Montenegro pone al Dream Team contra las cuerdas... dejándoles tirar
La defensa en la zona de la selección montenegrina rompió los esquemas de un EE. UU. que pecó de falta de acierto desde el triple y de frustración al no saber cómo frenar a Vucevic.

Si algo ha caracterizado al Team USA es un físico, su juego rápido y su capacidad de anotar desde el triple. Al menos, así era hasta que se ha cruzado Montenegro en su camino en esta segunda fase del Mundial. La selección dirigida por Bosko Radovic dio un recital de aguante, juego y defensa dentro de la pintura ante un EE. UU. que se olvidó de cómo encestar de tres, de cómo generar sin necesidad de que fuera una jugada en transición y de cómo defender a un Nikola Vucevic que fue un auténtico quebradero de cabeza. Porque, eso sí, las defensas en zona de Montenegro hacía que flotaran a los jugadores estadounidenses... pero sin que estos supieran sacar rédito en la que ha sido su noche más aciaga desde el triple.
Cuando Steve Kerr apostó al inicio por Walker Kessler, pívot que hasta ahora no había tenido muchos minutos, pero que es de una envergadura mayor que Jaren Jakson Jr. o Bobby Portis, ya se vaticinaba que la lucha en el juego interior no iba a ser fácil. Menos aún si uno de los jugadores a defender es un Nikola Vucevic que no tardó en hacer de las suyas y poner en jaque a la defensa estadounidense.
Aunque el llamado Dream Team lo intentaba, el partido estuvo en la mayor parte del tiempo donde quiso Montenegro. Y es que a EE. UU. no le salía prácticamente nada. El juego colectivo apenas existía y sólo el talento individual le daba algo de rédito de vez en cuando ante una defensa zonal de Montenegro que les forzaba a tirar de tres, prácticamente liberados, sin que ni por esas hallaran fortuna. No fue su día. Y así se les veía en las caras cuando acabó el segundo cuarto.
Los estadounidenses se fueron al descanso por detrás en el marcador por primera vez en este Mundial, con su mínimo de puntos anotados tras los primeros 20 minutos y con un pobre 1/9 en triples. 37-38 al descanso para un Montenegro en el que, sin duda, su mayor arma fue el juego interior.
Vucevic, Dino Radoncic y Dubljevic se convirtieron en los líderes del rebote. Entre los tres cazaron 34 de los 49 con los que la selección montenegrina acabó el partido, frente a los 31 en total que cogió toda la selección de EE. UU. Y no fue hasta el último cuarto, concretamente cuando faltaba poco menos de minuto y medio, cuando realmente el Team USA pudo romper el partido con un +10 que, finalmente acabó en +12 (85-73). Y ahí, gran parte de culpa la tuvieron las pérdidas de Montenegro -tuvo 22- las cuales, aún así, le permitieron estar en la lucha hasta el final. Porque, eso sí, no hubo gran mejoría del tiro exterior estadounidense que se quedó en 5/19.
Y aunque la victoria se acabó yendo para el Dream Team, que se asegura la presencia en cuartos, el mejor del partido, con diferencia, fue un Nikola Vucevic que firmó doble-doble con 18 puntos, 16 rebotes y un 21 de valoración.