Katie Taylor logra su segundo indiscutido y pide una trilogía contra Cameron ante 80.000 fans
La irlandesa se impuso a Chantelle Cameron, a la que arrebató las cuatro coronas del peso superligero. Taylor logró así vengar su primera derrota como profesional.

Katie Taylor volvía a casa. Su primera vez como profesional en su Irlanda natal fue en mayo. Nada salió como esperaba. Se enfrentó a Chantelle Cameron para buscar el más difícil todavía: ser campeona indiscutida de dos pesos de manera simultánea. Un órdago grande, y le salió mal. La irlandesa perdió. Se dejó el invicto ante los suyos y la opción de la revancha era la única posible. El público no falló a su heroína y volvió a llenar el 3Arena de Dublín. Este sábado era el día para la secuela. Todo o nada. Salió bien en esta ocasión.
Taylor se impuso a Cameron por decisión mayoritaria (95-95, 98-92 y 96-94) y así alzó los cuatro títulos del peso superligero. Es la segunda persona en la historia, hombre y mujer, que es reina indiscutida en dos pasos a la vez. Antes sólo lo había logrado Claressa Shields. Ellas dos, junto a Amanda Serrano, siguen con la pugna de ser la mejor e la historia. Por el momento, KT y Shields le llevan ventaja numérica. Fuera de esa batalla, la irlandesa cerró la boca de los aficionados que querían retirarla. Con 37 años todavía tiene algo que decir y al terminar fue clara: pidió la trilogía ante Cameron, a la que agradeció la oportunidad, y reclamó que fuese en The Crock, estadio para más de 80.000 personas.
En esta ocasión, Taylor aprendió la lección. No se paró a intercambiar golpes con Cameron. Intentó aprovechar su juego de pies para entrar, pegar una ráfaga de manos y salir. Así fue llevando mejor el pleito. Cuando se complicaba la contienda, se agarraba. Esto provocó que la pelea fuese cerrada, pero le sirvió. Seis meses atrás, con tanto intercambio, la balanza se desniveló del lado de su rival. Al ser un duelo ajustado las críticas al arbitraje/jueces no tardaron en aparecer. Hubo también polémica.
La acción que podría haber cambiado el devenir del combate sucedió en el primer asalto. Cameron impactó un jab en el rostro de Taylor, quien se fue al suelo. Hubo contacto, pero el referí creyó que se cayó por un tropezón. El 10-8 de ese round había arrojado otro resultado. Por otro lado, la permisividad en los agarres también fue objeto de controversia. Cómo toda pelea resuelta por pequeños detalles, se hablará en los próximos días. La trilogía es la mejor vía… también la más lucrativa.