Así se fabrica la longevidad de Rudy Fernández, el niño que "aprendió a andar en una cancha de baloncesto"
El balear supera hoy a Juan Carlos Navarro como el jugador con más internacionalidades en el baloncesto español. "Es el jugador español más completo", afirma Carlos Jiménez.

Yakarta.-Marta Fernández recuerda como si fuera ayer los primeros pasos de su hermano Rudy en una cancha de baloncesto. De hecho, fueron sus primeros pasos literales. "Rudy aprendió a andar en una pista de baloncesto en Lluc Mayor. Yo le tiraba el balón y él empezaba a caminar. Hemos vivido siempre muy intensamente el baloncesto", afirma la exinternacional española en conversación con Relevo.
Hoy ese niño agrandará su leyenda con la Selección. Todavía más. Hoy, con Letonia como testigo de excepción, el balear se convertirá en el jugador de la Selección masculina que más veces ha vestido la camiseta de España. Será su partido número 254, superando el registro dejado en su día por Juan Carlos Navarro. Una cifra histórica que todavía aumentará en este Mundial (puede llegar a los 258) y que todavía puede ser mayor si el combinado nacional se clasifica para los Juegos y Rudy acude a la cita olímpica.
La historia del jugador balear comienza semanas antes de los Juegos de Atenas 2004. Y lo hizo en Barcelona, en un encuentro fortuito con el que entonces era el seleccionador nacional. Una charla con Mario Pesquera en la que Rudy no podía imaginar lo que vendría después: "Recuerdo que le encontré unos días antes en Barcelona cerca de plaza Cataluña y estuvimos hablando ahí un poco pero no le dije que le iba a llamar, aunque lo tenía decidido. Luego fue la Federación la que dio la convocatoria y le avisó".
A raíz de esa llamada Rudy sólo ha tenido 'vacaciones' en tres veranos. Uno de ellos por falta de competición internacional (2018) y otro por la pandemia (2020). Sólo en 2017 pidió un descanso. Un año en los últimos 19. Eso le ha permitido ser el jugador español con más internacionalidades (257), con más partidos jugados (237), el único que tiene los seis oros que ha conseguido la Selección (4 Europeos y 2 Mundiales) y el jugador con más medallas con el equipo masculino (11) junto a Pau Gasol.
"Creo que podemos estar hablando del jugador más completo de la historia del baloncesto español"
Team Manager de la Selección y exjugadorNúmeros que hablan de un jugador único, como señala Carlos Jiménez, compañero en esos primeros años de Selección y hoy Team Manager del equipo nacional: "Creo que podemos estar hablando del jugador más completo de la historia del baloncesto español, por todas las cualidades que reúne tanto dentro como fuera de la pista. Es un ejemplo de compromiso y de implicación".
Rudy comenzó a jugar en las canchas del colegio San José de Mallorca. Allí y en la terraza de su casa como recuerda Marta: "Nosotros somos una familia que hemos vivido el baloncesto desde pequeños. Mis padres eran jugadores los dos y nosotros empezamos muy prontito. Además teníamos una canasta en casa y hemos jugado muchos uno contra uno en la terraza desde que éramos pequeños hasta que Rudy empezó a ser más alto que yo y ya no jugábamos tanto porque siempre hemos sido muy competitivos".
"A pesar de sus 19 años era diferente a muchos otros. La calidad no va en el DNI"
Exseleccionador nacionalLos dos hermanos, tal y como señala la actual comentarista de RTVE, hicieron las maletas muy pronto para buscarse la vida en el mundo del baloncesto. Rudy lo hizo mudándose a Badalona, donde comenzó a despuntar muy pronto. Tanto, que derribó la puerta de la Selección con apenas 19 años. "A pesar de sus 19 años nunca tuve dudas. Era diferente a muchos otros y podía aportar muchas facetas. La calidad no va en el DNI y por ser demasiado joven sería un error imperdonable no haberle escogido", apunta Pesquera, que también recuerda las cualidades que le llamaron la atención del balear: " Lo hacía casi todo muy bien. Era buen pasador, bueno en el 1x1, atlético, muy intuitivo en defensa para robar balones… En mi opinión ya se vislumbraba una estrella".
Rudy aterrizó en un equipo que ya había empezado a ganar medallas gracias a la aparición de los denominados junior de oro. Un equipo donde ese chico de pelo ensortijado capaz de volar encajó rápidamente tal y como apunta Carlos Jiménez: "Rudy entró de forma natural en el grupo, con mucho respeto a todo el mundo y una ilusión increíble por formar parte del grupo. Era un jugador joven, importante en la ACB y con un potencial increíble, como ha demostrado en toda su carrera. Todo jugador que venía a sumar era bien recibido por el grupo. Y Rudy siempre ha demostrado un compromiso inmenso con la Selección".
Hoy, 19 años después de aquella primera convocatoria, Rudy ha heredado ese brazalete de capitán que en su día portó Jiménez y ha superado todos los registros posibles con una Selección a la que vuelve cada verano. Incluso en las circunstancias personales más difíciles, como el año pasado cuando perdió a su padre. Es su otra Familia, aunque la carnal es la que más orgullo siente de un jugador que ha cambiado por completo su juego, su cuerpo, su alimentación y su descanso para encontrar el secreto de la longevidad.
"Pocos jugadores han sabido como él reconvertir su juego, adaptar su rol a lo que necesita el equipo en cada momento"
Exjugadora, comentarista de TVE y hermana de Rudy"De Rudy, como amante del baloncesto y hermana estoy muy orgullosa. Creo que lo que ha conseguido es muy difícil de lograr. Sobre todo porque del Rudy del Joventut, de 18 años, al de ahora de 38 creo que pocos jugadores han sabido reconvertir su juego, adaptar su rol a lo que necesita el equipo en cada momento. Eso es muy difícil. Estamos todos muy orgullosos de lo que ha conseguido como jugador, pero sobre todo de su carisma", añade una hermana que no puede evitar presumir.
Para llegar a alcanzar esa eterna juventud ha pasado de ser un escolta explosivo que vivía por encima del aro a ser un jugador completo en el que destaca la lectura de juego y la defensa como apunta Mario Pesquera: "Es uno de los más grandes que hemos tenido. A la altura de los históricos europeos con un talento físico y técnico increíble. Y además muy inteligente para entender el juego y con un gran nivel de táctica individual y colectiva. Aún hoy día no veo a ningún jugador más listo en defensa que Rudy".
Pero el balear no sólo ha cambiado su juego para seguir en la élite. También ha cambiado su físico y sus hábitos para que su maltrecha espalda pueda llegar a París 2024, el gran reto del capitán de la Selección. Hace años confesó que recurre a la hipnosis para relajarse y descargarse mentalmente, también cambió su alimentación y se puso en manos de un especialista que le ayudase a llevar una dieta más equilibrada y acorde a sus necesidades. El último truco de secreta juventud de Rudy lo vimos en el pasado Eurobasket. El balear viajó con una cámara hiperbárica que le ayuda a recuperarse y que también ha viajado con él hasta Yakarta.
Todo vale con tal de conservar a un jugador único que hoy es más historia todavía del baloncesto español. Alguien que lo ha conseguido todo, pero con fuego interno suficiente para seguir peleando con jugadores más jóvenes y siendo referencia para ellos.