Canelo Álvarez doma a Munguía tras cuatro asaltos de locura
Saúl 'Canelo' Álvarez retuvo sus coronas WBC, WBA, IBF y WBO del supermedio tras superar a los puntos a Jaime Munguía. El aspirante dio la cara y visitó la lona por primera vez en su carrera.

"Los gallos siempre mueren en la raya", dice la sabiduría popular mexicana. El mejor ejemplo de esa expresión se vio en los cuatro primeros asaltos del combate entre Canelo Álvarez y Jaime Munguía. Dos aztecas pocas veces defraudan en un ring y de nuevo sucedió en Las Vegas. Los primeros doce minutos de pelea fueron una batalla tremenda. Ninguno dio un paso atrás, se quedaron en la línea y cruzaron poder de tú a tú. El mejor en esa tesitura siempre es Canelo y nada cambió este 4 de mayo.
Desde el quinto acto, tras la caída en el round previo de Munguía, Álvarez demostró que era mejor. El campeón mundial indiscutido (WBC, WBA, IBF y WBO) del supermedio retuvo su corona de manera cómoda a los puntos (117-110, 116-114 y 115-112). El joven aprendiz mostró arrojo y quijada. Llevó la pelea a las cartulinas, pero después del apretón inicial no tuvo opciones. Canelo es el rey.
La previa de la pelea había estado marcada por la inquina entre Canelo y Óscar de la Hoya. El boxeador cargó contra su expromotor y le acusó de "robar dinero" a los púgiles, afirmando que "todavía la debía dinero a Golovkin". El manejador afirmó que Álvarez "no era nadie" cuando empezó a pelear en Estados Unidos y eso enfadó al tapatío. En ese fango, De la Hoya se mueve bien y después de presentar una demanda por las palabras del campeón mundial apareció con una camiseta con un filete en el pesaje. Hacía referencia al positivo por clembuterol que tuvo Canelo en 2018 (las autoridades decretaron que se debió a una intoxicación alimentaria y sólo fue sancionado seis meses). Todo ese clima hizo que prácticamente nadie hablase de Munguía. Llegó de tapado y alzó la mano de inicio.
Munguía, de 27 años, salió con todo. Quiso demostrar que la oportunidad no le quedaba grande. Tomó el centro del ring y empezó a lanzar golpes. Álvarez, como suele acostumbrar desde que está en peso más altos, regaló el round inicial. En el segundo empezó a contragolpear e igualó las fuerzas con su potencia. Aun así, el empuje del aspirante hacía que la pelea fuese una guerra absoluta. Bloqueos y ballesteos fueron los mejores aliados del campeón. El tercer y cuarto y asalto fueron los más divertidos, sin duda, del pleito. Munguía apretó en el tercero, sacó todo lo que tenía y por momento arrinconó a Canelo. El público enloqueció y el campeón tomó nota. No podía dejar que se creciese más.
💥 ¡El golpe de un maestro!
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) May 5, 2024
🥊 Canelo Álvarez pone las cosas en su sitio en el cuarto asalto de una pelea que está siendo espectacular#CaneloMunguia #BoxeoEnEurosport pic.twitter.com/0lF8iPWBiz
En el cuarto, Álvarez empezó a sacar más trabajo. Munguía seguía sin cadena y ahí brilló el campeón. Canelo lograba bloquear casi todo lo que le llegaba, pero había asimilado golpes duros. En esa guerra, donde "silban las balas" como dice Kiko Martínez, el campeón puso un crochet y luego un upper que envió a la lona al aspirante. En 44 combates (venía un récord de 43-0), el de Tijuana nunca se había ido a la lona. La visitó, pero pudo rehacerse y lejos de achicarse intentó ir a por todas. El duelo entró en el territorio Canelo y ahí, de momento, el mejor siempre ha sido el mejor. Cuando el campeón indiscutido del supermedio cayó ante Bivol no tuvo ese chance.
Desde el quinto asalto la pelea cambió por complejo. Canelo empezó a dominar cada vez más y más. Munguía salió valiente en ese acto, pero desde entonces su energía comenzó a bajar. Álvarez tomó el centro del ring y en algunos momentos pareció un sparring en el gimnasio. El aspirante tenía el gas necesario en algunos momentos, pero siempre sacaba ráfagas de golpes. Obviamente, le llegó con algunas acciones, pero la sensación del inicio nunca se repitió. Canelo era mejor y dominó a su antojo abriendo los huecos en la guardia de Munguía. "Te quedan cinco roundcitos, tienes que hacerlo de la manera más chingona posible", le pidió Eddy Reynoso al campeón para el rus final. Lo hizo.
Canelo impactó con dureza, pero Munguía resistió bien. Tenía corazón, pero la diferencia de experiencia fue clara. También la física. Munguía lanzó mucho, pero poco efectivo y se cansó. Acabó con 663 intentos de golpeo y 'sólo' conectó 170 (26% de acierto). Canelo logró 234 de 536 intentonas (44% acierto). El dato habla sólo. De los 234 golpes conectados por Álvarez, 151 fueron de poder. El campeón fue cerebral, dejó pasar el arreón inicial y con precisión de cirujano ejecutó. Domó a un fiero Munguía, quien se ganó el respeto de todos. Canelo se lo reconoció y el joven mexicano enseñó también su nobleza: "Me ganó bien". Canelo lo volvió a hacer chingón.