BOXEO

Olek Usyk: el campeón del pueblo lleva su próximo combate a 500 kilómetros de Ucrania

Olek Usyk expone este sábado, en Polonia, los Mundiales WBA, IBF y WBO del peso pesado ante Daniel Dubois. El ucraniano intenta visibilizar la guerra en su país.

Olek Usyk./
Olek Usyk.
Álvaro Carrera

Álvaro Carrera

En febrero, Olek Usyk (20-0, 13 KO) recibió a The Guardian en su país, Ucrania. El campeón mundial WBA, IBF y WBO del peso pesado relató al diario inglés la situación tan compleja que se está viviendo en su país y también contó cómo no ha querido abandonarlo. Usyk fue uno de esos muchos ucranianos que dejaron su trabajo para ir al frente cuando Rusia invadió Ucrania a principios de 2022. Él no ha cambiado. Aprovecha su posición para visibilizar el conflicto y también para ayudar económicamente en lo que puede. Incluso hace un par de meses subió un vídeo en primera línea disparando un mortero. Su implicación es máxima. Es un campeón del pueblo.

Usyk ha ido compaginando esa labor social con su carrera. A sus 36 años es uno de los púgiles con mayor talento de la actualidad. Viene de pelear dos veces contra Anthony Joshua y está en la línea de las grandes peleas, pero el boxeo es dichoso para esos grandes enfrentamientos y se ha visto perjudicado. En el citado reportaje de The Guardian hablaba de que su pelea contra Tyson Fury para unificar los cuatro cinturones del peso pesado sería "pronto". Ese adjetivo se ha traducido, de momento, en nunca. ¿Llegará esa pelea? Es la previsión, pero Usyk tuvo que dar un paso al frente.

Durante meses los tabloides ingleses, sobre todo, se llenaron de informaciones sobre una macrovelada en Arabia Saudí en la que Usyk se enfrentaría a Fury y Joshua contra Wilder. Al final no se ha dado ninguna. Joshua peleó el pasado 12 de agosto y ganó dejando de nuevo dudas frente a Helenius. Mientras, Usyk decidió ir contra el retador oficial WBA, Daniel Dubois (19-1, 18 KO).

Al tratarse de un duelo frente a un inglés se podía prever que el pleito fuese en Reino Unido, pero el mánager del campeón sorprendió al ganar la subasta por algo más de ocho millones de dólares. La pelea será en Breslavia (Polonia), a poco más de 500 kilómetros de la frontera con su país. Otra manera de acercar la actividad a Ucrania, seguir mostrando el conflicto y permitir que muchos refugiados en el país se 'olviden' por un rato de la guerra y vayan a disfrutar. Seguramente, pensando en el dinero, podría haber encontrado alguna opción más lucrativa, pero Usyk tiene primero en su mente a los suyos.

El duelo, por tanto, será bonito para Usyk. En lo deportivo debería ser una transición. Es cierto que Dubois es campeón WBA Regular, pero más allá de su pegada, su boxeo parece alejado del de Usyk. El monarca del peso pesado barrió el crucero y en el pesado ha acabado en dos ocasiones con Anthony Joshua, considerado el mejor de la división durante varios años. La duda, como hace un año en la revancha contra AJ, está en saber cómo está el ucraniano.

Físicamente a Usyk se le ve bien, pero una cosa es lo visual y otra verle en acción. La situación personal no está siendo sencilla y seguro que la preparación no será todo lo óptima que le gustaría. Dubois tiene pegada, pero la movilidad e inteligencia de Usyk deberían ser suficientes para darle la victoria. Pelea atractiva, ya que el campeón es pequeño para el peso y podría sufrir si recibe golpes claros... pero con un claro favorito.

El pleito debería servir a Usyk para rodarse, tomar sensaciones y llegar al 100% al duelo con Tyson Fury. El inglés decidió hacer primero una lucrativa pelea contra Francis Ngannou (excampeón de UFC). Después de eso no tiene otra salida, pero Fury ha demostrado que poco le importan los fans. Piensa en él y después en él también. Tras marear la perdiz meses eligió la opción fácil. Fury le dijo a Usyk que era el siguiente tras su combate del mes de diciembre de 2022. Más de seis meses de tira y afloja que no han servido para nada.

Habrá que remangarse, pero mientras Usyk ya tiene planes. Ha firmado un acuerdo de un año con el Polissya, club de la primera división de Ucrania. Se trata de un "contrato de colaboración". Visibilizará la liga y el conflicto armado, lo que quizá le haga jugar en algún partido. Ya el año pasado disputó unos minutos en un amistoso. Una oportunidad más para transmitir lo que pasa en su país. El fútbol es una vía y el boxeo otra. Una pelea de 'rodaje' ha logrado que pongan muchos focos de nuevo en el conflicto. El campeón del pueblo lo ha vuelto a conseguir.