FINALES NBA | DALLAS 99 - BOSTON 106

Las finales NBA para el recuerdo de Doncic: infiltrado, con números casi irrepetibles... y expulsado

El esloveno no puede combatir contra el arsenal de Boston Celtics.

Luka Doncic, hoy, ante Boston. /EFE
Luka Doncic, hoy, ante Boston. EFE
Óscar Méndez

Óscar Méndez

Los Boston Celtics rozan el anillo en la NBA. Su agónica victoria de esta madrugada en Dallas ante los Mavericks, donde se dejaron remontar 21 puntos en el último cuarto para finiquitarlo a falta de 20 segundos, puso el 3-0 en la serie ante los texanos. La diferencia entre ambos conjuntos es grande y, además, nunca en la historia de la liga se remontó un resultado así. Todo ello pese a que los Mavs tienen al mejor jugador de las finales.

Luka Doncic volvió a liderar a los suyos una noche más. El esloveno no solo está siendo el mejor jugador de su equipo, también lo está siendo en el global de la eliminatoria. Principalmente por los números que está exhibiendo. En las tres derrotas de Dallas, el ex del Real Madrid promedia 30 puntos, 9 rebotes y 6 asistencias, unas cifras casi irrepetibles en la historia de las finales de la NBA.

El base balcánico estuvo bien acompañado en esta ocasión por un Kyrie Irving que se transformó al jugar como local. Ambos anotaron de manera conjunta 62 puntos, insuficientes ante un equipo como Boston, con Tatum y Brown por encima de la treintena. El último de ellos apunta al MVP, que bien podría ser también para Doncic. En la historia de la NBA tan solo un jugador lo consiguió pese a perder las finales: el recientemente fallecido Jerry West.

El esloveno, que este año estuvo por fin en el podio de la carrera por ser el mejor jugador de la temporada regular (acabó por detrás de Jokic y Shai) nos tiene acostumbrados a números similares a los de estas finales noche tras noche. Sin embargo, lo que ha ocurrido en la última semana tiene especial mérito ya que está jugando lesionado, algo que nadie esconde en la franquicia.

Antes del segundo duelo en Boston, el equipo compartió un contundente parte médico sobre su estrella. El comunicado, que lo ponía en duda para saltar a la pista, anunciaba una contusión torácica producida en el primer duelo de la serie, un esguince en la rodilla derecha que lleva arrastrando algunas semanas y dolor en el tobillo izquierdo. Se infiltró, como también ha hecho hoy, y llevó a los suyos a pelear por dos victorias que bien pudieron caer de su lado. Pero lo hicieron del de los 'Orgullosos Verdes'.

Para mayor dolor de Doncic, esta vez emocional, fue expulsado en el tramo final del tercer encuentro. Cuando Dallas había hecho lo más difícil y remontó el duelo en el último cuarto para dejar la renta de Boston en apenas tres puntos, una serie de infracciones consecutivas del esloveno lo llevó al banquillo a falta de cuatro minutos. Visiblemente enfadado, el esloveno vio el desenlace en la banda, donde acabó con cara de pocos amigos.

Tras el partido, no pudo ocultar su frustración por lo que le tocó vivir por parte de los árbitros. "No pudimos jugar de manera física así que no lo sé. No quiero decir nada más, "No quiero decir nada, pero seis faltas en una Finales de la NBA... Venga hombre, hay que hacerlo mejor", se limitó a decir. Ahora, deberá ganar el próximo viernes si no quiere ser barrido en sus primeras finales, unas que se recordarán mucho tiempo.