CICLISMO

Evenepoel se pasea en una Lieja que fracturó a Pogacar

El belga conquista su segundo Monumento consecutivo tras una exhibición y el esloveno abandonó por una caída.

Remco Evenepoel, hoy, en la Lieja-Bastoña-Lieja./AFP
Remco Evenepoel, hoy, en la Lieja-Bastoña-Lieja. AFP
Óscar Méndez

Óscar Méndez

Remco Evenepoel ya tiene dos Monumentos, ambos en Lieja y ambos demostrando qué corredor es. El belga exhibió la potencia que tiene en sus piernas para dejar a todos sus rivales por el camino. Tan solo parecía que Pogacar pudiese disputarle el triunfo, pero el esloveno tuvo que ver el final de la carrera desde el hospital tras sufrir una aparatosa caída que le provocó una fractura en el escafoides izquierdo y en los huesos semilunares. Sin él en carrera, el belga se paseó.

No empezaba de la mejor manera el último Monumento de la primavera ciclista. El campeonísimo de UAE Team Emirates abandonaba cuando todavía tenían por delante buena parte del recorrido tras verse envuelto en una caída con Honoré. Quedaban 167 kilómetros y el máximo favorito decía adiós a sus opciones al triunfo y a completar el triplete de las Ardenas. 

Y de repente, todo los focos se giraron hacia Remco Evenepoel. El joven talento belga ha estado bastante escondido en estos primeros meses de 2023 tras finalizar el 2022 por todo lo alto con sus triunfos en La Vuelta y el Mundial. Su equipo, el Soudal Quick-Step, asumió el mando del pelotón para controlar una fuga en la que se metió de manera heroica el esloveno Jan Tratnik.

Pero la victoria estaba en el pelotón y a falta de 50 kilómetros para la línea de meta el grupo ya solo albergaba a los favoritos al triunfo cuando se avecinaban los puntos calientes del recorrido: Desnié, La Redoute, Forges y Roche aux Faucons. El que no se encontraba con los mejores era Enric Mas, que sintió malestar durante la carrera y se descolgó demasiado pronto.

A 33 de meta atacó Evenepoel en un exigente repecho y solo Pidcock pudo seguirlo durante los primeros metros antes de un vertiginoso descenso que les unió en cabeza. La carrera ya estaba lanzada y los dos favoritos una vez que Pogacar ya estaba fuera de carrera se iban en solitario. Duró poco. El ritmo del belga en el llano destrozó al británico, cortado cuando todavía restaban algo más de 25 kilómetros.

Y ese tramo fue un paseo para el campeón del mundo, que repitió el triunfo del año pasado para engordar un palmarés al alcance de muy pocos a sus 23 años. Su próximo objetivo, en apenas dos semanas, le llevará a enfrentarse a Roglic en el Giro de Italia.