BOXEO

Zhang destroza a Joyce y reclama a Fury: "¿Queréis ver como le cierro la boca?"

Zhilei Zhang noqueó en el tercer asalto a Joe Joyce para retener el Mundial WBO del peso pesado. Al terminar retó públicamente a Tyson Fury.

Zhilei Zhang noque a Joe Joyce./Queensberry Proo
Zhilei Zhang noque a Joe Joyce. Queensberry Proo
Álvaro Carrera

Álvaro Carrera

Zhilei Zhang volvió a brillar en Londres. Cinco meses después de arrebatar el Mundial WBO Interino del peso pesado a Joe Joyce, el chino volvió a la capital británica con un único objetivo: demostrar que su triunfo no fue fruto de la casualidad. Joyce, de 38 años, se la jugaba, pero sólo podía ir a por esa revancha. El inglés intentó cambiar cosas, pero el resultado fue el mismo... o no, porque en esta ocasión Zhang mostró una superioridad mayor. El campeón necesitó tres asaltos para acabar con el local. Lo fulminó y fue claro de cara al futuro: "¿Queréis ver cómo le cierro la boca a Fury?", espetó. Tiene claro lo que quiere.

En cuanto al combate, Joyce falló en el plan. Decidió presentarse al combate con diez kilos más que en la pelea anterior. Buscaría mayor contundencia y encaja, pero flaqueó en la velocidad. El inglés nunca fue un púgil veloz y con ese tonelaje añadido lució mucho más lento. Pese a todo, Joyce comenzó bien. Se movió de inicio constantemente hacia su izquierda y Zhang ni se inmutó. El plan del inglés estaba claro, quería cansar al chino y alejarse de su izquierda. En la primera pelea el asiático triunfó gracias a su izquierda recta (es zurdo) y ahí estaba la clave de todo.

En el segundo asalto, Zhang empezó a encontrar la manera de entrar recto y cortar la movilidad de Joyce. Así, el chino consiguió conectar varias manos potentes. Una al final del round hizo daño al local. Ese era el camino. El tercer acto siguió los mismos derroteros. Joyce, debido al castigo recibido, estaba más timorato y lo acabó aprovechando Zhang. El campeón fue buscando su hueco y cuando conectaba la izquierda recta hacía daño.

Joyce tenía miedo al poder de su rival, lo que provocó que cuando se vio encerrado usase su mano izquierda para tapar el cuerpo y la derecha para el mentón. Había un hueco y Zhang demostró su inteligencia. El chino pegó la izquierda abajo, pero la mano buena era la derecha. Tocó al británico y le desconectó. Quedaban menos de cinco segundos para el final, pero no había manera. Uno de los KO's del año que vale una victoria para situarle como candidato a todo.

A los 40 años, Zhang tiene la gran oportunidad que lleva tanto tiempo esperando. Fue campeón olímpico en 2008 y tras caer en cuartos de final en 2012 se hizo profesional. Le han llevado la pelea con calma, sin hacer ruido. Así es él. Vive en una pequeña ciudad de New Jersey (Estados Unidos) sin llamar la atención. Esa personalidad la rompió para reclamar el gran combate de su vida. Quiere a Tyson Fury. Es una opción. El inglés ahora tiene una exhibición ante Francis Ngannou (28 octubre), si sale bien debería de cerrar el esperado combate frente a Olek Usyk.

De no darse el pleito que unificará toda la división, el inglés o el ucraniano pueden estar en su radar. Si el megacombate va adelante, Filip Hrgovic, único boxeador que le ha ganado de profesional, debe ser el siguiente. Esa derrota nunca debió llegar. Sólo los jueces la vieron. Merece venganza... pero con Fury de por medio cualquier resultado para la ecuación es posible.