FINALES NBA

Kyrie Irving y un pisotón maldito: once derrotas seguidas desde 2022 contra Boston

En la serie de playoff entre Celtics y Nets en 2021, Irving pisó el logo de Boston en media pista. Y no ha vuelto a ganar.

Irving, tras perder el primer partido de las Finales/EFE/EPA/CJ GUNTHER
Irving, tras perder el primer partido de las Finales EFE/EPA/CJ GUNTHER
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

La historia de Kyrie Irving con los Celtics ha sido analizada hasta la saciedad. Su llegada, sus problemas en los dos años que jugó de verde y su salida, con todo lo que causó. Desde el verano de 2019, base y franquicia separaron sus caminos, pero el destino los volvió a encontrar. Con estas finales ya son tres veces en cuatro años que Irving y los Celtics se enfrentan, aunque fue la primera la que marcó la tendencia posterior. Porque en el cuarto partido de primera ronda de 2021, con los Nets poniendo el 3-1 en la serie, Irving decidió que era buena idea pisar a Lucky, el logo de los Celtics en media pista. Desde entonces, y tras cerrar la eliminatoria en cinco, ha perdido once partidos seguidos ante Boston, incluyendo los seis que ha jugado en el TD Garden.

En el primer partido de las finales se le vio, por momentos, perdido. Un triple desde la esquina le pegó al borde del tablero, algo poco habitual. Le pitaron pasos moviendo el pie de pivote e, incluso, manejando el balón, su gran arma ofensiva, perdió varias pelotas tras botarse en el pie o perder el control... No fue su mejor partido, más bien al contrario. Acabó con solo doce puntos en 19 tiros de campo, su segunda peor marca desde el famoso pisotón. "Me lo esperaba más ruidoso", decía al acabar el partido. Y ponía realidad sobre su relación con los Celtics: "No es la primera vez que pierdo en Boston. No quiero hacerlo un hábito, tienen mi número un poco. Son un gran equipo". Y sí, son muchas derrotas.

Ha pasado de todo desde 2021. Se perdió la mayoría de partidos por la regulación de la ciudad de Nueva York contra trabajadores sin vacunar, y cuando volvió, Nets y Celtics se verían las caras en playoff. El primer partido metió 39, el único de los once en el que ha superado los 25 o que ha lanzado por encima del 50% de campo. Ese día falló un triple para ganar y vio cómo Jayson Tatum anotaba la canasta ganadora en su cara, antes de ser barrido en la serie 4-0. "Fue la primera vez que me fui de la pista avergonzado por la diferencia entre ambos equipos". Antes tuvo tiempo de pelear con los aficionados de los Celtics, enseñando el dedo del medio, haciendo el gesto de llorar o intercambiando insultos.

"No fue una gran imagen de quién soy como persona. Perdí los nervios un poco" decía esta semana al ser preguntado por esa noche, pero para nada fue su última visita al TD Garden. Dos derrotas más, la última con Dallas, en una paliza (138-110) con Kyrie quedándose en apenas 19 puntos en 23 tiros. Ha vivido mejores noches, pero casi todas han tenido como denominador común el llevarse la derrota o, incluso, una paliza. Boston le ganó por 43 puntos en enero de 2023, antes de mudarse a Dallas. Y con los Mavericks el balance sigue siendo, contando esta madrugada, tres derrotas en tres partidos. Todavía no ha superado los 23 puntos ni el 45% en tiros de campo. Y hasta cierto punto tiene que ser un muro mental.

Sorprende, porque antes de jugar para Boston, en Cleveland, y los dos primeros años tras dejar los Celtics, Kyrie tuvo un balance de 21-4 ante la franquicia del trébol. Pero, desde que pisó el logo, a Lucky, su suerte ha cambiado. Para mal, por desgracia para él. Y si esas 11 derrotas se convierten en 14, significará que los Celtics se han llevado el anillo, por lo que debería intentar conseguir el triunfo lo más pronto posible.