Klay Thompson se reinventa desde el banquillo buscando regularidad
Por primera vez desde su temporada de novato, Klay Thompson fue mandado al banquillo. El culpable, su irregularidad.
La noche del 15 de febrero, en el último partido antes de la pausa del All Star, saltaba la sorpresa en Golden State. Cuando la franquicia anunciaba oficialmente el quinteto titular para enfrentarse a los Jazz, no estaba Klay Thompson. El escolta estaba disponible, sano, listo para jugar, pero no figuraba entre los cinco que saldrían de inicio. Su puesto lo ocupaba un novato, Brandin Podziemski. No por Chris Paul, futuro miembro del salón de la fama, sino por un rookie. Una de las tres patas del big-3 que ha ganado cuatro anillos en los últimos ocho años era enviado al banquillo. ¿La respuesta de Klay Thompson? 35 puntos, su mejor marca de la temporada, con siete triples y clave en el triunfo ante Utah.
Para encontrar la última vez que Thompson había sido suplente, hay que ir hasta su temporada de novato, el 11 de marzo de 2012. Era el primer año de Mark Jackson como entrenador de Golden State y nombres como Draymond Green o Steve Kerr todavía no habían aterrizado en Oakland. Desde entonces, las cosas han cambiado y mucho en la bahía. El equipo se mudó a San Francisco, Klay se convirtió en leyenda y llegaron cuatro anillos de los que tanto ha presumido en pista. Su dorsal será retirado una vez cuelgue las botas, su nombre formará parte del salón de la fama, pero mientras siga jugando, no le vale vivir del pasado. Este año está en 17 puntos por partido, su cifra más baja desde 2013 y por primera vez en su carrera, no llega al 38% desde el triple.
"Me enteré por la mañana" explicaba Klay tras el triunfo. "Steve Kerr y yo tuvimos un charla muy buena al respecto. Y realmente hay dos cosas que puedo hacer: poner mala cara o salir ahí fuera y responder". Definitivamente, optó por la segunda. El rendimiento de Klay con la segunda unidad fue excelente, haciendo pareja con Trayce Jackson-Davis. Parecía que otra vez Kerr había dado con la tecla para resucitar al jugador, pero en su primer partido de vuelta del All Star, otra vez suplente, acabó con solo tres puntos y un 1/9 en tiros de campo y esta madrugada ha metido 13. Es esa irregularidad la que ha acabado enviado a Klay al banco. Porque con la urgencia que ha habido en la franquicia de Golden State, no había tiempo para pruebas y fallos, ni para permitir mediocridades.
La decisión no llegó de la nada, y habíamos visto pistas de que podía llegar. El 12 de diciembre, en la derrota de los Warriors ante Phoenix, Steve Kerr decidió sentar a Klay en los minutos finales. Otra vez respondió a su estilo: 30 puntos y ocho triples ante los Clippers, y un promedio de 25,7 por noche en los siguientes seis partidos, lanzando un 50% de triple (33/66). Ganaron cinco de los seis, incluyendo ante Boston, pero el Klay irregular volvió a aparecer. Los siguientes cuatro, promedió 10 puntos y un 30% en el triple. Esa ha sido la tónica del jugador durante toda la temporada, muy lejos de su nivel en la época de esplendor de los Warriors, pero todavía con la capacidad de ejecutar al rival a cuentagotas.
Lo bueno es que la mentalidad de Thompson, al menos de cara al público, ha sido la manera correcta de afrontar la suplencia. "Pensé en Manu Ginobili. Ha sido suplente toda su carrera y tiene cuatro anillos y un oro olímpico", decía Klay. "Es uno de los más grandes. Yo acepté mi rol antes del partido y la verdad es que me lo merecía" aceptaba Thompson. También Steph Curry lo valoraba: "La evolución natural de nuestras carreras es intentar encontrar la manera de seguir ganando, pero puede ser diferente" decía la estrella del equipo. "La manera que ha respondido es el Klay que yo conozco, el competidor" aunque en ningún momento negó que fue una sensación extraña ver a su compañero desde el banquillo.
Y la situación tiene todavía más importancia cuando Thompson finaliza contrato este verano y podría convertirse en agente libre sin restricción. El junio pasado fue turno de Draymond Green, quien acabó firmando una extensión de $100 millones por cuatro años. Klay, de la misma edad que el defensor, siempre ha dejado claro que busca un contrato similar al que Dray consiguió, pero su rol de sexto hombre le aleja de esa opción. ¿Puede una decisión como mandar al banquillo a Klay Thompson acabar con el big-3 de los Warriors a largo plazo? Solo el tiempo tiene la respuesta.