NBA

Boston Celtics obra el milagro ante Indiana Pacers y consigue el 1-0 en las finales del Este

Un triple de Jaylen Brown a falta de cinco segundos y los 10 puntos de Tatum en la prórroga forzaron el triunfo.

Jaylen Brown, ante los Pacers. /AFP
Jaylen Brown, ante los Pacers. AFP
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

A Boston se le ha acusado dos cosas en estos playoff y en los últimos años. La primera, la más reciente, que los rivales eran demasiado fáciles. Las lesiones de Jimmy Butler, Donovan Mitchell y otros titulares entre Miami Heat y Cleveland Cavaliers, adversarios en primera y segunda ronda, han puesto un asterisco en la competitividad de la conferencia y el camino de los Celtics, que han necesitado solo 10 partidos para plantarse en las finales del Este. El segundo pero ha sido el no saber competir, sobre todo cuando el partido se pone caliente, con el final igualado. En un partido han barrido ambas: victoria ante los Pacers (133-128) en la prórroga, en un duelo que tenían virtualmente perdido. Sin Porzingis, ante un equipo completamente sano y que venía de asaltar el Madison Square Garden.

Un partido que tuvieron que remontar en los últimos segundos pese a tener a tres jugadores por encima de los 25 puntos, con Jayson Tatum, Jaylen Brown y un Jrue Holiday (28 puntos) que jugó su mejor partido de verde. "Jrue es el motivo por el que hemos ganado" decía Jaylen Brown. Sobre todo desde la defensa, de Holiday y de Derrick White, nombrados All Defense en las horas previas al juego, y con la experiencia de sus dos estrellas, consiguieron poner el 1-0 en la serie. Y Boston, tras 64 victorias en temporada regular, tras ganar sus dos primeras eliminatorias por la vía rápida, está a tres partidos de volver a las finales de la NBA y a siete del anillo. Y a ganar pocos le pueden superar. Suma 73 triunfos en el año y el objetivo sigue siendo el mismo, el banner 18. Aunque este triunfo se sintió especial.

Rick Carlisle, entrenador de los Pacers, asumió la responsabilidad absoluta de la derrota, al no pedir un tiempo muerto en un saque de banda que acabó con el triple de Jaylen Brown. Porque el final del tiempo reglamentario fue, para ambos equipos, una serie de catastróficas desdichas que acabó llevando el partido a la prórroga. A falta de cinco minutos Pascal Siakam ponía a los Pacers por delante y Andrew Nembhard la llevaba a cinco puntos a falta de dos minutos. La máxima que Indiana había tenido en todo el partido y que tenía al TD Garden entero mordiéndose las uñas. El equipo de Mazzulla, que había llegado a dominar por 13, estaba a las puertas de volver a caer en casa, y esta vez en un partido apretado. Uno que Indiana tenía en sus manos, con 12 segundos, tres arriba y posesión.

Y apareció Brown. El escolta de los Celtics, que venía de meter dos tiros libres, forzó la pérdida de Myles Turner y sería balón de Boston en saque de fondo. Tiró de libreta Boston y otra vez Jaylen metía un triple para forzar el tiempo extra. Lo intentó a la desesperada Haliburton, y casi consigue su tercero sobre la bocina, como hiciera al término del segundo y tercer cuarto. Pero Indiana dejó vivir a Boston cinco minutos más y ahora sí, por fin, apareció Jayson Tatum. Seis puntos seguidos mataron el partido (acabó con 10 el tiempo extra por 11 de Indiana) y 36 en todo el partido (12/26 en tiros), con 12 rebotes, 4 asistencias y 3 robos. Con Tatum en pista, Boston fue 20 puntos mejor que el rival; sin él, -15.

Para entonces habíamos visto pérdidas escatológicas, errores infantiles y fallos debajo del aro en un final que le quedó grande a Indiana y que Boston supo aprovechar. Los Pacers acabaron con 21 pérdidas de balón, 13 entre el último cuarto y el tiempo extra. Haliburton, que finalizó con 25 puntos y 10 asistencias, fue protagonista de muchas de ellas. "La derrota no es de Carlisle, es mía. He tenido dos pérdidas malas, como jugadores hemos de ser mejores" decía el base. "Tengo que ser mejor en el segundo partido" aseguraba. Porque como ante los Knicks, los Pacers tuvieron la oportunidad de robar el primer partido de la serie y se quedaron con las ganas. La ventaja es que Boston, tanto contra Miami como Cleveland, ha perdido el segundo en casa. El jueves se sabrá si es diferente o no. 

Porque no hay tiempo para muchos arreglos. En apenas 48 horas se volverán a encontrar, otra vez en el TD Garden. Y a los Celtics les tocará otra vez volver a probar que pueden competir contra un rival sano y en buena forma. No son los Timberwolves, ni Dallas, pero es el rival que les ha tocado. Y ya están 1-0 arriba. Sufriendo, con algo de suerte, y una piza de épica, pero vale igual. "Bienvenidos a los playoff de la NBA". Firmado, Jaylen Brown.