Estados Unidos sobrevive a Australia con el mejor Anthony Davis en modo dominador
Segundo partido de preparación del equipo de Steve Kerr, segunda victoria para el Team USA.

En su primer partido de preparación se deshicieron del bronce mundialista, Canadá, con relativa facilidad. En el segundo sufrieron un poco más, pero acabaron haciendo lo propio contra Australia (98-92), bronce en los últimos Juegos Olímpicos. Dos partidos, dos victorias. Porque este equipo va en serio, pero la superioridad histórica de los americanos es algo del pasado. Si quieren el oro van a tener que pelear, luchar, sufrir y sacar su mejor versión. Por ahora, en los dos primeros partidos han demostrado ser capaces de hacerlo.
Ante Australia fue un duelo que tenían dominado y se dejaron remontar. De ganar por 24 (65-41) a estar solo seis arriba (86-80), Kerr tuvo que recurrir a su referente. No es LeBron, ni Curry, ni Kevin Durant, todavía de baja, sino el más joven de todos: Anthony Edwards. Los siguientes tiros pasaron todos por las manos del jugador de los Timberwolves aunque fueron dos triples de Tyrese Haliburton los que evitaron la debacle y devolvieron la diferencia a dobles cifras. Tras un parcial de 39-21 de Australia para volver a meterse en el partido, el Team USA respondía como mejor sabe: defensa y talento. Y cuando parecía sentenciado, Estados Unidos levantó el pie del acelerador y Jock Landale lo aprovechó para bajar la diferencia a cuatro, la mínima de la segunda parte.
Fueron los tiros libres de Devin Booker, con 16 puntos y 7/7 desde la línea, los que sellaron el triunfo. El escolta de los Suns apareció en el último cuarto, pero el mayor daño de Estados Unidos llegó por tamaño. En la pintura fue donde el equipo estadounidense marcó la diferencia, con su trío de pívots imparables para la defensa interior de Australia. Entre Joel Embiid, Bam Adebayo y Anthony Davis se combinaron para 37 puntos y 20 rebotes, casi todo de la mano de AD. El interior de los Lakers se fue a 17 tantos (6/12 en tiros), 14 rebotes y 2 tapones siendo el mejor jugador del partido y máximo anotador del conjunto estadounidense. Y a Embiid se le vio mucho mejor que en su debut, con solo una falta personal.
Y no solo su potencia interior, sino su polivalencia. Embiid metió dos triples y Anthony Davis otro, abriendo la pista para mover la defensa australiana. En total, Estados Unidos metió 12 de los 29 triples (41.4%) que intentó, liderados por los tres de Edwards, con 14 puntos, y con hasta ocho jugadores metieron uno. En uno se quedó Steph Curry, y tres puntos, en una mala noche para el base de los Warriors (1/6 en tiros, 1 pérdida, 1 asistencia y -1 de valoración). Mejor estuvo LeBron, con 10 puntos, el sexto jugador del Team USA en dobles figuras a falta todavía de Durant. Y sin él, a la espera de recuperarse, cambió el quinteto titular Steve Kerr, introduciendo Jayson Tatum por su compañero de equipo Jrue Holiday.
Funcionó, con Estados Unidos rompiendo el partido rápido y el campeón sumando 7 puntos, 5 asistencias y 4 rebotes. Holiday tomó el rol de base de la segunda unidad, permitiendo a Tyrese Haliburton jugar sin balón. Acabó con 4 asistencias Holiday, la segunda mejor marca el equipo. El problema, otra vez para Estados Unidos, las pérdidas. Acabaron con 18, generando 25 puntos para Australia, uno de los puntos a solucionar de cara al torneo olímpico.
Para el equipo australiano, Jock Landale acabó con 20 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias, con 29 de valoración, y Josh Giddey rozó el triple-doble con 17 puntos (7/18 en tiros), 8 rebotes, 7 asistencias y liderando la remontada. Dyson Daniels, nuevo jugador de los Hawks, aportó 14 puntos en una mala noche de tiro para el equipo aussie. Se combinaron para solo 4 triples de 18 intentos, todos anotados por los titulares. Australia, como Canadá, será uno de los rivales de España en el grupo de la muerte en los Juegos Olímpicos y sigue siendo una referencia mundial.