Los Clippers, en el ojo del huracán: denunciados por no cuidar la salud de Kawhi Leonard y hacer trampas para firmarle
Un extrabajador de la franquicia ha denunciado a los Clippers y su presidente de operaciones, y el caso es jugoso.

Un extrabajador de Los Angeles Clippers ha denunciado a la franquicia y a su presidente de operaciones, Lawrence Frank, alegando un posible despido improcedente. ¿El motivo? Según el que fuera preparador físico de la franquicia desde 2019, por levantar la voz y mostrar preocupación por la gestión de las lesiones de Kawhi Leonard y su salud. Y lo que parece una simple querella por venganza solo ha hecho que levantar la alfombra para encontrar un desastre tras otro en la franquicia, todos con Kawhi Leonard como epicentro. La denuncia se presentó el pasado jueves en Los Angeles y por ahora los Clippers aseguran que todo es mentira, aunque la NBA está investigando.
Randy Shelton, el nombre del denunciante, fue contratado el verano de 2019. El mismo que llegaron a Los Angeles Kawhi Leonard y Paul George. Shelton trabajó previamente en San Diego State con el mismo rol, universidad a la que atendió Leonard antes de dar el salto a la NBA, donde trabajaron juntos jugador y entrenador. Y no es para nada casualidad. El propio Shelton asegura que los Clipper trazaron un plan multianual para intentar convencer a Leonard de firmar con la franquicia angelina incluso desde su época en San Antonio y específicamente el año que jugó en Toronto, donde se proclamó campeón y MVP de las finales de la NBA. "Mi contratación fue el culmen de una campaña para firmar a Leonard ignorando las normas de tampering de la NBA" asegura la denuncia.
Según los documentos, que Chris Haynes y ESPN han hecho públicos, el primer punto de acercamiento entre Shelton y los Clippers llegó en 2017, tras la lesión de Leonard contra los Warriors. Mark Hughes, asistente del GM, buscó información confidencial sobre la salud de Leonard y se reunió en numerosas ocasiones con Shelton: siete reuniones en persona y otras 15 por teléfono, siempre exigiendo discreción. Shelton se vio incluso con Frank, el acusado en esta denuncia, cuando todavía Kawhi jugaba en los Raptors para discutir la "voluntad de Leonard de firmar por los Clippers" y como pondrían todas las disposiciones necesarias. Eso incluía un trabajo para Shelton, que asegura tener pruebas y poder entregarlas a las oficinas de la NBA.
En su momento, Lawrence y Steve Ballmer, propietario de los Clippers, aseguraron no haber tenido ninguna conversación con Kawhi o gente de su círculo cercano, y que intentaron hacer las cosas "de manera trasparente". Desde Toronto siempre se supo que los Clippers habían trabajado en la sombra para llevarse al jugador, atendiendo a 75% de los partidos de los Raptors esa temporada. Una cifra inusual teniendo en cuenta que juegan dos veces al año y que mientras Toronto peleaba por el anillo, en Los Angeles soñaban con entrar en playoff.
Aunque la parte importante del caso es la relacionada con el despido de Shelton. Según su punto de vista, desde muy pronto se minimizó su rol con el equipo y no se compartía información sobre la salud de los jugadores, incluyendo el propio Kawhi. Asegura, además, que el equipo estaba más preocupado por el rendimiento de su estrella y tenerlo en pista que por el proceso de recuperación de Leonard. Cuando, tras romperse el ligamento anterior cruzado en los playoff de 2021, se recomendó un proceso de recuperación de 730 días, lo encontraron inaceptable. Volvió a los 14 meses, aunque acabó con más problemas físicos que no le han permitido todavía jugar unos playoff al completo.
En 2023, tras jugar dos partidos ante los Suns, los Clippers le apartaron al descubrir que tenía un desgarro en el menisco y el cartílago de su rodilla afectado, aunque desde la franquicia lo llamaron esguince. Fue tras ese 2023 que Shelton envío una queja a Lawrence Frank protestando sobre su rol, según explica ESPN, y sobre como se había "gestionado mal la lesión de Kawhi y el protocolo de regreso al juego ha sido increíble" exagerando la "indiferencia por el proceso de recuperación" que define como inaceptable. El año pasado, Leonard jugó 68 partidos de los primeros 74 partidos antes de ser apartado por problemas de inflamación en la rodilla. Shelton se considera testigo de como forzaron a Kawhi a jugar pese a las lesiones. En julio de 2023 fue despedido.
Según la franquicia, en escueto comunicado, dieron su punto de vista: "las reclamaciones del Sr. Shelton fueron investigadas y se encontró que no tenían mérito". Además, añaden que Shelton fue pagado al completo y que se trata únicamente de un intento de conseguir dinero. La NBA, por su parte, ha dicho que está investigando todos los documentos y pruebas aportadas hasta la fecha.
No es la primera vez que Leonard y su franquicia tienen problemas a la hora de gestionar su proceso de recuperación. Tras la lesión con Pachulia, Spurs y jugador vieron de manera diferente su regreso a la pistas, y mientras San Antonio le dio el alta médica, Kawhi buscó una segunda opinión médica. No volvió a jugar esa temporada antes de ser traspasado a Toronto donde Alex McKechnie, responsable de rendimiento de los Raptors, hizo magia con el jugador. Tampoco es la primera vez que los Clippers son acusados de no tratar bien a un jugador lesionado, como pasó con Bill Walton en los días de San Diego.La carrera de Walton nunca volvió a ser la misma, aunque supo reinventarse en Boston.
Al mismo tiempo, contratar a un trabajador para atraer a un agente libre no es algo excesivamente extraño en la NBA. El padre de Jalen Brunson fue fichado por los Knicks como entrenador antes de que su hijo firmara con New York; en su momento, los Nets trajeron entrenadores conocidos por Kevin Durant y Kyrie Irving para contentar a sus estrellas (o el caso de Bronny James con LeBron James). Y con Leonard funcionó, hasta el nivel que el pasado año, ya sin Shelton en la franquicia, firmó una extensión por tres temporadas más y $153 millones.Y sigue, eso sí, lesionado.