Un refugiado en la corte de 'King' James: La historia de Wenyen Gabriel
El jugador de los Lakers vivió en un campo de refugiados durante los primeros años de su vida hasta que pudo instalarse en Estados Unidos.
Wenyen significa "seca tus lágrimas" en Dinka, la principal lengua de Sudán del Sur. Consolidado como jugador de rotación en Los Angeles Lakers, a Wenyen Gabriel le pusieron ese nombre para honrar a su hermana fallecida debido a una negligencia médica, habitual en los países más pobres de África. El médico que atendió a su hermana y a su madre en el parto se equivocó con la medicina.
Nacido en Sudán en 1997, Wenyen Gabrielconvivió desde pequeño con la desgracia y con el horror de una guerra civil que dividía a su país y que obligó a su familia a vender todas sus pertenencias para poder huir. No obstante, el padre de Wenyen tuvo que quedarse en Sudán ya que no tenían suficiente dinero para costear el viaje de todos. Con apenas unos meses acabó en un campo de refugiados en El Cairo, donde vivió tres años. El tiempo que tardó su padre en reunirse con el resto de su familia en Egipto y poder marcharse, gracias a los esfuerzos de su madre por conseguir los trámites, a Estados Unidos dentro del programa de refugiados de la ONU.
En Mánchester, New Hampshire, les esperaba una nueva vida. Allí Wenyen y su familia pudieron empezar de nuevo aunque no fue nada fácil. Nadie en su familia hablaba inglés y la transición fue complicada. Gracias a la Iglesia Católica en Mánchester y a la educación que fueron recibiendo tanto Wenyen como sus hermanos pudieron establecerse, poco a poco, en su nueva casa. De hecho, el propio Wenyen fue el que ayudó a su madre con los estudios para ser asistente de enfermería. Un paso fundamental para el bienestar de la familia.
Sin embargo, a pesar de su nueva vida, no iban a dejar de "secarse las lágrimas". De hecho, el ala-pivot de los Lakers descubriría en su propia piel el significado de la expresión. En 2007, su primo y mejor amigo Bol, también refugiado como él, seahogó en el rio Merrimack. Una pérdida que le marcaría de por vida. De hecho, es la razón por la que intenta llevar siempre el '32', el número que usaba su primo: "Todos los días, cuando me lo pongo, pienso en él. Todos los días tengo símbolos para él. Pero cada vez que veo el 32, es en lo primero que pienso". Entonces ya jugaba a baloncesto, su vía de escape. Era la mejor manera de sentirse bien y lo convirtió en su pasión.
Después de pasar dos años en la universidad de Kentucky, dio el salto a la NBA. Aunque, como todo en su vida, no sin dificultades. No fue seleccionado por ningún equipo en el Draft de 2018, por lo que tuvo que buscarse sus oportunidades en la Summer League de la NBA con los Sacramento Kings, lo que le llevó a ganarse un contrato en la franquicia californiana aunque para jugar en la G-League. Entonces comienza un periodido de inestabilidad, siendo traspasado en varias ocasiones - pasa por los Kings, Blazers, Pelicans, Nets y Clippers - sin conseguir hacerse un hueco fijo y alternando la NBA con la liga de desarrollo. Hasta que, por fin, aparecen los Lakers donde se ha hecho un hueco al lado de LeBron James y Anthony Davis, ganándose los minutos aportando fuerza y versatilidad a la rotación interior del renovado equipo angelino.
Marcado por la guerra
Wenyen ha pasado 22 de sus 25 años en Estados Unidos, y aún así el sentimiento de pertenencia con su país natal es muy fuerte. Lo que le lleva a afirmar, sin miedo alguno, que quiere ser parte del cambio que ayude definitivamente a su país. "Para ver por lo que está pasando nuestro país ahora, la guerra realmente no ha terminado todavía. Comenzaron una nueva guerra tribal y todavía hay conflicto. La oportunidad que se me dio quiero que sea también para la gente en casa. Para comenzar eso, necesitamos arreglar ese conflicto. Es fácil pensar en volver a casa cuando hay tantas cosas que van mal. Quiero ser parte de eso. Quiero volver algún día y ayudar a mi nación", declaró en una entrevista reciente.
Sudán del Sur es el país más joven del mundo. Consiguió la independencia de Sudán en 2011 tras muchos años de guerra y aún hoy se considera un territorio en conflicto. De ahí, que la mayoría de su población viva como refugiada en países vecinos. Wenyen volvió por primera vez a Sudán del Sur en verano del 2022, desde que su familia huyera a Egipto en 1997, con el único objetivo de poner voz a los problemas que continúan existiendo en su país.
A punto de cumplir un sueño
Wenyen Gabriel, además, está a punto de cumplir un sueño. La selección de Sudán del Sur está a tan sólo una victoria de clasificarse para el Mundial de 2023 que se jugará entre Japón, Filipinas e Indonesia. Para el país más joven del mundo se trata de un reto mayúsculo.
South Sudan heroes return to Juba ✈️🇸🇸
— FIBA (@FIBA) August 30, 2022
Not officially World Cup bound just yet, but the Bright Stars are standing on the cusp of glory! 🌟
📸 @SSBFed #FIBAWC x #WinForSouthSudan | @FIBAWC pic.twitter.com/KNqiXD982r
Encuadrado en un grupo con Egipto, Camerún, Senegal, Túnez y la República Democrática del Congo, Sudán del Sur lleva nueve victorias y una derrota. Las 'Estrellas Brillantes' están prácticamente clasificadas y a punto de hacer historia gracias, sobre todo, al trabajo de su presidente. Un viejo conocido de la NBA: Luol Deng. El exjugador de los Chicago Bulls es el presidente de la Federación de Baloncesto de Sudán del Sur, y su intención es desarrollar el baloncesto en "el país con la gente más alta de África", del que también salió otra histórico jugador de la NBA, Manute Bol. Salvo sorpresa, Gabriel podrá cumplir el sueño de representar a su país en un Copa del Mundo. Y entonces, las lágrimas que se seque serán de emoción.