OPINIÓN

Brasil, ¿más samba que nunca?

Los jugadores de Brasil aplauden tras vencer a Irán en el primer partido. /FIBA
Los jugadores de Brasil aplauden tras vencer a Irán en el primer partido. FIBA

"De movimiento vivo, rápido y muy alegre". Así define a la samba el diccionario de la RAE. Y así podemos establecer muchos paralelismos del juego de la selección de Brasil para la Copa del Mundo de 2023 como le gusta a su entrenador a Gustavo de Conti y que le convierte en el rival más peligroso de la primera fase para España.

Equipo al que le gusta jugar a ritmo, en transición (9,2 puntos por partido en la preparación), sin especular, con buena capacidad atlética, y cuyo corazón reside en los playmakers de primer nivel con los que cuenta: Marcelinho Huertas, 12º jugador en participar en cinco Mundiales, el desgraciadamente lesionado Raúl Neto y Yago Dos Santos.

Sobran las presentaciones para los dos primeros. Sobre el tercero, el más desconocido, suple la falta de centímetros (1,75) con calidad, desparpajo y personalidad pese a su juventud (24 años). Si ya le vimos el pasado verano conquistar el Global Jamcon la Sub-23 que dirigía Splitter donde fue escogido MVP, 'Monstrinho' ha seguido creciendo en el Ulm durante la temporada formando pareja de bases con Juan Núñez y compartiendo vestuario con otro brasileño como Caboclo hasta conquistar la Liga Alemana.

Esta gran tripleta de manejadores hace que se desenvuelvan muy bien en situaciones de pick and roll, siendo una amenaza ya sea creando o generando. Así, inician muchas situaciones en el central o con los dos interiores bloqueando arriba, double drag, buscando las continuaciones de los hombres altos o los cambios de asignación de grande con pequeño.

Y si no conectan con ellos, siempre quedará una bomba o tiro a una pierna de Marcelinho o un triple o una penetración de Dos Santos atacando el bloqueo directo hacia el lado contrario (reject). Entre sus manejadores han anotado 10,8 puntos por partido en los cinco partidos amistosos antes del torneo.

Con la baja de Neto se reducen las posibilidades y combinaciones de dos de ellos al mismo tiempo en la pista, clave para que la circulación de balón sea muy buena y encuentren la mejor opción y dónde se encuentra la ventaja. Ya sea a través de pases de vuelta entre los dos manejadores de la primera línea, a través del short roll (continuación corta del pívot), penetración y sacar el balón fuera (drive and kick), buscando el pase extra o inversiones desde el poste bajo. En el estreno mundialista, 25 asistencias, 16 entre los tres bases.

Todos los jugadores en pista tiran, lo que hace que hayan llegado al torneo con cinco amistosos disputados anotando casi 20 puntos por partido, 19,8, en situaciones de Catch and Shoot, Recibir y Tirar para 1,32 puntos por posesión (19,9% de las mismas). Una barbaridad. Si lo traducimos a estadísticas más mundanas, 12,2 triples por partido convertidos con un 42,7% de acierto, con especial rendimiento de los cuatros como Tim Soares (1,5 por partido) o de Lucas Dias (2,2). Ante Irán en el estreno, 14/34 para un 41,2%.

También buscan situaciones de bloqueo directo+indirecto para las salidas de Benite (ha metido 2,4 en la preparación) y Leo Meindl.

Mención aparte requiere Caboclo. Ha dado un paso adelante en madurez y está en modo destructor jugando de pívot. Su verticalidad en las continuaciones, la capacidad para correr la pista, el trabajo en el rebote ofensivo… Ya lo hemos visto en el primer partido del campeonato anotando los diez primeros puntos en los tres primeros minutos de arranque de partido ante Irán.

Defensivamente, además de tener muchas variantes para defender el pick and roll, han utilizado situaciones en zona en las segundas partes. Habrá que ver su disciplina en el balance defensivo en un torneo de alto nivel como este.

La situación física en la que se encuentra el nazarí Cristiano Felicio, una de las grandes interrogantes en una selección en la que se quedó fuera por lesión Louzada y que habrá que ver cómo responde al golpe anímico de la lesión de Raulzinho, teniendo que mantener el protagonismo importante de la preparación Benite, dar un paso adelante y sobrecargar a los dos bases.

Una derrota sobre la bocina frente a Puerto Rico les hizo tener que esperar a sellar su clasificación a la última jornada frente a Estados Unidos, imponiéndose por 83 a 76.

Con cinco partidos concentrados en apenas una semana en la preparación, y el necesario control de las cargas y descansos, no hemos acabado de ver su potencial. Se llevaron el Boomers x World en Australia ganando a Sudán del Sur (85-75), Venezuela (83-71) y la anfitriona por 86 a 90. En la Solidarity Cup en China cayeron ante Italia (93-87) y Serbia (89-85).