LeBron James y la carrera contra la historia: Kareem-Abdul Jabbar, siguiente objetivo
El Rey empieza su vigésima temporada en la NBA con varios récords en mente, entre ellos ser el máximo anotador histórico de la liga.

En la historia de la NBA solo hay ocho jugadores que hayan disputado 20 o más temporadas. Vince Carter lidera en solitario con 22, seguido por Robert Parish, Kevin Willis, Kevin Garnett y Dirk Nowitzki con 21 y cierran la lista Kareem Abdul-Jabbar, Kobe Bryant y Jamal Crawford. En cuanto empiece la temporada NBA, LeBron James se unirá a esta exclusiva nómina con veinte temporadas al máximo nivel (Carmelo Anthony y Udonis Haslem también podrían jugar su vigésimo curso).
Casi cinco mil jugadores han disputado al menos un minuto en la NBA, por lo que entrar en una lista de ocho miembros es bastante elitista, aunque el objetivo no parece que sea quedarse en 20. Este mismo año LeBron firmó una extensión hasta la temporada 2024/25, donde tiene una opción de jugador. Si juega todo su contrato, igualaría las 22 temporadas de Vince Carter con todavía 39 años; Carter se retiró la temporada que cumplió 43. ¿Hasta cuando planea jugar James?
Este curso, LeBron entrará en el top-10 de jugadores con más partidos, adelantando a históricos como Tim Duncan. Pero ese no es el objetivo que está marcado en su calendario ni mucho menos. Si todo va normal, se convertirá en el máximo anotador de la historia del baloncesto NBA: necesita 1325 puntos para superar a Kareem como el jugador con más puntos de la liga. Solo en 2021 se quedó sin anotar tantos puntos en un año, principalmente por las lesiones.
La cifra a batir, 38.387. Ya se han hecho simulaciones sobre cuándo y dónde puede batir la marca. El año pasado, Curry se convirtió en el máximo triplista histórico en el Madison Square Garden, que tiene mucho más estilo que hacerlo en Orlando o Sacramento. Teniendo en cuenta los promedios anotadores recientes del Rey, la cantidad de partidos jugados en los últimos años y los rivales, todo apunta a que el récord debería caer justo después del All Star.
Hacerlo en casa ante el campeón es una opción, o incluso ante Minnesota o Memphis, pero las proyecciones apuntan a que el récord caerá ante los Raptors el 10 de marzo en Los Ángeles. En la primera quincena del mes, los Lakers encadenan cinco partidos consecutivos en casa así que es muy probable que los aficionados puedan presenciar en directo en el Crypto.com Arena otro hito histórico de LeBron James.
Más que solo puntos
Pero no se va a conformar con solo una cifra para la historia. El '6' de los Lakers ya es uno de los siete jugadores con más asistencias en la NBA, muy lejos de John Stockton, pero este año debería adelantar a Magic Johnson (tiene 96 más) e incluso colarse en el top-4 si firma una buena temporada. Por delante solo quedarían, además de Stockton, Jason Kidd y un Chris Paul que busca la segunda posición: necesitaría una temporada y media más a este nivel, algo factible.
Y la lista de posibles récords sigue. LeBron también debería acabar la temporada muy cerca, si no por delante de Karl Malone en minutos jugados en la NBA, colocándose segundo. Va a depender de su salud y los partidos que juegue: necesita 2.713, cifra a la que no llega desde su época en Cleveland. Con Kareem en el horizonte otra vez, por supuesto. Si cumple todo su contrato y las lesiones se lo permiten, James acabará primero.
Puntos, partidos, asistencias, minutos y la lista sigue. Se mantiene segundo en tiros anotados, a 2.294 de Kareem, debería entrar al top-10 en triples (necesita tres para superar a Paul Pierce) y adelantar a Hakeem y Clyde Drexler en robos. La diferencia con Olajuwon son 26, con Drexler 69, ambas viables en una temporada completa de LeBron James para situarse también noveno. Solo en rebotes (donde es 43) y en tapones (situado el 96), James no es o acabará la temporada top-10. Inigualable.
Constancia en la cima
Es evidente que para conseguir ser élite en tantas categorías estadísticas, cualquier jugador, se llame LeBron James, Vince Carter o Robert Parish, tiene que tener una carrera muy larga. Pero al mismo tiempo, es necesario un nivel de excelencia que nunca nadie ha tenido de manera tan continuada. El año pasado, en su temporada 19, el alero firmó 30.3 puntos, la segunda cifra más alta de su carrera y jugó algo más de 37 minutos por noche. Nadie nunca ha hecho algo parecido.
En su temporada 19, Carter era suplente en Memphis y promediaba escasos ocho puntos en menos de 25 minutos. Era su tercera temporada consecutiva por debajo de la decena. El mismo curso, Dirk anotó 14.2 tantos, seis menos que el promedio de su carrera y lejos del nivel MVP; Kobe fueron 22.3 tras 10 meses para recuperarse de una lesión. Y la lista sigue: Garnett fue traspasado a Minnesota donde promedió 7.6 puntos, Crawford bajaba de los 10 puntos por primera vez en su carrera y Robert Parish abandonaba los Celtics rumbo a los Charlotte, donde iba a tener un rol muy secundario.
Solo hay una excepción. Otra vez él, Kareem. En su decimonoveno curso, Abdul-Jabbar todavía era All Star, titular en los Lakers del Showtime y fue campeón de la NBA jugando todos los partidos de post temporada. A la hora de destrozar récords de longevidad, Kareem y LeBron juegan en otra liga, pero la clave para ambos es el haber mantenido un nivel de estrella de la competición tantas temporadas. Nadie duda que LeBron volverá a ser uno de los mejores jugadores este año.
Desde su segundo año, James ha sido All Star y, salvo ligeras excepciones, candidato al MVP. Quince años consecutivos siendo top-10 en la votación y 17 en total (sí, en 19 temporadas). Nadie ha tenido tanto éxito en la liga de manera tan constante y longeva. Y ahora empieza su temporada número 20 con el objetivo de superar, al menos en puntos, a Kareem. Pero todavía tenemos LeBron para rato.