CICLISMO

¿Qué es el FTP en ciclismo?

Desde la irrupción de los potenciómetros en el ciclismo, toda conversación gira en torno a los vatios que mueve cada corredor.

Equipo Jumbo-Visma./EFE
Equipo Jumbo-Visma. EFE
Javier Mercadal

Javier Mercadal

De un tiempo a esta parte, los vatios (W) monopolizan muchas de las conversaciones que se producen sobre ciclismo. Especialmente cuando se habla de entrenamientos, tanto en profesionales como cada vez en más aficionados. La irrupción de los potenciómetros supusieron todo un avance a la hora de poder calcular la relación fuerza/velocidad de cada pedalada, así como una revolución absoluta en la forma que entendemos el ciclismo desde entonces.

Hasta el año 2000, en el que comenzaron a estar disponibles para el público general, los profesionales ya contaban con herramientas similares desde un poco antes, la intensidad de un entrenamiento solo se podía cuantificar mediante la frecuencia cardíaca o la velocidad media empleada en el recorrido. Cada cuerpo es un mundo por lo que aquellas mediciones, en realidad, no querían decir nada. Hay ciclistas que, por su preparación, pueden soportar una velocidad media determinada sin un esfuerzo especial, mientras que otros no. Lo mismo con las pulsaciones, cabe recordar por ejemplo que Miguel Induráin llegó a dar 28 pulsaciones por minuto en reposo mientras que el baremo normal en un adulto se cifra entre 60 y 100.

En qué consiste el test FTP

La medición de un potenciómetro, que se expresa en vatios, se calcula a través de la fuerza y la velocidad de giro de los pedales. De esta manera se puede calcular la fuerza que aplica el ciclista en cada pedalada, ya sea en un momento determinado o por un periodo de tiempo concreto. Además, estos datos quedan almacenados, por lo que permite hacer análisis a posteriori. Para interpretarlos, Andrew Coggan en su libro "Training and racing with a Powermeter", publicado en 2006, acuñó el término "Functional Thresold Power", cuyas siglas son FTP y que podrían traducirse como "Umbral de Potencia Funcional". Un término que se ha hecho muy popular en todas las grupetas.

Según el propio autor, el FTP es la máxima potencia media que un ciclista puede producir durante una hora. Un dato muy útil para saber el esfuerzo máximo que puede dar un determinado ciclista en una carrera o para programar un entrenamiento satisfactorio.

¿Cómo se calcula el FTP? Para conocer el FTP de cada ciclista se utilizan tests de 20 minutos a los que se le aplican una corrección de 0,95 para extrapolar sus datos a 60 minutos. Esta prueba se puede hacer tanto en carretera como en rodillo, y lo ideal es ir aumentando la potencia de forma gradual poco a poco.

¿Cuál es el FTP normal de un ciclista?

Los potenciómetros se han convertido en parte fundamental del ciclismo. Probablemente, el corredor que mejor ha personalizado su uso a nivel profesional es Chris Froome. Las imágenes del keniata subiendo un puerto sin quitar la vista del potenciómetro son ya historia del deporte. En lugar de correr por sensaciones o controlar a los rivales, el del equipo Sky iba siempre pendiente de la potencia que debía mover para dar su máximo esfuerzo evitando las temidas pájaras. Una forma de correr que levantó críticas entre varios espectadores por ser, quizá, demasiado robótica, aunque sin duda resultó efectiva habida cuenta que logró ganar cuatro Tours de Francia, un Giro de Italia y dos Vueltas a España.

Según se publicó en la revista Esquire en 2015, el FTP de Froome era de 419 vatios. Teniendo en cuenta que durante el momento del test rondaba los 70 kilos, esto supone valor 5,9 W/kg. Una cifra que no es especialmente espectacular si hablamos de profesionales, quizá el motivo por el que siempre fue un corredor muy concienzudo de sus esfuerzos. En un vídeo compartido a través de su cuenta de Youtube, Alberto Contador reveló tener un FTP de 425 vatios. Una auténtica barbaridad, más si tenemos en cuenta que cuando competía acreditaba solo 62 kilos de peso. Esto implicaría un valor de 6,8 W/kg, una cifra que evidencia el poderío físico que poseía el ciclista español.

En líneas generales, se considera que un ciclista profesional posee un valor relativo FTP situado en torno a los 6 W/kg, mientras que un cicloturista se mueve entre los 3 o 4 W/kg.

¿Puede mejorar el FTP de un ciclista?

Como casi todo en el deporte, el FTP es mejorable. Aunque requiere de un entrenamiento exhaustivo y, sobre todo, sostenido en el tiempo. Especialmente porque la clave de todo se encuentra en tener una buena base de resistencia física. Por ello, gran parte del ejercicio destinado a mejorar el FTP está destinado a conseguir una mejor base aeróbica que permita al cuerpo soportar entrenamientos más intensos que eleven el FTP.

A partir de ahí, existen ejercicios pensados única y exclusivamente para mejorar el FTP. Se suelen realizar a través de series a máxima intensidad. Así, por ejemplo, un entrenamiento habitual consiste en realizar 3 series de 10 minutos al 91-95 del FTP, con un descanso de 5 minutos a ritmo fácil entre ellas. Un ejercicio que, con el tiempo, se puede aumentar a tres series de 15 minutos al 100%, con descansos de 8 minutos entre ellas.

Además, es importante trabajar también la cadencia de pedaleo. La potencia no lo es todo en ciclismo. Tener un buen ritmo otorga a las piernas una mayor agilidad, lo que con el tiempo permitirá aumentar la potencia con la que baja el pedal. También es recomendable no abusar de este tipo de entrenamientos de potencia. El descanso activo, esto es salir con la bicicleta sin forzar, es parte del trabajo necesario para la mejora del FTP.