FINALES NBA

Boston campeón de la NBA: los Celtics cierran una temporada histórica con un 4-1 ante Doncic

Es el anillo 18 para la franquicia verde, rompiendo el desempate en la cima con los Lakers.

Tatum levanta al cielo el trofeo de la NBA. /REUTERS
Tatum levanta al cielo el trofeo de la NBA. REUTERS
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

Los Boston Celtics son, otra vez, campeones de la NBA. Tras 16 años de espera y otras tantas derrotas intentándolo, la franquicia verde vuelve a la cima de la mejor liga del baloncesto. Porque los Celtics vuelven a ser el equipo con más anillos de la NBA, 18. Lo hizo derrotando a Dallas en cinco partidos, en un TD Garden enaltecido por la oportunidad y una primera parte de baloncesto que rozó la perfección. De la mano de Jayson Tatum y el MVP de las finales, Jaylen Brown, dos nombres que ya son parte de la historia de Boston. Secaron a Doncic y los Mavericks en un partido (106-88) que recordó lo que avisaron el primer día de temporada: son el mejor equipo de la NBA, lo han sido desde octubre y lo han demostrado cada noche. 

Tatum metió 31, con 11 asistencias y a solo dos rebotes del triple-doble. Jaylen puso 21 por su parte, con 8 rebotes y 6 asistencias. Un dúo que ha dominado la temporada regular, los playoffs y que han conseguido por fin ser campeones. Han superado críticas, lesiones y momentos para el olvido hasta llegar a lo más alto.

La espera ha sido larga. Por el camino ha habido derrotas duras, como las finales de 2010 ante los Lakers de Pau Gasol, o en 2022 ante Golden State, el último triunfo de la dinastía de los Warriors. LeBron James se ha cruzado tantas veces con estos Celtics como para ser considerado el mayor enemigo de la ciudad, tanto en Cleveland como Miami. Y si no, los Magic de Dwight Howard, Jimmy Butler en los Heat o las lesiones de Kevin Garnett, Kyrie Irving o Gordon Hayward. La espera ha sido larga y la travesía ha sido dura, llena de baches y golpes, pero ha merecido la pena hasta llegar aquí. Porque los Celtics vuelven a ser el equipo con más anillos de la NBA, 18. Uno más que el eterno rival, los Lakers. 

Y con la diferencia que todos fueron en Boston, al contrario que la franquicia dorada y púrpura, que los reparte entre Minneapolis y Los Angeles. Porque para el aficionado de Boston, el que creció viendo a Bill Russell y John Havlicek, a Larry Bird y Paul Pierce, es importante. Para el que lleva siete años viendo a Jaylen Brown y Jayson Tatum vestir de verde y dejarse la piel cada temporada hasta llegar a lo más alto. Hasta conseguir levantar el Larry O'Brien en el parqué de un TD Garden que tiene más historia que las otras 29 franquicias. Porque en Boston solo se celebran anillos y solo se cuelgan banners por los títulos. Y en octubre subirá otro al techo. Uno que cierra un año casi perfecto.

El partido tuvo poca historia. Volvió Kristaps Porzingis, quien lo intentó en el primer cuarto. Y por momentos parecía que el invento no iba a funcionar, pero Mazzulla recortó la rotación todavía más. Apostó por sus siete hombres de confianza y Payton Pritchard, que jugó tres segundos: lo suficiente para meter otro triple de media pista. Y con ellos, Boston desmontó cualquier argumentó que los Mavericks trajeron en la maleta de Dallas para alargar más la serie. Jayson Tatum dominó a placer, con 16 puntos y 9 asistencias, jugando el dos contra dos con Jrue Holiday. Y los triples empezaron a entrar, al nivel de que la diferencia al descanso era de 21 puntos. Ni Kyrie ni Doncic aparecían lo suficiente para que los Mavericks pelearan y esta vez los secundarios no estuvieron al nivel.

Al contrario, además de Tatum y Jaylen, en Boston aparecieron todos. Porque eso es lo que hace a los Celtics mejores. Jrue Holiday fue clave en el primer tiempo y acabó con 15 puntos y 11 rebotes, y Derrick White, como cada noche, apareció en el momento oportuno. Hasta Al Horford, a sus 38 años y con 185 partidos de playoff a sus espaldas, por fin logró el anillo aportando 9 puntos y 9 rebotes. Y todo en una mala segunda parte, en la que metieron solo 39 puntos (los mismos que en el segundo cuarto), pero en la que dejaron a los Mavs en solo 42. El partido ya estaba decidido desde hacía tiempo, las finales ya estaban decididas desde el descanso. De hecho, con permiso de Denver, desde el mes de octubre.

La afición de los Celtics celebra en las calles de Boston. Reuters

Doncic llegó tarde a la fiesta. Los 28 puntos no fueron suficiente, especialmente en otra mala de Kyrie Irving al que jugar en Boston le sigue trayendo pesadillas. Demasiado solo, demasiado defendido por Jaylen Brown y Jrue Holiday, demasiado sobrepasado por la superioridad de los Celtics. El cuarto partido queda en el recuerdo como un oasis en estas finales, donde Boston ha sido muy superior, como en cada serie de playoff. Y por eso hoy son, por fin y tras 16 años, campeones de la NBA.