Claire Steels, nueva corredora de Movistar Team: "El ciclismo me salvó la vida"
La británica residente en Mallorca se sincera en Relevo sobre cómo encontró en la bicicleta "una razón para levantarse de la cama" en su época más difícil.

Cuando se sienta frente a la cámara y al periodista, su sonrisa se desborda en cada línea de expresión de su rostro. "Nunca me imaginé que un día estaré aquí, siendo lo que soy, hablando con vosotros". Ella sabe que su historia es una demostración de lo inescrutables que son los caminos que nos llevan hasta nuestro destino, "y de lo rápido que pueden cambiar las cosas". En sólo seis años ha pasado de ser triatleta a ciclista; de residir en el centro de Inglaterra a emprender una vida en Mallorca. Fichar por Movistar Team este invierno ha sido la culminación de "una aventura" que le sacó de un oscuro hoyo.
Esta británica pertenece a la última generación de corredoras que ha vivido un ciclismo femenino precario, ignorado e irrelevante incluso en su élite; sin espesor en el pelotón y sin luz para sus competiciones ni sus protagonistas. Tal vez es por eso que vive la oportunidad del profesionalismo con un entusiasmo genuino. "Éste es un momento fantástico para el deporte femenino", proclama. "Cada pequeño éxito de una persona del 'mundillo' ayuda a incrementar su profesionalización y su popularidad. Además, cada vez hay más mujeres tanto en la gestión como en la competición".
Ella sabe mejor que nadie lo ecléctico que es el pelotón femenino comparado con el masculino. "Es tan variado, tan diverso, tan colorido…", se maravilla. "Hay madres, estudiantes, currantes que han podido dejar su trabajo gracias a la profesionalización de este deporte. Hay mujeres que literalmente hicieron las maletas y cambiaron de continente en busca de este sueño. Hay miles de historias y caminos diferentes; tantos seres humanos diferentes…" Y se ríe, porque sabe que ella es uno de los especímenes más singulares.
Al este de Leicester, a orillas del Mar del Norte, está el condado de Lincolnshire. En él nació Claire Steels (1986, Bourne), licenciada en Psicología y Ciencias del Deporte por la Universidad de Hull, corredora a pie en su juventud y entrenadora personal autónoma que, con 28 años, se compra una bicicleta para dar el salto al triatlón. "En realidad, el triatlón no me interesaba porque soy una pésima nadadora", reconoce. "Sin embargo, estaba en un punto de mi vida donde necesitaba algo para no hundirme". Pausa. "Una razón para levantarse de la cama".
Fue sólo un año después de adquirir aquella bicicleta, y en duatlón, que Steels se proclamó campeona del mundo por grupos de edad. "Y un equipo francés me fichó, y resultaba que en las carreras era legal ir a rueda, y eso suponía que necesitaba aprender a rodar en un pelotón". Por eso empezó a competir en ciclismo. Una primera experiencia positiva le llevó a integrarse en un equipo patrocinado por las impresoras Brother.
Su nivel deportivo crecía y crecía cuando, de repente, su equipo de triatlón la llevó de concentración a Mallorca. "Fueron sólo cinco o seis días en los que me enamoré del lugar", resume. "Siempre había querido vivir en el extranjero y probar un estilo diferente. Apenas pisé la isla, me sentí en paz y muy conectada con ella. Había vivido unos años muy turbulentos y, apenas regresé a Inglaterra, le dije a toda mi familia y amigos que me marchaba". Fue así que se instaló en Pollença, llevándose consigo su negocio de entrenamiento personal y adaptándolo a las circunstancias. "Me propuse organizar concentraciones personalizadas, o vacaciones en bici; cualquier cosa que me permitiera vivir en Mallorca".
¿Qué pasó en aquellos "años turbulentos"? Traga saliva, y elucida una respuesta. "Fue una época muy difícil en lo personal, y también en lo romántico. Si me compré una bici, fue porque estaba en un hoyo muy, muy, muy oscuro. Si te digo que el ciclismo me salvó la vida, no te exagero. No estaba tomando buenas decisiones en la vida… Necesitaba algo. Un propósito. De repente estaba otra vez en casa de mis padres, y sin trabajo. Tenía todo el tiempo del mundo, y supongo que eso me ayudó a la hora de entrenar". Se acoge a una risa para evadir las lágrimas.
"Es más sencillo procesar el dolor emocional y mental a través del dolor físico"
Ciclista de Movistar TeamRetoma. "Fue por eso que empecé con el ciclismo. Descubrí que era más sencillo procesar el dolor emocional y mental a través del dolor físico. Gracias a eso llegó un momento en el que podía afrontar cualquier problema psicológico. De hecho, cuando decidí mudarme a Mallorca en casa estábamos viviendo una situación familiar que nos metió en otra época difícil. Sin embargo, supe concentrarme en encargarme de que esa situación fuera cuidada y gestionada, porque la vida es increíblemente corta y es muy importante sacar el máximo partido del tiempo en que estamos aquí…" Se corta. "No me quiero poner intensa".
Instalada en Mallorca y su celeste mediterráneo, Steels renunció a la competición en Inglaterra y buscó acomodo en un equipo español, el recientemente desaparecido e insuficientemente llorado Sopela Women's Team. Con ellos pasó tres años en los que encarnó un gran ejemplo de vida para sus jóvenes compañeras y se estiró hasta su límite. "Me desafié a mí misma en lo físico, en lo psicológico e incluso en lo social, porque en el equipo apenas se hablaba inglés. Y me gustó, porque había llegado a una edad en la que no es sencillo encontrar la oportunidad para incomodarse".
Acabada la temporada 2022, al borde de los 36 y mil veces reivindicada como una de las mejores ciclistas del panorama español, afrontó un punto de no retorno: "O daba el salto o me retiraba. Tres años entrenando, compitiendo y trabajando a la vez habían sido ya demasiados. Sabía que el ciclismo era un estilo de vida; que no era un curro normal donde fichara a las 17:00 y me pudiera ir con mis amigos al pub. Que era un compromiso enorme y una carga tanto para mí como para mis compañeros de vida. Pero estaba preparada". Su director en Sopela, Paco Pla, le puso en contacto con Sergey Klimov, responsable deportivo del actual Roland (antiguo Israel-Premier Tech), equipo de primera división en el que Steels pudo al fin profesionalizarse.
En su debut, la inglesa fue la ciclista del Women's WorldTour que más días de competición acumuló: nada menos que 64, incluyendo La Vuelta Femenina y Le Tour Femmes, cuando el estándar son los 50. "En ese año me di cuenta de hasta qué punto era capaz de encontrar el lado positivo incluso en las situaciones negativas", asevera. En este 2024, se integra en Movistar con un rol de gregaria. No ha empezado mal: en la Women Cycling Pro Costa de Almería, fue importante para la victoria de Olivia Baril. El final de su aventura parece muy lejano.