Gervonta Davis: el niño que salió de las calles de The Wire y que 'rehúsa' tomar el peso del boxeo mundial
Está llamado a ser un líder del boxeo mundial, pero su idea es retirarse, estrenada la treintena, en 2025. Este sábado expone el Mundial WBA del peso ligero ante Lamont Roach.

Gervonta Davis (30-0, 28 KO) es un prodigio que parece haber nacido para el boxeo. Con 30 años, lleva desde 2017 con su nombre en todos los titulares. Floyd Mayweather le apadrinó y ese año no dudó en viajar a Reino Unido para alzar su primer título mundial. Ha reinado en el superpluma, en el ligero y en el superligero (de manera interina). Tiene una calidad técnica por encima de la media, sabe boxear con inteligencia para imponer sus cualidades y es consciente de las debilidades de sus rivales para ejecutarlos. Tiene un aura diferente al resto cada vez que pisa el ring. El público lo sabe y por eso es un ídolo de masas, sobre todo para la comunidad afroamericana de Estados Unidos, pero no ha acabado de erigirse como un líder del boxeo mundial.
Nacido en Baltimore, la serie The Wire refleja muy bien las calles en las que se crio. Las malas compañías y los problemas constantes han marcado su vida fuera del ring. Las turbulencias extradeportivas han hecho que su estrella no brille cómo debería. Davis ha estado cinco veces detenido. Varias veces por violencia doméstica, otra por asalto agravado, una por una pelea callejera y otra, la más grave, por un accidente que provocó y se dio a la fuga. Esa última causa le envió a prisión, tras incumplir el arresto domiciliario, durante 44 días. Entre rejas estuvo en 2023, tras vencer a Ryan García. Se tomó un tiempo para ordenar su vida e incluso se publicó que se había convertido al islam.
El 2024 debía haber sido el año de su redención, pero los problemas de su promotora Premier Boxing Champions (PBC) para hacer eventos en su acuerdo con Amazon Prime provocaron que la única vez que se subió al ring fuese en junio. Ganó a Frank Martin y dejó claro que sigue siendo un boxeador top, pero con su edad ya no puede vivir de los halagos. Debe ir a por grandes carteles y demostrar en el ring que puede ser el número uno. Esa es su intención, pero de nuevo ha vuelto a elegir un rival de otro escalón. Este sábado, en el Barclays de Brooklyn, se enfrentará a Lamont Roach (25-1-1, 10 KO). En juego estará el Mundial WBA del peso ligero y Roach es campeón del mismo organismo en el superpluma. Aun así, la pelea no tiene toda la entidad que debería.
"Estoy listo para demostrar que pertenezco a la élite del boxeo", afirmó Roach en la rueda de prensa de presentación del pleito. Es un gran boxeador, pero Davis debe estar a otro nivel. De hecho, sorprendió que la pelea se vendió por otro lado, y es que Tank agitó todo apuntando a un posible retiro. "Estoy fuera de esto. Me retiro en 2025. He logrado todo lo que quería y estoy listo para otra etapa de mi vida", apuntó. La baza del retiro es muy utilizada en Estados Unidos. Sorprendería que Gervonta, en su prime físico, dijese adiós y dejase bolsas muy suculentas que pueden aparecer. Es el único gran nombre que todavía no ha tenido contacto público con Arabia Saudí. Ahí podría haber dinero, pero también si PBC se muestra como la única opción fuera del lobby saudí. Sea de un modo u otro, Tank dejó de trabajar en 2022 con Mayweather para buscar grandes carteles por su cuenta y hasta el momento ha disputado cuatro combates (sin contar el de este sábado) y sólo en uno se cumple esa premisa.
Fuera de carteles y posibles retiros, deportivamente la pelea tiene a Davis como gran favorito. Es consciente que su poder devastador es suficiente para acabar cualquier pelea en un instante. "No importa lo que intenten. Cuando te golpeo, lo sientes en cada fibra de tu cuerpo. No hay escapatoria", afirmó en la previa. Roach intentará no ser un blanco fijo para desesperarse, pero en 30 peleas Gervonta siempre ha sabido encontrar el plan ganador. Su gira de retiro, según él, arranca en Brooklyn. Los fans esperan que sea el año en el que, al fin, Tank deje de ser futuro y cargue con la industria del boxeo.