Enric Mas: "Que Carlos Rodríguez pueda venir a Movistar Team para mí es una pasada"
Tras un 2022 de auténtica catarsis, el ciclista balear afronta la próxima temporada con el Tour entre ceja y ceja.

La duda debilita más que cualquier lesión. Lo saben todos los deportistas de élite; lo sabemos todas las personas que navegamos nuestras vidas con la sensación de atravesar un campo de minas. Vivir siempre fuerte y despreocupado es un lujo sólo al alcance de los privilegiados. Lo normal es sufrir, de vez en cuando, y que la estabilidad sea precaria; parafraseando a Aldous Huxley, la felicidad nunca es grandiosa ni posee el hechizo de luchar contra la desventura.
Si 2022 no ha matado a Enric Mas (1995, Artá – Mallorca), es porque le ha hecho más fuerte. Los golpes fueron numerosos: caídas dolorosas en citas claves que, para más inri, ocurrieron en situaciones donde el balear rozaba la gloria con la punta de los dedos. Encaró el Tour de Francia con el ánimo frágil, y lo concluyó saliendo por la puerta de atrás: bloqueo mental sobre la bici y positivo por Covid-19 a tres días de París. Desahuciado él y en apuros su Movistar Team, las voces cuestionándole arreciaban desde fuera y desde dentro del equipo. Ninguna tan atronadora como la del gran jefe del conjunto telefónico, Eusebio Unzue, en El País: "Aún no tiene capacidad de liderar", sentenció. "Aún no está preparado para asumir la responsabilidad de un equipo".
En agosto sucedió el 'reset'. Unas semanas en casa, entrenando, mimado por todo el equipo, empezando por el propio Eusebio. El que se presentó en la Vuelta a España no era el mismo Enric Mas, sino otro dispuesto a plantar cara a los críticos y abanderar el resurgimiento de ese Movistar Team languidecido que salvó la licencia UCI WorldTour en "dos meses de estrés máximo". La victoria en el Giro dell'Emilia y el podio en Il Lombardia, solo superado por Tadej Pogacar en la misma recta de meta, confirmaron el advenimiento de la mejor versión de Enric Mas. "Volví a encontrarme a mí".
De nuevo a por el Tour tras un invierno en que le han «hecho descansar»
La entrevista de Enric Mas con Relevo tiene lugar en el 'hall' del Albir Garden Resort de Alfaz del Pì (Alicante). Aquí se concentra durante una decena de días el Movistar Team antes de la presentación del equipo este 21 de diciembre en el Auditorio Telefónica de Madrid. Agendas apretadas (entrenamientos, patrocinadores, medios) no siempre cumplidas al dedillo. Poco importa: la dicha es buena.
En el ciclismo impera la mala costumbre de hablar de "invierno" para referirse al otoño del resto de mortales. En este invierno ciclista, Enric Mas ha desconectado un poco más de lo normal. "He empezado más tarde porque me han hecho descansar, algo en lo que yo también estaba de acuerdo", explica, "y creo que hemos acertado". Compartió destinos en Saitama y Singapur con Alejandro Valverde durante su gira de despedida y, por lo demás, ha estado en Andorra ("me siento bien allí") hasta las Navidades, cuando sí pasará unos días en Mallorca.

En 2023 no espera que "el calendario cambie mucho con respecto a este 2022". Probablemente vuelva a presentarse en Tirreno-Adriatico, Vuelta al País Vasco y Critérium du Dauphiné, escenarios de sus caídas, "carreras que me encantan y a las que tengo ganas de volver". Y luego, según confirmó el máximo responsable deportivo de Movistar Team, Patxi Vila, en una entrevista con SER Benidorm, vendrán el Tour de Francia y la Vuelta a España.
De las ocho grandes vueltas que Enric Mas ha completado, seis han sido entre los seis primeros. Ha sido 5º y 6º en el Tour: "Es 'la carrera'. El Tour es El Tour; aunque el resto de las carreras tengan a los mismos corredores, el Tour es diferente. La tensión que hay desde fuera, y ya no te digo desde dentro, es impresionante". ¿Una tensión que gusta? "Claro que sí. La disfruto. Justo ayer estábamos hablando con uno del staff de la selección española de fútbol que había sido jugador y comentaba que, cuando se retiró, echaba de menos esa tensión y todo lo que conlleva ser un deportista de élite".
Mas también ha sido tres veces segundo en la Vuelta a España. "¿Que cuándo la ganaré? Ojalá sea este año… No sé, no sé. Nosotros trabajaremos para estar ahí. Yo creo que algún día tiene que sonar la campana y poder lograrlo, pero ya te digo, no sé cuándo va a ser". No ha estado nunca, en cambio, en el Giro d'Italia. "Desde fuera, es una carrera súper bonita. La gente que ha ido habla súper bien de ella. Cuando veo imágenes, me digo que algún día me gustaría estar ahí. Pero bueno, yo creo que aún me quedan muchos años; algún día iré". Salvo sorpresa, no será en 2023.
Un liderazgo a imagen y semejanza del 'Bala'
Enric Mas renovó este verano hasta 2025 con Movistar Team. "Éste es mi sitio y espero estar muchísimos años en esta familia, en este equipo". En las tres temporadas que han pasado desde su llegada procedente de Quick-Step, el balear ha sido testigo de una revolución tranquila en el seno del conjunto telefónico, tanto a nivel de plantilla como de cuerpo técnico: en 2023 sólo figurarán en el elenco telefónico 7 de los 26 ciclistas que lo integraban en 2019. También habrán salido tres directores deportivos, y entrado seis nuevos.
Entre los muchos privilegios de los que ha dispuesto Mas se encuentra haber vivido los últimos coletazos de la carrera deportiva de Alejandro Valverde, con quien ha compartido nada menos que 140 días de competición en sólo tres años. De él ha aprendido ese liderazgo que cuestionaba Eusebio Unzue el pasado verano. "Así como trata él a todo el mundo, así como él es", describe. "Yo he intentado aprender lo máximo de él y espero que, durante estos años, lo pueda desarrollar".
El siguiente gran cambio de Movistar Team, no obstante, está a la vuelta de la esquina. Los rumores de un posible fichaje del sexitano Carlos Rodríguez, que en 2023 vivirá el último año del contrato que le une con Ineos Grenadiers, son cada vez más firmes.¿Cómo le sentaría a Enric Mas que el granadino fichara por el conjunto telefónico? "Yo encantado de que gente joven de España venga al equipo", responde. "Carlos me transmite buena onda sin conocerlo, y que pueda venir al equipo para mí es una pasada". Pequeña pausa. "Es verdad que se ha hablado, pero no sé si va a venir o no. Ojalá en un futuro podamos compartir equipo y disfrutar juntos".
Para terminar su entrevista con Relevo, entregamos a Enric Mas una nota de papel. Reza: "Esto es un cheque en blanco para fichar a quien quieras. ¿A quién eliges?" Enric se ríe; duda. ¿Tal vez un técnico? ¿Tal vez un corredor? Se lo piensa medio minuto. "Vamos a decir Carlos Rodríguez, va". Y sonríe.