OPINIÓN

El Super-Barça y un marrón de "31.000 euros" diarios con Mirotic

Nikola Mirotic en un partido de la ACB./ACB
Nikola Mirotic en un partido de la ACB. ACB

El Barça de basket nos ha engañado a todos. Cuando parecía que todo se abocaba a un proyecto menor, anunciado por el propio Joan Laporta al declarar que se iba a recortar el presupuesto de las secciones, van y se sacan de la manga nombres que invitan a soñar a la afición del Palau. Quien más o quien menos ya pensaba en un verano de mercadillo en el que los azulgrana no pudieran fichar más que productos de saldo. Nada más lejos de la realidad.

En medio de todos los comentarios negativos, de recortes salariales y de cuentas de la vieja para ver a qué podía optar el conjunto azulgrana, la dirección deportiva, con Juan Carlos Navarro a la cabeza, ha sorprendido con movimientos y operaciones (hechas o a punto de hacerse) que han convertido a los culés en el equipo del momento. Primero fue Joel Parra, luego Willy Hernangómez, más tarde Dario Brizuela y ahora ya se espera el anuncio de Juancho.

Nikola Mirotic habla sobre su futuro en el Barça.Efe

Cuatro jugones nacionales sobre los que cimentar un nuevo proyecto que parecía demolido tras el anuncio de la rescisión de Mirotic… algo que todavía no ha sucedido y que no tiene pinta de solucionarse a corto plazo. Y eso sí sería un marrón tanto para el Barça como para el nuevo entrenador del equipo Roger Grimau, que tendrá que lidiar con una situación demasiado peliaguda para un técnico que se estrena en el máximo nivel.

Ahora mismo la situación entre el club y el jugador de origen montenegrino se encuentra en punto muerto. O mejor dicho, no se encuentra. Con dos años de contrato y 22 millones de euros por resolver, el club quiere que la rescisión no se le impute en un solo pago y por ello quiere negociar para repartir el gasto de un finiquito de esa cuantía. Sin embargo, los pasos no están siendo los correctos y el entorno del jugador ya ha declarado que, de momento, no hay negociaciones. Ni las ha habido.

Fue Igor Crespo, representante de Mirotic, quien se encargó de esclarecer cómo está la situación a día de hoy: "No me explico lo que esta pasando, nos han comunicado en público y en privado que quieren prescindir de Nikola Mirotic, pero no tenemos ninguna notificación por escrito ni nada oficial. La última comunicación que tuvimos con el club fue el 28 de junio y por mi parte. Llamé al club para preguntar qué intención tenían y me comentaron que se comunicarían conmigo en breve y no he vuelto a saber nada. No tenemos ninguna prisa, cada día que pasan se devengan 31.000 euros, la prisa la debería tener el Barça. Además oficialmente no nos han dicho nada".

Un precio inasumible para un club que hace menos de un mes aseguraba en boca de su presidente que necesitaba recortar masa salarial de sus secciones. Pero, sobre todo, para Grimau, que puede encontrarse en la pretemporada con la figura de Mirotic sentada en el banquillo y no saber qué hacer con él. Y esta posibilidad ahora mismo no está tan lejos de ser realidad y lo que podría ser una bendición para cualquier equipo (contar con los Hernangómez, Parra, Brizuela, Abrines, Satoransky, Laprovittola y Mirotic) sería un problema.

El Barça ya vivió una situación similar en 2018 con Tyrese Rice. El base estadounidense no aceptó la rescisión planteada por el club y acabó entrenando con el filial azulgrana, ya que no entraba ni en los planes de la entidad ni en los de la primera plantilla. Una situación incómoda que ahora puede repetirse con un Mirotic que está más dentro que fuera del club a día de hoy.

El Barça se ha movido bien en el mercado. Se ha quitado tres salarios elevados como son los de Jasikevicius (alrededor de los 3,5 millones por curso), de Sanli (en torno a los 2 millones) y de Kuric (1,4) y les va a suplir por jugadores con salarios similares o inferiores como son Parra y Brizuela. Pero claro, si no consigues quitarte lo más grande, todo lo anterior puede quedar como una pintura muy bonita que enmascare una cruda realidad.