Jennifer Miranda se cita con la historia: buscará todos los Mundiales en el Madison Square Garden
La gaditana, campeona mundial interina WBA del peso pluma, sube al superpluma para desafiar a Alycia Baumgardner, dueña de los cuatro títulos de la división.

En una ciudad que parece construida sobre el ruido y la leyenda, Jennifer Miranda (12-0, 1 KO) cruzará por primera vez las puertas del Madison Square Garden de New York como protagonista de una noche que ya es historia. Será el 11 de julio, bajo las luces más exigentes del mundo, cuando se enfrente a Alycia Baumgardner (15-1, 7 KO), campeona indiscutida (tiene las cuatro principales coronas: WBC, WBA, IBF y WBO) del peso superpluma, en un combate que la pondrá frente a algo más grande que una rival: el destino.
A sus 38 años, la gaditana llega invicta. En su hoja de combate hay precisión, frialdad táctica y una calma peligrosa. No es una boxeadora nacida bajo el foco, sino forjada en la paciencia y en la espera. Durante años, Miranda fue una presencia constante en el circuito profesional español, ganando, estudiando, esperando. "Algún día llegará", repetía, mientras las oportunidades parecían darse siempre la vuelta en la última curva.
Ese día, por fin, ha llegado. Y no podía tener un escenario más simbólico: una velada histórica, compuesta íntegramente por mujeres en el templo del boxeo moderno, con la trilogía entre Katie Taylor y Amanda Serrano como plato fuerte. Pero justo antes de que ellas suban al ring, será Jennifer quien coprotagonice la noche. Ella, que empezó a boxear a los 23. Ella, que nunca fue la elegida, pero se convirtió en imprescindible. "Cuando empecé en esto, nadie hablaba de sueños tan grandes pero yo nunca entendí la vida de otra manera que no fuera superando mis límites. Peleando en el ring, y también fuera. Y aquí estoy. Aquí estamos", apuntó en su cuenta de Instagram cuando se hizo oficial la noticia.
Alycia The Bomb Baumgardner no necesita presentación en el mundo del boxeo. Estadounidense, explosiva y carismática, es una de las grandes estrellas de la era moderna. Su ascenso fue tan implacable como mediático: noqueó a Terri Harper en 2021 para arrebatarle los títulos del WBC e IBO y, poco después, se convirtió en campeona indiscutida del peso superpluma tras derrotar a Elhem Mekhaled. Domina la categoría con puño de hierro y una presencia arrolladora.
Fuera del ring, es también figura de peso: firmó recientemente con Most Valuable Promotions, la promotora de Jake Paul, y se ha convertido en un rostro habitual de campañas y eventos internacionales. No es solo campeona, es marca. Y, aunque su reinado se ha visto salpicado por una polémica de dopaje —superó un control en 2023 y fue puesta bajo supervisión—, su dominio sobre el cuadrilátero sigue intacto. Ese es el Everest que Miranda va a escalar. Una rival en plenitud, poderosa, técnica, y acostumbrada a las noches grandes.
El combate de una vida
Para Jennifer Miranda, esta pelea es más que un título. Es la reivindicación de una carrera vivida sin atajos. La prueba de que incluso cuando el foco no está sobre ti, puedes seguir caminando. Que incluso cuando el mundo parece mirar hacia otro lado, puedes resistir. Su historia es distinta: viene del estudio, del teatro, del sacrificio invisible. Se entrenó en silencio, ganó títulos menores, estudió dos carreras, dos másteres, y hasta se hizo actriz… y mientras tanto dio todo en el ring para lograr, a finales de 2024, el Mundial WBA Interino del peso pluma que podría abrirle puertas. Sucedió, aunque lo suyo nunca fue la vía rápida, sino la obstinación.
El 11 de julio, cuando suene la campana, Miranda no solo peleará por los cuatro cinturones mundiales. Peleará por todos los años de espera, por cada combate sin cámaras, por cada "no" convertido en motor. Y si gana, no solo hará historia para España. Le dará sentido a todo ese camino que casi nadie vio, pero que ahora millones mirarán con otros ojos.