Alex Reese brilla en la NBA después de ser camarero y chico para las mudanzas: "Tenía que pagar las facturas"
El jugador de los Sixers está destacando después de dejar el baloncesto por un año tras quedarse fuera del draft de 2021.

La temporada de los Sixers está siendo para olvidar. Tras incorporar a Paul George el pasado verano y teniendo en sus filas a Joel Embiid, la franquicia de Philadelphia esperaba estar en los puestos de cabeza para esta campaña. Sin embargo, las constantes lesiones de sus jugadores, llegando a tener hasta 11 bajas en el último encuentro ante los Rockets, han provocado que el equipo dirigido por Nick Nurse haya dado la temporada por finalizada antes de tiempo.
En estas circunstancias es cuando aparecen jugadores que estaban bajo el radar, que obtienen una oportunidad que en otro momento no hubieran recibido. Una de las historias más improbables de los integrantes de la franquicia es la de Alex Reese que, a sus 25 años, ha recibido su primera oportunidad en la NBA en esta temporada.
El jugador nacido en Alabama en 1999, era una de las mayores promesas del país durante su etapa adolescente, pese a que no empezó a practicar baloncesto hasta los 11 años. De hecho, en 2015 estuvo en la prelista de la selección estadounidense para el FIBA Américas Sub-16, al que finalmente no acudió, pero que se acabó llevando Estados Unidos con Gary Trent Jr como MVP, en un combinado en el que estaba Markus Howard, jugador de Baskonia.

Sin embargo, el salto al baloncesto universitario no fue el esperado. Se comprometió con la universidad del estado en el que nació, los Crimson Tide de Alabama, donde en sus cuatro temporadas no terminó de mostrar todo el potencial con el que contaba. Tan solo fue titular en su tercera campaña, donde sumó 8.8 puntos, 4.8 rebotes y 1 tapón por encuentro. Su bajo rendimiento respecto a las expectativas que había sobre él, provocaron que no fuera seleccionado por ninguna franquicia en el draft de 2021, quedándose sin equipo.
Después de sus cuatro temporadas universitarias, Reese se encontró fuera del baloncesto, teniendo que ganarse la vida con otros empleos, tal y como el propio jugador confiesa en una entrevista con Sixers Wire: "Después de graduarme en Alabama, se suponía que me iba a ir a jugar a Hungría, pero al final no se dio y tenía que pagar las facturas. Así que estuve moviendo muebles durante 3-4 meses, y el resto del tiempo que estuve fuera del baloncesto fui camarero". Sin embargo, durante ese tiempo se dio cuenta de que verdaderamente lo que amaba era jugar al baloncesto: "Necesitaba ese año para pensar. Estaba un poco quemado con el baloncesto. Pero esos dos trabajos me hicieron darme cuenta de que necesitaba el baloncesto en mi vida, así que decidí darme una oportunidad más y le dije a mi agente que me buscara algo, y me encontró sitio en Luxemburgo". En el país centroeuropeo volvió a encontrar su mejor nivel. En la temporada 2022-23, en la que jugó para los Amicale Steesel, promedió 23.7 puntos, 12.9 rebotes y 1.5 tapones en los 27 encuentros que disputó en la liga local.

Tras su buen rendimiento, recibió la llamada de varias franquicias NBA para jugar en su equipo filial de la G-League, tal y como él mismo confiesa: "Recibí varias invitaciones para hacer entrenamientos en equipos de la G-League. Estuve entrenando con Texas Legends (filial de los Mavericks) y con los Vipers (filial de los Clippers), finalmente me llamaron para hacer la pretemporada con los Vipers. Pero los Vipers me cortaron durante la pretemporada, aunque un par de días después me escogieron los Rip City Remix (filial de los Blazers)".
En la franquicia afiliada de los Blazers, en la que juega el español Isaac Nogués, tuvo un gran rendimiento durante la campaña 2023-2024, con 13.2 puntos, 4.9 rebotes y 1.5 tapones por encuentro, en 18 minutos. Su gran nivel le valió un contrato en la NBA en septiembre. Tras la lesión de Hartenstein, los Thunder le hicieron un contrato no garantizado. Con la franquicia de Oklahoma tan solo jugó un encuentro, aunque anotó sus primeros dos puntos en la NBA, dejando una de las imágenes de la jornada, cuando Shai Gilgeous-Alexander le entregó el balón del partido.
Tras ser rescindido con los Thunder, regresó a los Rip City Remix, donde subió todavía más su nivel. Durante sus meses de vuelta en la G-League, siguió aumentando sus números, llegando a realizar encuentros de 33 puntos y 12 rebotes con 8 triples, o 28 puntos, 8 tapones y 7 rebotes, sumando méritos para ser llamado de nuevo por una franquicia NBA. Por este gran rendimiento, y ante las numerosas bajas de los Sixers, en febrero la franquicia de Philadelphia le firmó un contrato dual. Incluso su nuevo entrenador ya ha hablado muy bien de él: "Ha jugado muy duro y ha sido muy efectivo en sus minutos en pista. Es un buen reboteador. Cuando rebotea puede llevar el balón al suelo y dirigir. Y, además, no tiene miedo a tirar desde el perímetro".
A las órdenes de Nick Nurse ya suma ocho partidos con 14 minutos por encuentro, buscando un hueco en la rotación de la próxima temporada, o un contrato en otro equipo. Sin embargo, el de Alabama no olvida su año fuera de las canchas: "Amo el baloncesto, así que sabía que iba a volver en algún momento. Son cosas por las que tienes que pasar, aprender de ti mismo, así que lo transformé en algo bueno. Me ayudaron mucho mis amigos del instituto y mis padres. Todo el mundo que estaba a mi alrededor me ayudó durante ese año, y me ha ayudado a llegar donde estoy ahora".