BOXEO

Kiko Martínez, tras su retirada: "Me ha costado hacer caso a mi instinto"

Kiko Martínez habla por primera vez con un medio de comunicación tras su retirada del boxeo. Es el segundo español que logra ser campeón mundial en dos divisiones diferentes.

Kiko Martínez, con el Mundial IBF del pluma, ante de su segundo combate contra Josh Warrington en 2022./Matchroom Boxing
Kiko Martínez, con el Mundial IBF del pluma, ante de su segundo combate contra Josh Warrington en 2022. Matchroom Boxing
Álvaro Carrera

Álvaro Carrera

Un domingo de agosto, a última hora de la noche. Sin hacer mucho ruido. De esa manera quiso anunciar Kiko Martínez su adiós del boxeo profesional. Puede ser un resumen de su carrera. Trabajar en silencio y brillar únicamente en el ring. El ilicitano se va con 37 años, 58 combates profesionales (44-12-2, 31 KO), cuatro Mundiales (pluma y supergallo) y seis Europeos (pluma y supergallo). Además, junto a Javier Castillejo son los únicos españoles que han ganado un Mundial en dos divisiones diferentes. Una leyenda del deporte español. La Sensación habla con Relevo para explicar los motivos de su adiós.

¿El teléfono sigue echando humo? ¿Qué tal los primeros días como exboxeador?

Me ha llamado mucha gente para interesarse y decirme que lo estaba haciendo bien y que me cuidase. Aún así me jode. Para mí es muy difícil no levantarme con un objetivo, pero tengo que aprender a hacerlo. Es adaptarse. Sabía que el boxeo se iba a acabar y tengo que ir asimilándolo.

El último combate fue en abril (eliminatoria Mundial) y pediste tiempo para valorar con calma la situación. ¿Qué te ha hecho tomar la decisión de retirarte?

El tiempo. Me ha costado, pero al final he hecho caso a mi instinto. He valorado todo lo que hice, lo que tengo y sobre todo que me voy sano del boxeo. Pensaba que quizá hacía una pelea más y eso me dejaba una lesión para toda la vida. Al final he dicho, ¿para qué quiero más? No puedo ir a más, mi mejor momento ya pasó. Me encerré en mi casa y empecé a entrenar sólo tras el combate de Japón.

La vida me ha ido dando señales. He visto a varias personas más jóvenes que yo que les han quitado la licencia por alguna lesión. He estado entrenando sólo para que nadie me intentase convencer de que estaba en mi mejor versión y que podía volver a ser campeón. No lo quería escuchar porque sabía que podía ser mentira. Con 37 años y todas las guerras que tengo… mi mejor momento ya pasó.

¿Por qué elegiste dar la noticia un domingo y encima tras la victoria de la Selección femenina en el Mundial?

Lo iba a hacer antes, pero tenía un viaje programado con mi familia. No quería irme y estar pendiente de que la gente querría hablar conmigo. Mi familia necesitaba que fuese tranquilo. Llevaba años sin irme de vacaciones con mi mujer y mis hijas por las preparaciones. Una vez que volviese, del domingo no podía pasar. Estaba pasándolo mal de tanta espera para contarlo y necesitaba liberarme de la responsabilidad que me estaba imponiendo.

En cuanto a títulos profesionales te falta el Campeonato de España. ¿Valoraste la opción de disputarlo en un combate de despedida?

Soy campeón de España. Lo logré con 17 años como amateur. Ese honor ya lo tengo. Hay mucha gente que me dice que no lo he sido, lo soy. A lo mejor muchos campeones profesionales en amateur han perdido en los Nacionales. Creo que es mas difícil muchas veces ser campeón de España amateur.

Un Nacional profesional sería volver a engañarme. Pelear por una cosa que ya tengo y por muy poquito dinero… No lo quiero hacer, no me motiva para levantarme a las 5 la mañana para salir a correr, hacer sparring con gente más pesada y llevar una vida de monje. Despedirme en una pelea en Japón, en un evento con ese nivel, y saber que tenía a toda España detrás creo que es muy bonito.

¿Esa pelea ante Reiya Abe fue la que acabó de ayudarte a dar el paso de la retirada?

Sí. No me adapté al horario. En seis días prácticamente no pude descansar nada. En la pelea, el japonés no me acababa haciendo daño, pero no me vi capaz de descifrarlo ni cazarlo por el cansancio… podría machacarme y buscar mil excusas, pero sé que en otro tiempo lo hice y contra alguien mejor. Es el momento de asimilar que ya no estoy en mi mejor versión.

Además, también me iba dando cuenta del paso del tiempo. Antes me recuperaba en una semana de los combates. Ahora no. La segunda pelea contra Warrington (marzo 2022) ha sido de la que mas me ha costado. Notaba incluso que me costó durante un tiempo mantener el equilibrio, concentrarme, me agobiaba cuando estaba en sitios con mucha gente… Después, la de Jordan Gill salió bien. Tras Abe, no me costó tanto, pero tardé más de lo normal en recuperarme y me di cuenta que no era el mismo. Podría haberme seguido engañando, pero no iba a valer la pena.

¿Te refieres a la pelea contra Hasegawa en Japón (abril de 2014)? ¿Crees que ha sido tu mejor combate?

Sí. Era mi segunda defensa del Mundial IBF del gallo y le gané a un boxeador que ha sido 12 veces campeón mundial, entres divisiones diferentes, y que está en el Salón de la Fama. Encima le gané (KO en el séptimo) un miércoles, que para mí es el peor día, y siendo zurdo, que son los que más se me complican. Ha sido la pelea más importante de mi carrera, sin duda.

¿Qué ha sido lo mejor del boxeo para ti?

Los diez últimos años (ganó su primer Mundial en agosto de 2013). Poder proclamarme campeón mundial en Estados Unidos era algo con lo que soñaba siempre. Gracias a eso, ESPN me hizo una entrevista en la que estaba Julio César Chávez, pude estar en un evento junto a Mike Tyson… he vivido cosas increíbles. Además, he podido tener media vida resuelta en el apartado económico y he tenido tiempo para poder pasar tiempo con mis hijas.

El Kiko entrenador ya es una realidad desde hace tiempo. ¿Ese es tu plan de futuro?

Sí. Vivimos en un país en el que el boxeo no es estable, por eso he tenido que seguir trabajando. Doy clases personales y entreno a varios chicos. Es muy difícil quitarme del boxeo, me lo ha dado todo. Me gusta además entrenar a ciertas personas que son responsables y comprometidas. Ahora mismo estoy centrado en mi sobrino Sergio (integrante de la Selección), al que entreno cuando no está en el CAR y también Cristian, mi otro sobrino, y a José Alarcón (todos amateur). Metí a mis sobrinos en esto y tengo que seguir con ellos hasta el final.