Jordi Fernández no se conforma con llegar a la NBA: "Hay que mantenerse; esto no es el final del trayecto"
El nuevo entrenador de los Brooklyn Nets ha atendido a los medios de comunicación españoles en su primera rueda de prensa en castellano.

Cuando empezó en los banquillos, ser entrenador NBA no era su objetivo. En aquel 2006, cuando se mudó a Países Bajos, el plan de Jordi Fernández era "aprender". Cargado de ilusiones y sueños, casi dos décadas más tarde se ha convertido en el primer entrenador español de la historia de la NBA. Los Brooklyn Nets han apostado por el de Badalona para dirigir el proyecto a futuro. Llegar ha sido complicado, pero para nada "es el final del trayecto", decía en una rueda de prensa para medios de comunicación españoles. Porque su nominación lo vale. Es un hito histórico para el baloncesto nacional y Jordi lo sabe. "Es un paso que tiene más magnitud, me hace mucha ilusión y es un honor, pero no es solo llegar, hay que mantenerse".
Los Nets acabaron la temporada undécimos en el Este, fuera de posiciones de playoff y playin, y uno de los objetivos a corto y medio plazo será el desarrollo del equipo. Brooklyn es un conjunto joven, con nombres como Mikal Bridges y Cam Johnson, además de tener pendiente resolver el futuro de Nic Claxton (agente libre) y la gran duda de Ben Simmons y las lesiones. Lo primero será crear la plantilla, algo que Sean Marks y los propietarios harán desde el draft y la agencia libre, pero luego será labor de Jordi darle su toque propio. "Rapidez en el juego, fisicalidad defensiva y una identidad como grupo" son sus tres pilares. Y si bien es pronto, Jordi quiere "establecer esta estructura desde ya para que los jugadores sepan como vamos a hacer las cosas, empezar a educarlos tanto en ataque como en defensa".
Uno de los retos será recuperar la ciudad de Nueva York. El crecimiento de los Knicks, a un partido de meterse en las semifinales del Este, es algo que le gusta a Jordi, que sabe que tiene trabajo: "Brooklyn es un mercado grande, pero compararnos a los Knicks no tiene sentido. Es una bonita rivalidad" insiste, pero el objetivo no será igualarse al equipo de Jalen Brunson. "Hay que generar ilusión y mostrar cambio desde el inicio es importante, pero las expectativas internas son muy distintas a las externas" explicaba en la rueda de prensa. Y pedía paciencia, porque el equipo que hay hoy en día puede ser muy diferente al de octubre. "Lo que sí tenemos es juventud, y eso ayuda, porque se puede desarrollar y mantener a largo plazo, no son jugadores de alquiler".
Este no será su primer cargo como primer entrenador. Lo hizo en la G-League, en Cleveland, y también con la selección canadiense. Y uno de los desafíos será trasladar sus virtudes como asistente, o entrenador en periodos cortos, a un banquillo NBA: "Las relaciones son clave, pero es muy distinto hacerlo como ayudante o como primer entrenador", aseguraba Jordi Fernández. Entre las diferencias, la toma de decisiones y exigencia que pondrá sobre sus jugadores, pero Jordi se siente "bastante cómo con las nuevas exigencias hacia los jugadores" por la experiencia que ha tenido previamente. "No me sentiría igual si no hubiera sido primer entrenador previamente, pero tengo esa experiencia".
Cada rol en su carrera ha sido clave, pero la oportunidad de dirigir a Canadá en el Mundial le dio una mayor visibilidad en las oficinas de la NBA. "No entrené un equipo NBA, pero sí a ocho jugadores NBA. Y eso me ayudó a entender estructuras, definir roles y ver cómo compitieron". Por eso, tras el bronce fue elegido mejor asistente de la NBA, y apenas 9 meses más tarde ya tiene su banquillo. Ha dejado claro que le gustaría seguir entrenando en el baloncesto FIBA, ya sea en Canadá o cualquier otra oportunidad, pero que dependerá de la franquicia y la federación nacional para compaginar ambos cargos. Por ahora continuará hasta los Juegos Olímpicos de París 2024, donde el equipo de Shai Gilgeous-Alexander es uno de los favoritos, pero el futuro está en el aire.
Ha tenido tiempo de volver a alabar al baloncesto español y esa fusión de generaciones que ha tenido la selección, uniendo a los Pau Gasol y Juan Carlos Navarro con la nueva camada, sobre todo los que han pasado por la NBA. "Al final, el reconocimiento de la NBA no es solo para traer jugadores, sino también para traer entrenadores ACB y todo el trabajo de seguimiento del baloncesto español y su formación". Desde los equipos hasta las escuelas de formación, haciendo hincapié en Sergio Scariolo, al que definió varias veces como su "padre deportivo FIBA". Su experiencia con España, tanto en las selecciones inferiores como en la absoluta le han ayudado a convertirse en el entrenador que es hoy. "Sigo siendo el mismo niño que salía a jugar en Badalona", pero ahora siendo también el primer entrenador de los Nets.
"Me hace mucha ilusión aprender y los retos, pero si me lo tomara de otra manera, no me ayudaría para seguir adelante" decía Jordi al ser preguntado por el posible vértigo de entrenar una franquicia NBA. "Es lo mismo ahora que cuando estaba en el baloncesto base, pero ahora con otros jugadores" resumía. La diferencia es que ahora serán Mikal Bridges, Ben Simmons y otras estrellas de la NBA a sus órdenes. Y esto es solo el primer paso de su carrera como entrenador en jefe.