de poner ese 2-0.
Porque lo que se vio en este primer duelo fue un sistema que, por un lado, tratase de generar un mismatch pero... a la inversa. Es decir, emparejar a Campazzo con Satoransky y que en vez de que el segundo se beneficie de la ventaja que le da su altura, el argentino se aproveche de que es más bajo para subir un plus de agresividad y que este desajuste entre ambos haga que el más alto se cargue de faltas. Algo que el equipo blanco tratará de volver a repetir para, al igual que ya hizo el miércoles, intentar romper al Barça por esta vía.
Por otro lado, está la focalización defensiva contra jugadores como Ricky Rubio o Nico Laprovittola. Los dos bases tuvieron siempre a un jugador del Real Madrid que estuvo totalmente pendiente de ellos, siendo la mayoría de las veces Alberto Abalde o Fabien Causeur. Y esto, de nuevo, será algo que tratará de repetir el técnico madridista para, así, tratar de anular a sus tiradores.
Además, Edy Tavares, que volvió a resurgir y mostrar su mejor versión, tendrá que volver a pelearse en la pintura con Jan Vesely y Willy Hernangómez, de quienes se espera que salgan con mucha más intensidad y agresividad para tratar de evitar que el equipo blanco vuelva a hacer de las suyas en la zona. Y es que esto fue algo que el Barça intentó... pero a medio gas. Porque sólo Oscar Da Silva consiguió romper, en cierto modo, la defensa cerca del aro y obligó a Chus Mateo a ir ajustando y cambiando la misma para frenarlo.
Además, también tendrán que buscar anular el tiro exterior culé y a Jabari Parker, porque ya ha demostrado que, si tiene el día, el peligro que puede generar puede ser clave a nivel ofensivo para los culés.
De este modo, la clave del partido pasará por cómo se ajuste de nuevo la pizarra de Chus Mateo a la de Roger Grimau para volver a tratar de anular al conjunto culé, poner el 2-0 y buscar cerrar la eliminatoria este domingo en el Palau.