Porzingis y Jaylen amargan el debut de Doncic en las finales y Boston Celtics da el primer golpe
El letón, de baja casi 40 días, volvió a jugar y rompió el partido en el primer tiempo. Y cuando los Mavs apretaron, el alero salió al rescate.

La narrativa de mejor jugador contra mejor equipo se hizo realidad en el primer partido. Luka Doncic debutaba en las finales ante el máximo favorito para llevarse el anillo. Unos Boston Celtics que por momentos mostraron su mejor cara y que se llevaron el primer punto de la serie con bastante efusividad (107-89). De la mano de Jaylen Brown y Kristaps Porzingis, que se tomaron turnos para mostrar la superioridad. Y los Celtics ponen el 1-0 en la eliminatoria y se quedan a solo tres triunfos de levantar el banner 18 en la historia de la franquicia. Doncic estuvo muy solo: 30 puntos y 10 rebotes, nadie más en los Mavericks superó los 14 de PJ Washington, en una noche que no salió nada. Mérito total de la defensa de los Celtics.
Una de las claves antes de la serie era saber quién iba a defender a Doncic, y Mazzulla puso la responsabilidad principal en Jaylen Brown. Se lo rotaron, se lo pasaron de mano en mano para repartir esfuerzos, y Luka jugó con sus emparejamientos buscando la ventaja. Cuando Porzingis o bien Horford defendían a PJ Washington, jugaba el pick and roll con su alero, siempre buscando quedar con un defensor al que vencer por tamaño, como Payton Pritchard o Sam Hauser, o bien por velocidad, como la batería de interiores de Boston. Metió 30 porque es uno de los mejores jugadores del planeta, pero necesitó 26 tiros. Su doble-doble de 30 puntos, con 10 rebotes, es el primero de un debutante en las finales desde Tim Duncan en 1999. Y acabó con 4 pérdidas por solo una asistencia, su cifra más baja en la historia de los playoffs.
La cruz fue Kyrie Irving, que lleva once derrotas seguidas contra los Celtics desde 2022 y que acabó con solo 12 puntos en 18 tiros a canasta. Tuvo momentos de brillo, especialmente en el tercer cuarto, cuando los Mavericks bajaron la diferencia de 21 del descanso a solo 8, pero incluso ahí apareció Boston. Los Celtics, que habían abierto el partido con 25-9 para cerrar el primer cuarto y que llegaron a dominar por 28 antes del descanso, resucitaron de la mano de Jaylen Brown. En ataque y en defensa, el MVP de las finales de conferencia fue el mejor con 22 puntos pese al 6/11 en el tiro libre. En defensa, además de tener la tarea de frenar a Doncic, acabó con tres tapones y tres robos que le sitúan como favorito para ser el MVP de la serie si Boston se acaba llevando el anillo, aunque no estuvo solo.
A la hora de analizar las finales, la gran incógnita era Kristaps Porzingis. Lesionado desde el cuarto partido de la primera ronda ante Miami Heat, el letón había asegurado que estaría listo para el primer duelo en el TD Garden, pero faltaba por saber el nivel. Tardó tres posesiones en anotar sus primeros puntos y seis minutos en marcar la diferencia. Al mejor nivel, sano y listo para ser pieza clave en estas finales ante su exequipo con 18 puntos al descanso, máximo anotador, apareciendo en cada jugada. Su entrada en pista, imitando los minutos de Dereck Lively en el primer tiempo, fue recibida con una ovación atronadora del TD Garden y respondió con creces. No le quedó grande debutar en unas finales para nada, acabando con 20.
WHAT. A. SEQUENCE. 😱
— NBA (@NBA) June 7, 2024
Porzingis deep 3.
Porzingis block.
Hauser 3.
Porzingis block.
Boston leads in Game 1 on ABC! pic.twitter.com/4KdBGriOSd
Y los Celtics, que tienen colectivo para rato, vieron a sus seis jugadores principales acabar en dobles figuras. Más allá de Porzingis y Brown, Tatum metió 16, con 11 rebotes y 5 asistencias (y 6 pérdidas), Derrick White puso 15, Jrue Holiday otros 12 y Al Horford 10 más. Siete jugadores, incluyendo a Sam Hauser, metieron al menos dos triples para acabar con 16/42 (38.1%). Y si encima dejan a Dallas en 9 asistencias de los 35 tiros convertidos, dependiendo en exceso del rebote ofensivo (16 puntos) y sin opción a usar sus dos principales herramientas: el triple desde la esquina (1/3) y el alley-oop, negado por la defensa interior de los Celtics. Porque ese fue el plan.
Poner en los hombros de Luka Doncic y Kyrie Irving la responsabilidad de ganar el partido. De que el mejor jugador del mundo tenga que batir al mejor equipo del planeta. Y por ahora, en el primer capítulo, los Celtics se ponen por delante.