Los señalados del año negro del Barça antes de otra reconstrucción
Roger Grimau está en la casilla de salida, Kalinic muy señalado y Willy Hernangómez no ha rendido como se esperaba, entre otros nombres.

Si hay un resumen que recoge a la perfección lo que ha sido el año del Barça, ese es, sin duda, el que hizo el propio entrenador culé, Roger Grimau, tras quedar eliminado de la Liga Endesa y confirmar la consumación de lo que ya es un año negro del club: "Es una mala temporada". El Barça no ha alcanzado los objetivos, como dijo el propio director general, Juan Carlos Navarro, tras el desastre. Y es que lo que se vendió como una reconstrucción y renovación a principios de temporada, con una base nacional como eje principal, ha sido un fracaso ante lo que son las expectativas que tiene un club como el Barça. Y esto hace que haya varios nombres en el punto de mira, aunque la reflexión -que según Navarro se hará de forma pública en unos días- también tiene que mirar hacia la cúpula.
El más tocado, sin ningún tipo de dudas, es el entrenador. Roger Grimau aceptó la oferta de ser primer entrenador del club de su vida, algo que no podía rechazar, y al final le ha podido la situación. El técnico no ha llegado a conectar al 100% con la plantilla y un claro ejemplo de ello se ve en esa irregularidad que ha mantenido el equipo desde el principio de la temporada hasta el final. Y el balance, como él mismo reconoció, es "malo", porque el Barça tan sólo ha jugado la final de la Copa del Rey... y la perdió. Si bien, el palo más duro fue la eliminación de la Euroliga en ese quinto partido en el Palau ante Olympiacos. Un revés que hizo a las altas esferas del club activar la búsqueda de nuevas opciones para el banquillo la próxima temporada.
Como ya publicó Relevo, el Barça sondea el mercado de entrenadores y hay algunos nombres sobre la mesa. El que fuera entrenador del Fenerbahçe, Dimitris Itoudis, es uno de ellos y otro, que sería a día de hoy la opción que suena con más fuerza, el de Xavi Pascual, quien hace unos días ya confirmó que no seguiría entrenando en el Zenit de San Petersburgo.
Y es que las palabras de Navarro este domingo dejan entrever que esos "cambios" que ya ha anunciado el director general del Barça pasan por la renovación del banquillo. "Se tiene que pensar y reflexionar y hablar con Roger Grimau; su futuro es algo sobre lo que todavía no puedo responder", dijo, justo después de que el propio técnico asegurase que "no era idiota", en referencia a que entiende que la situación es crítica pese a que hasta ahora había sentido el apoyo del club.
Una plantilla que apuntaba fuerte y que no ha estado a la altura
Cuando el pasado verano el Barça anunció ese "bloque nacional" como eje principal de su proyecto, este apuntaba a unos niveles que no ha alcanzado. Ya sea porque hay jugadores que no han rendido como se esperaba o porque tampoco les han dejado hacerlo. Por eso, en lo que dijo Navarro de que "no todo ha sido cosa del entrenador, algunos jugadores no han estado a la altura", también lleva razón.
El principal caso y el más sonoro es el de Willy Hernangómez. El pívot llegó para ser el referente del equipo… y no ha sido así. Jan Vesely se ha erigido como la principal arma en el juego interior y los problemas en defensa de Willy lo relegaron pronto a otro rol. ¿El problema? Que no ha parecido que se haya llegado a entender el perfil de jugador que es el madrileño en toda la temporada. Y es que si algo ha dejado claro a lo largo de los años es que su perfil no es el de un pívot defensivo, sino todo lo contrario: un jugador inferior que aporta en ataque… si le llega el balón, claro. Y si se junta que los sistemas que planteaba el Barça no lograban este cometido y que el jugador tampoco llegó a ganarse la confianza del técnico para que apostase por él en cuanto a minutos se refiere -ya hubo varias polémicas por ello a lo largo de la temporada-, pues poco más se puede decir.
Los casos de Joel Parra y Darío Brizuela también salen a la palestra. Más que nada porque el club pagó las cláusulas de rescisión de contrato de cada uno de ellos... para que apenas hayan tenido relevancia. Al menos, no en Europa. Y aunque lo de Ricky Rubio fuese un fichaje que podría llamarse exprés, por la situación, quizá hubo demasiadas expectativas en torno a él cuando acababa de volver tras pasar una situación bastante compleja y estar casi un año sin jugar. De hecho, su futuro es uno de los que está en duda, sobre todo, tras las declaraciones que realizó a los medios tras el partido de ayer: "No quiero decidirlo en caliente, quiero estar unas semanas con la cabeza fría para valorarlo todo".
Y otro de los nombres es el de Kalinic. El alero serbio ha ido de más a menos esta temporada y ni siquiera fue de la partida en el tercer duelo de la serie ante el Real Madrid. Roger Grimau lo dejó fuera por decisión técnica y, según ha podido saber Relevo, la actitud que mostró en el banquillo durante el segundo duelo en el WiZink Center no gustó ni al staff técnico... ni a la directiva. Y es que a Kalinic se le vio con una actitud totalmente despreocupada, riendo y bromeando junto a Rokas Jokubaitis cuando el Barça se la estaba jugando e iba perdiendo ante el Real Madrid. Es más, el alero termina contrato este año y no tiene pinta de que vaya a renovar. Medios serbios lo ubican en la órbita de Estrella Roja.
La directiva, también en el punto de mira
"Nadie ha estado a la altura y nos metemos dentro del saco también", dijo Navarro. Y lo cierto es que esa es la realidad. El máximo responsable de la sección de baloncesto, Josep Cubells, el director general, Juan Carlos Navarro, y el director deportivo, Mario Bruno Fernández, fueron los que orquestaron la renovación del Barça. Ese fin de la era Mirotic y Jasikevicius y apostaron por un proyecto que ha salido cruz.
Pero, además, cuando en diciembre el equipo tuvo ese bajón que puso a Grimau contra las cuerdas, refrendaron la postura de apoyo al técnico. Algo que no sentó bien entre la afición, que pedían algún golpe de efecto para tratar de revertir una situación que mejoró... pero sin que haya sido suficiente.
Ahora, los culés están a expensas de esa rueda de prensa anunciada por Navarro en la que comparecerá, también, el resto de la cúpula azulgrana para hacer un balance profundo de lo ocurrido. Ahí se decidirá el devenir de un Barça que, eso sí, apunta a otra reconstrucción... aunque sea a menor escala que la del pasado verano.