Jordi Fernández arranca al frente de la favorita Canadá con España en el horizonte y la duda de su gran estrella
El entrenador español se estrenó a los mandos de la selección canadiense buscando crear un programa nacional de élite.

En el OVO Athletic Center, el recinto futurístico de entrenamiento de los Toronto Raptors, la selección canadiense dio sus primeros pasos hacia el Mundial 2023. Con nuevo entrenador, con una plantilla con un talento diferencial y con ilusiones renovadas tras no participar en los Juegos Olímpicos de 2020. Canadá llega a la cita de agosto como una de las favoritas, segunda, solo por detrás de Estados Unidos y por encima de potencias como Serbia, Australia, Eslovenia o España, la vigente campeona. Una referencia internacional en búsqueda de estabilidad en la cima.
En 2021, tras perder en el preolímpico que Canadá acogió en Victoria, la federación decidió buscar algo que hacía décadas que su selección no tenía: identidad. 14 jugadores, 11 de ellos NBA, aseguraron su presencia para los próximos tres veranos, hasta los Juegos de París 2024. 13 de ellos están en la lista de Jordi, con la única ausencia de Khem Birch. Por primera vez, Canadá dejó de emular el formato americano y se acercó más al estilo español, argentino o francés que tantos éxitos han conseguido, colectivo por encima de talento. Y hay motivos para confiar en este equipo. Los principales están en la pista, nombres como Shai Gilgeous-Alexander, Jamal Murray, RJ Barrett o Dillon Brooks; pero el gran cambio está en el banquillo.
La llegada del badalonés Jordi Fernández ha arrancado el proceso y en su primera rueda de prensa ha mencionado términos como "número uno del ranking FIBA", "final del Mundial" o "clasificar para los Juegos Olímpicos y luchar por las medallas". Para un equipo que en el último Mundial no pudo superar la fase de grupos, los objetivos son bastante ambiciosos. "No será algo que pasará de un día para otro, pero es bueno marcarse objetivos a largo plazo" aseguraba en su primer día de entrenamientos. Aunque fue directo desde el primer momento: "Nuestro gran objetivo a largo plazo es que este programa, que esta federación, esté arriba del todo". Y por nombres, debería ser una cuestión de tiempo.
La lista la encabeza Shai, quien ha hecho de líder en el primer día con la todavía incógnita de Jamal Murray. El director general de la selección y padre de RJ Barrett, Rowan Barrett, dejaba alguna duda en el aire sobre la posibilidad de que el reciente campeón de la NBA esté en el Mundial, que ya se perdió el Mundial 2019 por lesión. "Vamos a ser cautelosos con Jamal, ha sido una temporada muy larga y viene de una lesión. Tenemos que ser inteligentes y vigilar bien", decía Barrett sobre el jugador de los Nuggets. Jordi se mostraba más optimista. "Murray está en un buen lugar, ha entrenado muy bien. Es el primer día, pero ha hecho un gran trabajo compitiendo a un altísimo nivel".
En este primer día ha habido tres sesiones: reunión de equipo, sesión sin contacto y una última con contacto donde Murray no ha formado parte, y es que Jordi tiene trabajo por delante. Desde un inicio ha querido dejar claros los tres pilares con los que buscará meter a Canadá en la élite del baloncesto: "Es muy simple: ser competitivos, no ser egoístas, y estar conectados". Bases para crear no solo una plantilla competitiva para este próximo Mundial, sino para el programa canadiense. "El objetivo es luchar cada día, poner el equipo primero siempre. Esto no es sobre individuos, es sobre todos nosotros. Si podemos conseguir eso con el talento que tenemos, vamos a ser muy buenos", sentenciaba Fernández. Y eso que faltan nombres en la lista, entre NBAs que se han borrado o jóvenes que todavía no están listos para la absoluta.

Es manera sencilla de entender el baloncesto por parte del entrenador que ha querido poner la presión en sus hombros, y no en los jugadores. "Mi responsabilidad es ayudar a los jugadores a entender las diferencias entre el baloncesto NBA y FIBA". Y es que el juego internacional difiere mucho del que se practica en la mejor liga del mundo. Para Dwight Powell, el mayor cambio es "el tamaño del balón", para Shai son los pequeños matices como "poder sacar el balón de aro o la defensa de tres segundos". En la lista de 18 de Canadá hay, por ahora, diez jugadores NBA, siete que vienen del baloncesto FIBA y Zach Edey, jugando en la NCAA. "Estos chicos han hecho mucho por el baloncesto canadiense y la mayoría o todos ellos van a seguir formando parte del programa".
Y es que muchos jugadores de la selección ya se conocen. Shai y Nickeil Alexander-Walker son primos, RJ Barrett y Shai crecieron jugando juntos, y Kelly Olynyk, Dwight Powell y Cory Joseph llevan compartiendo veranos con la selección hace casi una década. "Es importante construir relaciones, entre la NBA y veranos, he jugado ya con muchos de los que están aquí", decía Shai en rueda de prensa. "La camaradería es clave, es importante crear ese sentido de pertenencia porque cada partido importa y no se pueden cometer errores". Gilgeous-Alexander será la estrella, el líder y la referencia, pero a la cabeza está un español. "Soy un privilegiado. No todo el mundo puede decir que va a liderar un equipo así y me siento orgulloso". Y ya ha dado sus primeros pasos.