Jerry West y su cruzada contra los Lakers: "Casi desearía no haber jugado o trabajado nunca para los Lakers"
Tras un anillo como jugador y otros seis como ejecutivo, la relación entre franquicia y leyenda estaba rota.

La figura de Jerry West en la NBA es una de las más grandes. Además de ser una leyenda como jugador y el logo nunca reconocido de la propia liga, West se convirtió en uno de los mejores ejecutivos que la competición vio en los últimos 50 años. Primero en los Lakers, y posteriormente en Memphis, Warriors y Clippers, Jerry West ayudó a construir dinastías, llevar a franquicias a lugar soñados o firmar agentes libres que cambian la historia de ciudades. Y pese a tener una historia con tantos equipos y cuyo final se escribió el pasado mes de junio con su fallecimiento, es imposible no recordar a West como un mito de Los Angeles Lakers. Aunque no todo lo que brilla es oro.
Porque la relación de West con la franquicia angelina tomó un duro giro en 2019, con el logo trabajando para los Clippers. Y todo por la llegada de Kawhi Leonard. Porque West fue clave para conseguir que el MVP de las finales eligiera a los Clippers por encima de los Lakers, y de que horas más tarde traspasaran por Paul George. Fue ESPN la que publicó que West había sido la pieza central en las negociaciones para que Kawhi prefiriera a los Clippers por encima de los Lakers, y la respuesta de la franquicia con 17 anillos fue algo dura: despedir a Ryan West, su hijo y director de personal en los Lakers. "Lo despidieron por mí. Los Lakers son como una telenovela" decía West en unas entrevistas publicadas en ESPN. Aunque no fue el único castigo.
Cada año, en pretemporada, a West le llegaban cuatro asientos para los 41 partidos que los Lakers iban a jugar en casa. Sección 101, fila 8, asientos del 1 al 4, en el pasillo justo detrás de la mesa de anotadores a la altura de media pista. Asientos de los que valen miles de dólares para un partido importante y que los Lakers, por dos décadas, habían decidido honrar para uno de los mejores jugadores de su historia. Son 14 All Stars, el anillo de 1972 y otros seis títulos como general manager entre la década de los ochenta y 2000, un palmarés al alcance de muy pocos en California. El Dr. Jerry Buss en persona le prometió las entradas al dejar en equipo en 2000, y que mientras la familia Buss controlara los Lakers, serían suyos.
Aquel año, octubre de 2019, nunca llegó el sobre. Cuando West se puso en contacto con la franquicia, le dijeron que tendría que solicitar entradas partido a partido y que verían si podrían acomodar sus peticiones. Y mientras el Dr. Buss siempre vivió para mantener a las leyendas de los Lakers felices, sus herederos han convertido a West en algo así como un enemigo. Incluso dentro de la propia organización no sentó bien a algunos ejecutivos con años de historia. Aunque los problemas entre Lakers y West vienen de décadas atrás.
Jerry West fue quien sugirió contratar a Phil Jackson en 1999 en lugar de mantener a Kurt Rambis, otra leyenda de la franquicia y quien había hecho un buen trabajo. Rambis y su esposa, Linda, se lo tomaron personal, con la mala suerte que Linda trabaja como directora ejecutiva de proyectos especiales en los Lakers y era amiga muy cercana de Jeanie Buss, propietaria en la actualidad de la franquicia. La relación sentimental entre Jeanie y Phil Jackson fue otra incomodidad y en 2000 dejó la franquicia. "Me sentía infravalorado por la franquicia. Me preguntaba, ¿qué estoy haciendo aquí? Irme fue el mayor alivio de mi vida" explicaba al LA Times. Pero con los Lakers ganando, nadie pensó en West para gestionar el equipo.
Pasó por Memphis y en 2011 por Golden State, y nunca recibió una llamada de los Lakers para volver. Ni cuando solo conjugaban el verbo perder y por fin cambiaron la cúpula al completo, apostando por Rob Pelinka, agente de Kobe Bryant, y por Magic Johnson. Meses después, West se unía a los Clippers. "Quiero trabajar con gente por la que siento respeto y, más importante, es un increíble propietario" dijo al firmar. Un golpe directo a Jeannie Buss que respondió en el pódcast de Matt Barnes y Stephen Jackson al ser preguntada por los cinco Lakers más importantes de la historia: Kareem, Kobe, Magic, LeBron y Phil Jackson. El no mencionar a West fue "una de las ofensas más grandes que he oído en mi vida" dijo el propio Jerry.
La relación entre leyenda y franquicia estaba rota, algo que confirmaba el propio logo. "Todavía no sé por qué. Y al final del día, cuando miro hacia atrás, digo, 'Bueno, tal vez debería haber jugado en otro lugar en vez de con los Lakers, donde alguien hubiera apreciado lo mucho que di a la franquicia'" en una entrevista en The Athletic, en 2022. Nunca hubo tiempo para la reconciliación, con West falleciendo el 12 de junio a las 7:27 de la mañana. Tras la muerte, Jeannie Buss publicó un comunicado en su perfil de Instagram en honor a West, y los Lakers usarán un parche con el dorsal 44 que está retirado en el techo del Crypto, aunque su familia en el pabellón, al menos el último lustro fueron los Clippers.
Esta semana, Jerry West entrará por tercera vez en el Salón de la Fama, ahora como ejecutivo. Lo hizo en 1980 como jugadores y luego como miembro del equipo olímpico americano de 1960 en 2010, con la diferencia que esta vez no podrá estar. Y mientras Springfield le homenajea, los Lakers le recuerdan y la liga lo llora, allá donde esté Jerry West lamenta no haber podido arreglar su relación con la franquicia.