NBA

Klay Thompson rompe el equipo que cambió el paradigma del baloncesto y deja otra decepción en los Lakers

El alero deja Golden State tras 13 temporadas, cuatro anillos y un legado difícil de igualar para construir uno nuevo con Doncic y no junto a LeBron.

Klay Thompson lanza a canasta con los Warriors./AFP
Klay Thompson lanza a canasta con los Warriors. AFP
Guillermo García

Guillermo García

Los Golden State Warriors han marcado el paso en la NBA en los últimos 15 años. Desde que eligieran a Stephen Curry en 2009 y dos años más tarde a Klay Thompson la franquicia californiana cambió para siempre el paradigma del baloncesto. Apostó por un estilo de juego en el que los 'bajitos' tomaban el protagonismo y el peso del juego se trasladaba a la línea de triple, obligando cada vez más a abrir el campo y a defensas que tenían que dejar descuidada su pintura para responder a la amenaza exterior.

Fue una apuesta arriesgada, pero que dio sus frutos formando una de las dinastías más prolíficas en la historia de la NBA. Seis finales y cuatro anillos dan fe de la relevancia de un equipo que ya se ha ganado un hueco como uno de los mejores de la historia… y que ahora toca a su fin con la marcha de Klay Thompson. El alero ha decidido poner fin a su etapa en los Warriors tras 13 temporadas y ha resquebrajado la dinastía del equipo de San Francisco.

"No podemos pasar por alto las increíbles y legendarias contribuciones de Klay Thompson con los Warriors durante sus 13 años con el equipo", aseguraba la franquicia en el comunicado en el que se anunciaba la despedida de Thompson. "La cantidad de alegría y felicidad que Klay trajo a los aficionados de los Warriors no se puede minimizar. Su rendimiento en situaciones de presión ha ayudado a definir una carrera. El legado de Klay vivirá para siempre y esperamos con ansias el día en que podamos retirar su camiseta número 11 en el Chase Center".

Pero entender a Thompson es imposible sin su otra parte, sin su 'splash brother' Stephen Curry. Juntos protagonizaron una de las mayores revoluciones en el deporte de la canasta y una dinastía que el base de Akron no pensaba que se rompería nunca. Así lo expresó nada más caer derrotado en el playin. "Nunca me podría imaginar sin alguno de estos chicos", aseguró Curry en referencia a Draymond Green y a Klay Thompson. "Entiendo que esta liga cambia y hay muchas cosas que entran en juego, y que no vamos a jugar para siempre. Pero hemos experimentado tantas cosas juntos. Sé que quieren ganar. Sé que quiero ganar y eso es lo único que me preocupa".

Doncic, el gran vencedor del traspaso

Curry y los Warriors no son los únicos que han salido perdiendo con la decisión de Thompson. El tirador se marcha a los Dallas Mavericks en una operación a tres bandas, firmando un 'sign and trade' que acaba enviando a Josh Green a Charlotte, a falta de conocerse todos los detalles del intercambio. Ahora firma por 50 millones de dólares y tres temporadas, la última con opción de jugador, en una operación donde firmará contrato con Golden State y será traspasado a unos Mavs que con este fichaje dejan muy tocados a los Warriors… y ya de paso a los Lakers.

Thompson elegía a Doncic para continuar su legado por delante de LeBron James. Los angelinos han visto cómo sus planes saltaban por los aires en apenas unas horas. Y todo a pesar de James, que optaba a no cumplir su último año de contrato y volver a firmar por los Lakers por una cantidad menor (se hablaba de que renunciaba a 20 millones de dólares) para dejar margen de maniobra al equipo y que pudiera fichar una tercera estrella gracias al uso de la mid-level exception. Una maniobra que no ha salido exactamente cómo él pretendía.

LeBron James. AFP
LeBron James. AFP

El equipo tenía a James Harden, Jonas Valanciunas y al propio Thompson como objetivos para acompañar a LeBron y a Anthony Davis. Sin embargo, el equipo vio uno tras otro se iban cayendo hasta descubrir que Klay se iba con Doncic a Dallas. Un golpe en la línea de flotación angelina que vuelve a dejar claro que la franquicia ha perdido tirón en las últimas temporadas, mientras que sus archienemigos de los Celtics tiran de chequera para reafirmar su dominio en la NBA.

Ahora a LeBron sólo le quedan dos consuelos. El primero es su salario. Una vez que parece que la posibilidad de fichar a una tercera estrella como agente libre (podría llegar DeMar DeRozan pero en un intercambio por D'Angello Russell) se ha desvanecido, 'King' James puede negociar un nuevo contrato para firmar por tres temporadas y 162 millones de dólares. Es decir, 54 'kilos' por temporada para un jugador de más de 40 años.

El segundo consuelo que le queda al cuatro veces MVP de la NBA es el de sus hijos. LeBron ya se ha asegurado la presencia de Bronny James en los Lakers la próxima temporada, después de que los angelinos escogieran al hijo de LeBron con el número 55 del pasado draft, por lo que el alero podrá cumplir su último gran sueño deportivo. Y quién sabe si esperar a Bryce, su segundo hijo, que podría llegar a la liga en dos años.