BOXEO

El día que Mike Tyson ofreció 10.000 dólares para pelear contra un gorila

Iron Mike, en pleno apogeo de su carrera, ofreció una gran suma cantidad de dinero en un zoo para enfrentarse a un primate que rondaba los 200 kilos de peso.

Mike Tyson./
Mike Tyson.
Álvaro Carrera

Álvaro Carrera

Mike Tyson es uno de los boxeadores más excéntricos que han existido. Su complicada infancia, en la que estuvo en un correccional, marcaron el carácter que luego tendría. Aún hoy en día, con 57 años, sigue dejando muestras de cómo es. En las últimas semanas ha sido noticia por el retraso de su combate ante Jake Paul, quien tiene 30 años menos que él, al mes de noviembre. Por el momento, todo apunta a una exhibición, pero él quiere luchar porque sea boxeo profesional. Es una muestra más de que le gusta lo complicado.

Uno de los casos mas curiosos de su vida, en el que muestra que el riesgo le apasiona, lo reveló en 2019 en una entrevista en The Sun. Iron Mike retrocedió hasta 1988. En ese momento era el hombre más temido del planeta, nadie podía frenarle. Era campeón mundial, estaba invicto en 35 peleas y sólo dos rivales habían aguantado su pegada. Era, prácticamente, el rey del mundo.

En ese momento de su vida, Mike estaba conociendo a la actriz Robin Givens (se acabarían casando). El púgil tenía 22 años y quería impresionarla. La invitó a pasar el día al zoo y una vez allí dio una propina al jefe de seguridad para que les dejase ver, de cerca, a los gorilas. La petición también respondía a la fama. Tyson quería intimidad para ese momento e ir a un lugar con tanta afluencia de público generaría un gran revuelo.

Una vez que estaban ante los primates, el campeón mundial vio cómo uno de los gorilas tenía una actitud supremacista con el resto. Era el abusón del grupo. Eso hizo que Mike quisiese ser el rey también en esa jaula. Por ello, ofreció al jefe de seguridad 10.000 dólares para que le dejase entrar allí y tener una pelea contra el gorila. La respuesta, obviamente, fue negativa. Mike intentó subir la oferta (no reveló a cuánto), pero nada cambió.

El primate en cuestión, que en todo el rato que los observaron tenía una actitud dominante con el resto, era un gorila espalda plateada. Ese ejemplar medía 1,80 metros y pesaba alrededor de los 200 kilos. Cualquier entrada de Tyson, y más con esas intenciones, podría haber provocado un grave accidente o su muerte.