BOXEO

Ayoub Ghadfa: el campeón de Europa al que el boxeo le permitió superar el bullying

El peso pesado español se llevó el oro continental a finales de abril. Este jueves estará en el último preolímpico para intentar estar en París. Con 18 años llegó al equipo nacional con una experiencia de dos combates.

Ayoub Ghadfa./
Ayoub Ghadfa.
Álvaro Carrera

Álvaro Carrera

La vida de Ayoub Ghadfa (Marbella, 25 años) ha sido un no parar en las últimas semanas. El 28 de abril se proclamó campeón de Europa amateur. Tuvo un par de días de asueto y menos de dos semanas después del mayor hito de su carrera tuvo que tomar un avión a Bangkok. En la capital tailandesa comienza este jueves el último preolímpico para París 2024. Es su última oportunidad para cazar el tan esperados billete a los Juegos Olímpicos.

"El objetivo principal siempre va a ser clasificar para los Juegos. Obviamente, estoy muy contento. Es un logro muy importante para mi carrera, pero lo asimilé rápido. Voy a lo que voy. Creo que estoy preparado para cumplir mi sueño. Uno no se puede confiar por este buen resultado, pero las cosas van saliendo y las sensaciones, que es lo mas importante, son buenas", apunta el boxeador a Relevo.

Su camino hasta este punto no fue sencillo. Ahora tiene, además del citado oro, una plata continental (2022) y un bronce mundial (2023). Está en su mejor momento, pero el púgil no olvida como empezó todo. En el colegio sufrió bullying por su físico y por racismo (sus padres marroquíes). Su infancia no fue sencilla y su padre, cansado de ello, le apuntó a kickboxing para que supiese defenderse de esas situaciones complejas. Como ha reconocido en varias entrevistas, no guarda rencor al pasado. Ve lo positivo.

El deporte de contacto le permitió ganar confianza en sí mismo y ahora es su medio de vida. Del kickboxing transicionó al boxeo. Con 18 años llegó a Madrid para estudiar Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. En ese momento había hecho tres combates en cada modalidad que había practicado. El noble arte quería que fuese su deporte y gracias a ello su vida cambió. Rafa Lozano, seleccionador nacional, le vio entrenar en el gimnasio de José Valenciano (cerca de Moncloa, en Madrid) y vio un brillante en bruto.

La lógica, en ese momento, decía que era demasiado pronto para apostar por él, pero Lozano creyó en sus posibilidades. El equipo nacional llevaba tiempo falto de pesos pesados de entidad y quiso que Ayoub fuese su referencia. El camino, de nuevo, iba a ser difícil. La experiencia que todos sus rivales habían adquirido durante los años, él tenía que ir ganándola en combates internacionales. Recibir golpes nunca es sencillo, pero en el peso superpesado (por encima de 92 kilos) se tornó todavía más complicado.

A Ayoub nunca le importó pasarlo mal, tenía claro que era parte del proceso. "Fuimos de derrota en derrota, pero de cada una iba aprendiendo y mejorando. Con el paso de los combates y los torneos se iba viendo la evolución. Mira dónde estamos ahora gracias también al apoyo de todo el equipo de España", reconoce Ghadfa. Siete años de aprendizaje a base de golpes culminaron en el Europeo del pasado mes. Cada año lograba un hito, pero en 2024 espera que sea diferente. El oro continental ya quedará para siempre en la historia de nuestro deporte (es el cuarto en conseguirlo), pero su ambición va más allá. Una medalla en París 2024 es el objetivo por el que ha resistido todos los sinsabores. Bangkok es la puerta de la capital francesa.