Claressa Shields no tiene techo: se proclama campeona mundial en su cuarta división
Claressa Shields se proclamó campeona mundial WBC del peso pesado y WBO del semipesado al noquear en el segundo asalto a Vanessa Lepage-Joanisse.

Claressa Shields no entiende de combates. Lo único que sabe hacer es ganar. Como amateur fue doble oro olímpico (Londres 2012 y Río 2016) y sólo perdió un combate de 78. En el campo profesional está invicta en 15 combates y este sábado se proclamó, en Detroit, campeona mundial en su cuarta división. Todo lo que toca lo transforma en gloria.
La de Michigan es la única persona que ha logrado unificar al completo una división en dos ocasiones (medio) y hay que sumarle que también fue indiscutida en el superwelter y campeona mundial en el supermedio. Se quedó sin retos en el noble arte y por eso ha decidido volver a probar suerte en las MMA. En febrero se metió en la jaula de PFL MMA y ganó. Ahora quiere la trilogía contra Savannah Marshall allí. La inglesa es la única mujer que le ha ganado en un combate de boxeo. Shields se vengó en el campo rentado y ahora quieren deshacer la igualada en otra disciplina.
Mientras llega ese exótico combate, Shields necesitaba retos y apuntó a la máxima división femenina. En mujeres, desde los 79,3 kilogramos ya no hay límite. En hombres esa cifra está en los 90,7 kg. Esa diferencia hace que cada organismo haya decidido nombrar esa categoría máxima de diferente modo. Para el Consejo Mundial de Boxeo es peso pesado y para la Organización Mundial de Boxeo es semipesado. Fuera de la curiosidad, T-Rex logró convertirse en campeona unificada de la mayor categoría que hay. Las fajas IBF (la campeona es Lani Daniels) y WBA (vacante) son su próximo objetivo.
Una tercera división como indiscutida es el objetivo. No parece complicado ya que en la máxima categoría del boxeo femenino hay registradas, según la web Boxrec, 21 mujeres. Más fácil o complejo, según se mire. Lo que queda claro tras lo sucedido en Detroit es que Shields es imparable con independencia de lo que diga la báscula. Vanessa Lepage-Joanisse era la campeona WBC y el combate la puso nerviosa. Shields era aspirante, pero la canadiense tomó ese rol. Salió con la idea de presionar y en un visto y no visto estaba ante Claressa. La estadounidense la supo templar y estudiar en el round inicial.
En el segundo se acabó la historia. Lepage-Joanisse quiso encerrarla contra las cuerdas y Shields pasó sus manos antes de ejecutarla. La cazó y la envió al suelo. Tras la primera cuenta llegó una segunda con un crochet de derecha. La canadiense estaba flotando, pero se arriesgó y con un simple toque volvió a poner la rodilla en el piso. No había más combate y el árbitro detuvo las acciones. Da igual el contexto, Claressa Shiedls siempre gana.