Zhilei Zhang: el gigante chino que rompió el orden del boxeo mundial
Zhilei Zhang expone este sábado, en Londres, el Mundial WBO Interino del peso pesado ante Joe Joyce, a quien derrotó el pasado abril.

Zhilei Zhang (25-1-1, 20 KO) es un púgil poco convencional en muchos aspectos. Mide 1,98 y es chino, algo poco habitual. Su país, y el resto de naciones asiáticas, suelen dominar los pesos bajos, nunca antes se había dado algo así. Su gran momento en el boxeo profesional le llegó al borde de los 40 y pese a ser un púgil que podría ser un filón en cuanto a marketing vive una vida muy discreta con su familia en Bloomfield, ciudad del estado de New Jersey (Estados Unidos) que no alcanza los 50.000 habitantes.
El chino es un boxeador de antaño. Comenzó en el deporte tarde. Tenía 20 años y estaba en la universidad. Ser un peso tan grande en China le facilitó el camino, pero había talento detrás. Su país preparó el mejor equipo posible para sus Juegos (2008) y Zhang estuvo presente. Se colgó la medalla de plata. Un hito. Cuatro años después, intentó repetir gesta, pero en Londres se encontró con Anthony Joshua, quien a la postre acabaría siendo campeón olímpico. Dos años después de esa derrota, Zhang decidió dar el salto al campo profesional.
Con sus posibilidades, su carrera estaba en Estados Unidos. De hecho, sólo ha peleado cuatro veces como profesional en su país. Se pasó al pugilismo rentado con 31 años, pese a ello le fueron llevando la carrera con calma. Él siempre ha mantenido que la edad no importa si te cuidas. En su caso está en lo cierto, ya que poco a poco fue creciendo. En 2018 vivió un punto de inflexión. Sufrió cáncer en la tiroides y estuvo un año sin competir. Aquí volvió a demostrar su talante, no comunicó nada y pasó la enfermedad con la mayor discreción.
Su regreso se produjo en el mismo punto, prácticamente, en el que se había quedado. Pese a tener un 80% de triunfos KO, siempre se le ha acusado de no tener una gran pegada. Es zurdo y técnico, lo que hace que a veces no luzca tan bien como debería, pero siguió con la flecha para arriba. Era el momento de pensar en títulos y eso le llevó a chocar contra Filip Hrgovic en agosto de 2022. Perdió ese combate de manera injusta. Fue mejor, pero los jueces apostaron por el 'joven'. Zhang no cumple los estándares de prospecto.
Esa derrota, sumada a los problemas para encontrar rivales top, provocaron que Joe Joyce le llamase para pelear en abril de este año. Zhang tenía las apuestas en contra 10 a 1. El inglés iba a hacer la primera defensa del Mundial WBO Interino del peso pesado. Era claro favorito y se veía como un trámite, ya que el inglés quería ir contra Tyson Fury. Con ese cinturón interino habría presión por parte de WBO y podría darse.
Todo saltó por los aires. Zhang mostró velocidad y técnica para destrozar a Joyce en seis asaltos. El hasta ese momento campeón se caracterizó siempre por su dureza. Tenía la estrategia de Homer Simpson cuando éste personaje se hacía boxeador en la mítica serie de Matt Groening: resistía lo que venía y con un golpe solucionaba todo. No fue suficiente contra Zhang. El chino le golpeó tanto que le cerró un ojo y el médico paró la pelea.
A un mes de cumplir los 40, Zhilei Zhang lograba un hito en la historia de su país. Se convirtió en el octavo campeón mundial chino e igualó algo que parecía inalcanzable: ser medallista olímpico y alzar un Mundial profesional, algo que sólo había logrado antes Zou Shiming (triple medallista olímpico y monarca del minimosca). Todo había cambiado en unos minutos. El Gigante Chino acababa de romper todos los planes. Su posición en el boxeo varió, pero no él. Sigue siendo el mismo chico tímido que es muy reservado con todo lo que hace fuera del ring.
Re-live the night Zhang shook up the Heavyweight division 👀#ZhangJoyce | SEP 23 | @ESPNPlus pic.twitter.com/PnlhVi64Pl
— Top Rank Boxing (@trboxing) September 19, 2023
Joyce no tardó en avisar de que haría efectiva la cláusula de revancha que tenía el contrato. Ese movimiento no impidió que Zhang sonase incluso para pelear contra Fury. No sucedió y este sábado habrá secuela en Londres. Con lo visto en abril, el chino es favorito, pero la pegada de Joyce hace que la balanza se iguale. El Mundial WBO Interino del pesado está en juego, pero es lo de menos. El ganador puede posicionarse para un grandísimo combate. Joyce ansiaba tener esa posición desde hace meses y Zhang… también, aunque no lo manifieste así. En abril asaltó la banca y este sábado pretende repetir. El boxeador atípico quiere seguir haciendo historia.