Detrás del bicarbonato, el polvo 'mágico' que multiplica el rendimiento en la élite del deporte: "Puede llegar a ser asqueroso"
Relevo conversa con preparadores y médicos del deporte para analizar el 'boom' de este producto, especialmente utilizado por ciclistas y atletas.

Es 9 de febrero y bajo la cubierta del Fort Washington Avenue Armory de Nueva York, a orillas del Hudson, el estadounidense Grant Fisher acaba de pulverizar el récord mundial de los 3000 metros (7:22.91) en los Millrose Games, meeting de pista cubierta ligado históricamente al Madison Square Garden, recinto donde se congregaron atletas de todo el mundo cada mes de febrero entre 1914 y 2011.
Solo seis días después de la gesta, el mismo Fisher, cara de niño, piernas de súper hombre y apellido de gran maestro, destroza en Boston otra marca que parecía inalcanzable, desbancando a Kenenisa Bekele y convirtiéndose por méritos propios en el nuevo plusmarquista mundial de los 5000 metros con un tiempo de 12 minutos y 44 segundos.
A sus 27 años —serán 28 en apenas unos días—, el atleta nacido en Canadá y criado en Estados Unidos, doble bronce olímpico en París 2024, inscribió su nombre en los libros de historia del atletismo mundial. Y lo hizo, según sus propias palabras, con la ayuda de un conocido suplemento. "Sí, es verdad, he empezado a tomar bicarbonato hace poco tiempo", reconocía tras sus récords. "La verdad es que ha tenido un impacto inmediato en mi rendimiento".
"En el ciclismo el uso del bicarbonato está muy extendido desde hace años", asegura Antonio Campos, especialista en deportes de alto rendimiento y entrenador en la Federación Andaluza de Ciclismo. "Antes se tomaba de forma tradicional, es decir, con los polvos que todos conocemos, pero últimamente se ha popularizado un nuevo método en el que el producto está más concentrado e incluso tienen algún saborizante para que no siente tan mal al estómago".
Sin ir más lejos, Primoz Roglic, que el pasado mes de septiembre celebraba en Madrid su cuarto triunfo en la Vuelta a España, reconoció que empezó a usar este preparado de la marca Maurten en 2021. "Es más fácil de digerir que otros bicarbonatos y mi cuerpo lo acepta muy bien", indicó el esloveno en un vídeo compartido hace dos años por su propio equipo, el Jumbo-Visma. "Funciona, la verdad, pero si tienes un mal día es difícil; lo seguirás teniendo aunque lo tomes. Al final, a 600 vatios de potencia, las piernas te duelen hagas lo que hagas [ríe]".
"Siempre ha sido muy desagradable de tomar"
Entrenador de ciclismoSea como fuere, la marca sueca ha disparado sus ventas en los últimos meses con esta nueva fórmula que ayuda a retrasar la aparición del lactato. "Al final, lo que te estás tomando es algo parecido a un gel", explica Campos en referencia al producto estrella de Maurten, comercializado en pequeños envases para ser disuelto en agua. "A pesar de haber evidencia científica de que funciona y de ser bastante barato y fácil de encontrar, el bicarbonato tradicional era muy desagradable de tomar y en muchas ocasiones sentaba mal".
Ahora, en cambio, la experiencia es diferente. "Lo próximo será que lo hagan con sabor a helado", bromeaba Roglic en el mismo vídeo compartido por su equipo. Eso sí, el bolsillo también lo nota. Mientras que el paquete de bicarbonato de sodio tradicional (entre 300 gramos y un kilo) se puede encontrar en farmacias y supermercados por menos de dos euros, el producto estrella de Maurten, apto únicamente para cuatro usos, asciende a los 73 euros.

Las formas de ingerirlo, además, varían en función del contexto. "Hay una más crónica, por llamarlo así, donde tomas el bicarbonato en un periodo de pocas semanas y en menor cantidad", argumenta Campos a Relevo. "Luego hay un método más agudo, y mucho más extendido ahora mismo, en el que se toma el mismo día de la prueba o el entrenamiento, en el mismo desayuno, pero en una cantidades mucho mayores. Se toma, eso sí, disuelto con mucha mucha agua, porque parece que nunca acaba y puede llegar a saber asqueroso".
Más allá del ciclismo, no obstante, varios atletas han recurrido a los efectos de estos polvos. Además del propio Fisher, el canadiense Marco Arop, campeón del mundo de 800 metros en Budapest 2023 y plata en los Juegos Olímpicos de París, se subió al tren del bicarbonato después de una mala racha de resultados. "Pensé que si todo el mundo lo estaba usando, yo también podía hacerlo", explicó tras la cita olímpica de 2024. "La verdad es que ha funcionado de maravilla. Gracias a él he podido mejorar mis marcas este año".
"Pensé que si todo el mundo lo estaba usando, yo también podía hacerlo"
AtletaY todo, claro, tiene explicación científica. "La suplementación con bicarbonato de sodio mejora el rendimiento especialmente en actividades de resistencia muscular", señala Miguel del Valle, médico deportivo y presidente del SEMED (Sociedad española de Medicina en el Deporte). "La combinación de estos polvos con creatina o beta-alanina puede producir, además, efectos aditivos en el rendimiento físico, ya que su ingesta aumenta el pH de nuestra sangre, lo que contribuye a expulsar el ácido láctico del tejido muscular hacia el torrente sanguíneo".
Eso sí, también existen efectos secundarios. Entre otros, según indica Del Valle, la distensión y el dolor abdominal, las náuseas o los vómitos. "La gravedad de estos efectos, en cualquier caso, suele ser baja y depende de cada individuo", sentencia a este medio el presidente de SEMED. "Eso sí, hay que tener en cuenta que la suplementación con bicarbonato también puede afectar negativamente al rendimiento del deportista".