El nuevo convenio colectivo evitará los superequipos en la NBA
Se controlará el gasto de los equipos más grandes, regulando los traspasos. Los jugadores podrán invertir en franquicias NBA y WNBA.

La madrugada del 31 de marzo al 1 de abril se hizo oficial que la NBA entraría, a partir del primero de julio, en un nuevo convenio colectivo. El sindicato de jugadores y la liga llegaron a un acuerdo tentativo, pendiente de la aprobación oficial por parte de los propietarios de las 30 franquicias y el voto de jugadores. Regulaciones como la introducción de un torneo en formato Copa del Rey, la aprobación del uso de la marihuana terapéutica o la llegada de un nuevo contrato dual han sido algunas de las novedades. Pero a nivel salarial, uno de los grandes cambios ha sido de cara a los grandes gastadores: Golden State, Los Angeles Clippers o Boston Celtics, algunos de los grandes afectados.
El primer paso ha sido crear un nuevo límite salarial duro. Todos los equipos con un presupuesto en salarios $17.5 millones por encima del límite salarial establecido para ese año entrarán en una nueva categoría, todavía sin nombre, donde habrá nuevas regulaciones. La primera, simple y llanamente, desaparece la opción de usar la excepción 'mid-level', una que permitía firmar jugadores por encima del límite y que se movía alrededor de los siete millones. Esta temporada se usó para jugadores como John Wall, Joe Ingles o Donte DiVincenzo, y para esos equipos por encima de los 17.5 millones dejará de estar disponible.
Pero no solo eso, el nuevo CBA controla al detalle los movimientos que un equipo rico podrá hacer o no. Por ejemplo, prohíbe la llegada de jugadores en el mercado de buyouts al cerrarse el periodo de traspasos en febrero. Esta temporada se habrían visto afectados, por ejemplo, Russell Westbrook al firmar por LA Clippers, Justin Holiday en Dallas o Meyers Leonard en Milwaukee. Es habitual que los favoritos al anillo con espacio en la plantilla busquen veteranos, algo que a partir de la próxima temporada no se podrá hacer en caso de sobrepasar el nuevo límite salarial duro. Y regulan también qué tipo de traspasos podrán hacer: no podrán enviar dinero en efectivo, no podrán enviar primeras rondas siete años en adelante (en 2023 no podrán enviar la de 2030, por ejemplo) ni recibir más salario del que envían en un movimiento, algo habitual hasta ahora.
En general son decisiones que afectan a los grandes gastadores del mercado y que buscan una igualdad virtualmente imposible en la NBA, pero al mismo tiempo prometen nuevas excepciones de traspaso y firmas de agentes libres para los equipos de mitad de tabla y la parte baja, buscando un mayor gasto por su parte. Pero otro de los afectados son los jugadores, que verán como las franquicias no pueden ofrecer tanto dinero, pero se han abierto nuevas puertas para que las arcas de los jugadores sigan llenas. Todo lo que el sindicato ha cedido por un lado, lo ha conseguido por otro. Por ejemplo, los novatos, al acabar su primer contrato, podrán firmar por cinco años y no cuatro en los contratos no máximos, con más dinero garantizado.
Aunque la mayor puerta se abre en temas de propiedad de franquicias. Según informaba Shams Charania, el nuevo convenio colectivo permitirá a los jugadores invertir en franquicias NBA y WNBA, además promover o invertir en empresas de apuestas deportivos o cannabis, dos mercados en crecimiento en los Estados Unidos. Desde hace tiempo se rumoreaba la opción de LeBron James como propietario de una franquicia en Las Vegas y el nuevo convenio ni siquiera necesitará que el jugador de los Lakers se retire para poder ser propietario de un equipo en la NBA o la liga femenina. En los últimos días Tom Brady compraba parte de Las Vegas Aces, el campeón de la WNBA, y ahora pueden ser los propios jugadores de la NBA los que se unan al exjugador de la NFL, algo que LeBron ya dejó caer en 2021.
Think I’m gone put together an ownership group for the The Dream. Whose in? #BlackVotesMatter✊🏾 pic.twitter.com/9wclgdED2w
— LeBron James (@KingJames) January 6, 2021
También se ha confirmado que la liga regulará el crecimiento del límite salarial para evitar una situación como la de 2016, cuando se firmó el nuevo acuerdo de televisión y el límite se disparó, creando una disparidad contractual inesperada. El crecimiento máximo permitido en el nuevo convenio será de un 10%, teniendo en cuenta que en 2025 habrá también un nuevo acuerdo de televisión. Además se controlará también el crecimiento de las excepciones: 7.5% la mid-level y 30% la room exception. Y todavía falta por saberse qué efecto tendrá la negociación en una posible expansión a corto plazo, el gran punto a negociar en los próximos años en la NBA.