BOXEO

Lomachenko da un recital ante Kambosos y recibe el reto de Gervonta Davis

El ucraniano se proclamó campeón mundial IBF del peso ligero después de ganar de noquear en el undécimo asalto a Georges Kamboso. El campeón WBA, Davis, piensa en una unificación.

Lomachenko celebra su victoria sobre Kambosos./Captura de la retransmisión
Lomachenko celebra su victoria sobre Kambosos. Captura de la retransmisión
Álvaro Carrera

Álvaro Carrera

Una puerta del backstage del RAC Arena de Perth (Australia) se abrió y por el fondo apareció Vasyl Lomachenko. No hubo una performance mejor para representar lo que ha sido el último año del ucraniano. Desde que perdió, de manera polémica, ante Haney el púgil desapareció del mapa. Se centró en ayudar a su país desde su posición y también en la fe ortodoxa para superar los duros momentos. Volvió, casi sin hacer ruido, para disputar el Mundial IBF del peso ligero. George Kambosos debía medirle, pero no hubo color. Loma no ha perdido un ápice de su calidad y lo ratificó noqueando al local en el undécimo asalto. Vuelve a ser campeón dando un recital.

Al tener pocas noticias de Loma, que lució motivos religiosos en sus calzones, había dudas sobre su desempeño. Tardó un round en despejar cualquier atisbo. El ucraniano estaba distancia, rápido y aunque Kambosos era un poco más grande eso no fue un impedimentos para ser superior. La estadística de los cuatro primeros rounds fue demoledora: conectó 53 golpes por 14 de Kambosos. El australiano es voluntarioso, pero su boxeo no le da para ir contra los tops. Queda en evidencia. Haney le barrió dos veces del ring y este sábado le tocó asistir de nuevo a una clase magistral.

En el tercer acto se animaron un poco y cruzaron golpes, también en el sexto, pero la primera mitad del pleito fue un monólogo. El juego de pies de Lomachenko fue la clave de todo. Estaba muy rápido, por lo que podía pegar y salir sin que Kambosos le oliese. Por si fuese poco, el ucraniano mostró una de sus mejores noches en cuanto atino. Históricamente conecta un 46,6% de los golpes que intenta (un ratio altísimo). En los seis primeros rounds el dato se situó en el 51%. De otro mundo.

A medida que pasaban los asaltos la emoción era menor, ya que Lomachenko era tremendamente superior. Kambosos lo intentaba, quería demostrar a su público que era valiente… pero no le daba. El australiano sacaba arreones, pero su rival le hacía fallar prácticamente todo (tuvo un acierto por debajo del 20%). Fallaba y encajaba. La combinación era la peor posible. La duda estaba en si Loma lograría noquearle o si por el contrario se llegaría a las cartulinas. El local estuvo cerca de caer en el tercer y séptimo asalto. El KO llegó en el penúltimo asalto. Loma conectó tres veces mas golpes que su rival durante el pleito. No hubo color. Los 14.147 que agotaron las entradas del RAC Arena no podrán olvidar el recital de boxeo al que asistieron.

Loma trabajó en distancia y poco a poco fue percutiendo. El rostro de Kambosos iba evidenciando el castigo, pero el KO no llegó arriba. Kambosos es duro y valiente, había que tener precisión de cirujano y Lomachenko la posee. Con una mano a la zona de flotación el local se fue al suelo. Quedaban menos de treinta segundos, pero era suficiente. Se fue con todo y con dos nuevos golpes a la zona abdominal puso el punto final. No noqueaba desde junio de 2021, pero la mesura que ha mostrado durante toda la previa, no la perdió. Se fue a sus esquina y se abrazó con su padre para festejarlo. Estaba muy emocionado.

Con 36 años, Lomachenko vuelve a convertirse en campeón mundial. El abanico de posiblidades que le abre es muy importante. De hecho, durante el combate, Gervonta Davis pidió un combate tras su pelea del 15 de junio. Con su edad y legado debe intentar hacer el mayor dinero posible y un duelo ante Davis sería, quizá, el más lucrativo que encontrase en su división. "Nunca he rehuido ninguna pelea en mi carrera. Ahora mismo lo que quiero es descansar y pasar tiempo con mi familia. Después ya pensaremos en el futuro", apuntó al acabar. Tank debe cumplir primero, pero si a ambos les interesa otra megapelea podría estar en ciernes.