Así es la plantilla de EE.UU. para el Mundial de Baloncesto 2023
Estados Unidos ha confeccionado un equipo sin superestrellas de la NBA, pero repleto de jóvenes jugadores que muy pronto lo serán consideradas.

Cuando hablamos de baloncesto, Estados Unidos siempre es el rival a batir. Los máximos favoritos. Eso no quiere decir que sean invencibles. Menos todavía cuando se trata de un Mundial. En total, la selección estadounidense de baloncesto ha ganado en cinco ocasiones la Copa Mundial de la FIBA. Es el mismo número de veces que, por ejemplo, la antigua Yugoslavia. Esto se ha producido así porque, históricamente, desde el país de las barras y estrellas no se le ha otorgado a la competición el respeto que merece. De hecho, al primer Mundial de la historia, EE.UU. acudió con el equipo de la empresa Chevrolet de Detroit. Perdieron la final contra Argentina, que eran los anfitriones, aunque aprendieron la lección a medias.
Desde hace varios años, USA Basketball concibe el Mundial de basket como un campo de pruebas dentro del ciclo olímpico: su verdadero objetivo. Por ello, a estos torneos suelen llevar selecciones repletas de jugadores jóvenes, pero cuyo futuro se prevé brillante. Potenciales All-Stars perennes, que todavía están dando sus primeros pasos en el mundo profesional. El ejemplo más claro de ello es el conjunto que armaron para el Mundial de 2010, en el que figuraban jugadores como Kevin Durant, Stephen Curry, Derrick Rose o Russell Westbrook. Todos ellos, en el futuro serían MVPs de la NBA.
Para el Mundial de baloncesto 2023, Estados Unidos ha seguido la misma hoja de ruta confeccionando un equipo repleto de jóvenes talentos. Un conjunto sin superestrellas, aunque sí con el talento suficiente para, una vez más, volverles a considerar máximos favoritos al triunfo final. Después las etiquetas hay que defenderlas sobre la pista. Estos son los jugadores de EE.UU. para la Copa del Mundo.
The 2023 🇺🇸 #USABMNT numbers are in! pic.twitter.com/mlcU9UOUN0
— USA Basketball (@usabasketball) August 1, 2023
Jalen Brunson, 26 años (base, New York Knicks)
La temporada 2022/23 ha sido la de la confirmación de Jalen Brunson como estrella de la NBA. El base cambió Dallas, donde había jugado desde que llegó a la Liga en 2018, por Nueva York, donde le ofrecían un suculento contrato y la promesa de ser la primera espada del equipo. Apostó por él y ganó. En la Gran Manzana, Brunson ha promediado 27,8 puntos, 5,6 asistencias y 4,9 rebotes por partidos. Números propios de uno de los mejores bases de la Liga. No solo eso, además logró alcanzar las semifinales del Este, mientras que su anterior equipo, los Mavericks, ni siquiera se clasificaron para los Playoffs.
Tyrese Haliburton, 23 años (base, Indiana Pacers)
La magnífica temporada de Brunson se quedó sin un premio que, probablemente, merecía: ir al All-Star de la NBA. Su sitio, precisamente, fue ocupado por Tyrese Haliburton. Lo cierto es que las carreras de ambos tienen ciertos paralelismos. Si muy poca gente entendió la salida de Burton de los Mavs, la marcha de Haliburton de los Sacramento Kings a mitad de temporada fue igualmente polémica. Sin embargo, en esta operación ambas partes salieron ganando. Los de California armaron un equipo competitivo que les permitió clasificarse para la postemporada por primera vez en 17 años. El joven base, por su parte, encontró en Indiana el ambiente idóneo para explotar definitivamente. Sus números esta temporada no engañan: 20,7 puntos y 10,4 asistencias por encuentro.
Austin Reaves, 25 años (escolta, Los Ángeles Lakers)
En su segundo año en la NBA, Austin Reaves se ha convertido en uno de los jugadores preferidos de los aficionados de Los Ángeles Lakers. Pese a no haber sido elegido en el draft de la NBA, su ética de trabajo le ha llevado a ser una pieza clave en la rotación del equipo argelino. Sobre todo, por su personalidad. En los momentos críticos, cuando la pelota más quema, él nunca se achanta. Eso le ha llevado a protagonizar algunas acciones decisivas en los dos lados de la pista durante los minutos finales del choque. Ahora, en la selección de Estados Unidos, posee una nueva oportunidad para reivindicarse como un jugador importante.
Anthony Edwards, 22 años (escolta, Minnesota Timberwolves)
Anthony Edwards es uno de esos jugadores llamados a ser All-Star de la NBA de forma continua. Fue número 1 del draft y, desde su llegada a la liga, ya demostró que la elección estaba justificada. Si bien es cierto que no logró ganar el premio al rookie del año, que fue a parar a LaMelo Ball, sí que ha sido el jugador más constante de su promoción.
Ant-Man es un escolta muy físico, que este curso ha promediado 24,6 puntos por partido. Aunque lo más importante, ha ganado los galones necesarios que le hicieron ser nombrado participante del partido de las estrellas. Pese a compartir equipo con jugadores del caché de Karl-Anthony Towns o Rudy Gobert, es el jugador franquicia indiscutible de los Wolves. También, apunta a ser una de las grandes referencias de esta selección estadounidense en Japón, Indonesia y Filipinas.
Mikal Bridges, 26 años (alero, Brooklyn Nets)
La evolución de Mikal Bridges la última temporada le ha confirmado como mucho más que el especialista defensivo que llegó a la NBA en 2018 (en 2022 fue incluido en el mejor quinteto defensivo de la NBA). Especialmente a raíz de su traspaso a los Brooklyn Nets, donde se ha revelado como el líder silencioso que necesitaba el equipo. Un salto cualitativo de gran tamaño, que se ve reflejado en los 20,1 puntos por partido que ha promediado este curso (en comparación a los 14,2 tantos por choque que promedió la 21/22). Su juego de defensa, tiro (38,2% de acierto desde la línea de tres) e intensidad que, trasladado al baloncesto FIBA, puede ser letal.
Paolo Banchero, 20 años (alero, Orlando Magic)
Paolo Banchero ha sido el mejor rookie de la temporada en la NBA. Eso ya solo habla de un jugador especial. Sobre su figura existía la duda de si jugaría con Italia o Estados Unidos. Sin embargo, USA Basketball se ha adelantado asegurándose uno de los jugadores más interesantes de cara a los próximos años. En su primer año como profesional, Banchero ha promediado 20 puntos, 6,9 rebotes y 3,7 asistencias por encuentro. Números, eso sí, en uno de los peores equipos de la liga, lo que le ha permitido asumir varias responsabilidades. Previsiblemente, en equipo norteamericano tendrá una menor presencia en pista, aunque desde luego no por falta de nivel.
Brandon Ingram, 25 años (alero, New Orleans Pelicans)
Brandon Ingram solo tiene 25 años, aunque da la sensación de llevar media vida en jugando en la NBA. Llegó haciendo mucho ruido a Los Ángeles Lakers en 2016, aunque quizá no por propia voluntad. En el primer año sin Kobe Bryant, los angelinos le identificaron como el futuro de la franquicia eligiéndole con el número 2 del draft. Tuvo una adaptación dura a la mejor liga del mundo, con problemas de continuidad por las lesiones. Sin embargo, la calidad estaba ahí.
Los Pelicans apostaron por él cuando enviaron a Anthony Davis a California y él respondió. Su mejor temporada fue en 2020, cuando fue incluido en el All-Star Game y se llevó el premio al jugador más mejorado del año. Desde entonces, es cierto que no ha terminado de explotar, casi siempre por asuntos físicos. En el curso 2022/23 ha jugado 45 de los 82 partidos de temporada regular. ¿Sus números? 24,7 puntos y 5,5 rebotes y 5,8 asistencias por partido.
Cam Johnson, 27 años (alero, Brooklyn Nets)
Cam Johnson es el triplista de la selección estadounidense para el Mundial 2023. Una figura necesaria en el baloncesto FIBA, donde los espacios son más escasos y existe mayor necesidad de abrir el campo. Esta temporada, Johnson hizo el viaje de Phoenix a Brroklyn junto a Bridges en el traspaso que mandó a Kevin Durant a Arizona. El cambio de equipo le supuso un mayor número de minutos, también más tiros y, consecuentemente, un poco menos de acierto. Aún así, en total, el tirador finalizó el curso con un porcentaje de acierto del 40,4% más allá del arco, todo ello lanzando más de cuatro triples por encuentro.
Josh Hart, 28 años (alero, New York Knicks)
Con 28 años, Josh Hart es uno de los veteranos de la selección de Estados Unidos. También, probablemente, el jugador de menor perfil de los 12 seleccionados. Se trata de un jugador eminentemente defensivo, capaz de marcar desde bases hasta ala-pívots. Sin duda, una herramienta muy interesante en un baloncesto en el que las posiciones son cada vez más fluidas. Si se ve el ejemplo de España, sus dos cuatros, Juancho Hernangómez y Santi Aldama, son capaces de jugar tanto por fuera como por dentro. Por ello, tener un jugador versátil como Hart en el banquillo puede resolver más de un problema inesperado.
Jaren Jackson Jr, 23 años (ala-pívot, Memphis Grizzlies)
Aunque si hablamos de defensa, hay que resaltar a Jaren Jackson Jr, nombrado esta temporada mejor defensor del año en la NBA. El de los Grizzlies es un jugador de 2,08 metros de altura (y 2,24 m de envergadura) con un gran timing para el tapón. Esto se traduce en una auténtica pesadilla para todo aquel rival que osa acercarse a las inmediaciones de su aro. De hecho, este curso ha liderado la liga en dicho apartado con 3 pinchos de merluza por partido. En una temporada marcada por los problemas extradeportivos de Ja Morant, JJJ ha sido el líder efectivo de los Memphis Grizzlies. Además de ser el bastión defensivo de un equipo caracterizado por ser correoso, también promedió 18,6 puntos y 6,8 tapones por encuentro.
Bobby Portis, 28 años (ala-pívot, Milwaukee Bucks)
Bobby Portis es el jugador más veterano de la selección de Estados Unidos para el Mundial 2023, aunque solo tiene 28 años. Se trata de un jugador cuya mayor virtud es la intensidad que pone dentro de la pista. Algo que no siempre la ha sabido encauzar de forma positiva. Todavía se recuerda el infame episodio en el que, durante un entrenamiento, mandó al hospital a Nikola Mirotic tras propinarle un puñetazo. Entonces, recibió ocho partidos de sanción y su imagen quedó manchada, quizá para siempre.
Aunque lo cierto es que, desde entonces, no ha vuelto a dar problemas. El ala-pívot salió de los Bulls poco después de su pelea. Fue a Washington y, de ahí, pasó a Milwaukee. En los Bucks se ha establecido como un jugador de rotación muy interesante por su mezcla de defensa y tiro exterior siendo un hombre grande. Tanto que formó parte del equipo campeón en 2021. Esta temporada ha promediado 14,1 puntos y 9,6 rebotes por partido. En la selección se espera que haga el papel de pegamento en el equipo.
Walker Kessler, 22 años (pívot, Utah Jazz)
Desde hace varios años, Estados Unidos ha renunciado a la figura clásica del pívot puro en favor de otros jugadores altos, más móviles y generalmente con tiro exterior. Una tendencia que continúa este año. Así, el único cinco incluido en la convocatoria final de USA Basketball es un novato: Walker Kessler. Un center de 2,16 metros y 111 kilos que se caracteriza por su juego cerca del aro, tanto en ataque como en defensa. En su primer año en la NBA, Kessler ha terminado como titular en los Utah Jazz, promediando 9,2 puntos, 8,4 rebotes y 2,3 tapones por partidos. Es probable que su participación sea reducida, aunque contra equipos con pívots muy definidos puede ser un arma importante.