GIRO DE ITALIA

Roglic conquista la cronoescalada y sentencia el Giro

El ciclista esloveno se lleva la crono por delante de Geraint Thomas y se coloca líder a falta de una jornada.

Primoz Roglic celebra la victoria de este sábado en el Giro de Italia./EFE
Primoz Roglic celebra la victoria de este sábado en el Giro de Italia. EFE
Agencia EFE

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El ciclista esloveno Primoz Roglic (Jumbo Visma) se ha impuesto en la vigésima etapa del Giro de Italia disputada en la modalidad de contrarreloj individual entre Tarvisio y Monte Lussari, de 18.6 kilómetros, y ha sentenciado la carrera rosa a falta de una jornada intrascendente con final en Roma.

Roglic se mostró muy superior a todos sus rivales e impuso su poderío en la cronoescalada con una media de 25.125 km/hora, 40 segundos mejor que Geraint Thomas (Ineos), quien perdió la maglia rosa, y 42 delante de Joao Almeida, en un final lleno de emoción.

En la clasificación general definitiva, Roglic ya manda por delante de Thomas. El esloveno se adjudicará la maglia rosa, su cuarta grande después de 3 Vueltas, este domingo en la llegada a Roma. El segundo puesto será para Thomas y el tercero para Almeida.

En el duelo a tres no hubo color. Roglic estuvo enorme y superó en 40 segundos a Thomas, impotente ante la fuerza del esloveno, y en 42 a Almeida. El virtual vencedor del Giro marcó un tiempo de 44.34, a una media de 25,145 km/h, una exhibición compartida con muchos compatriotas que, por cercanía a su país, acudieron a las cunetas a aclamar al ídolo.

Roglic llegará como emperador de Roma este domingo. La última jornada en disputa real sirvió al rey de la Vuelta para enfundarse la maglia rosa. Subirá al podio con una diferencia final de 14 segundos sobre Thomas y de 1.13 respecto a Almeida.

Una crono muy atípica

La crono fue atípica por su recorrido, con porcentajes exagerados y peculiaridades en sus 7,4 km al 11,8 por ciento, incluidas rampas del 12 y 15, y repecho en la mitad del 22 para llegar a 1.774 metros de altitud. Una prueba cronometrada dividida en tres mangas separadas con intervalos de 50 minutos, mientras que los favoritos salieron cada 3 minutos.

Todo diferente. Hasta el comienzo de la subida los corredores usaron la "cabra" de contrarreloj, luego para la brutal subida se pasaron a la bici convencional y por si acaso había una descomunal escabechina, la organización aumentó el tiempo del fuera de control en un 50 por ciento. El patrón del Soudal Quick Step, el veterano Patrick Lefevere, calificó la etapa de "farsa".

No todos se tomaron en serio la crono, algunos subieron tramos haciendo el "caballito" encima de la bicicleta, otros iban haciendo eses por la dificultad extrema de las rampas. Ya en competición el primer tiempo significativo lo marcó el estadounidense Sepp Kuss (Jumbo Visma), el mejor gregario de Roglic, con un tiempo de 45.28 minutos, a una media de 24,5 km/h.

Llegó el francés Pinot, gestos incluidos, para ponerse en cabeza con 45.22. Por entonces llegaban noticias de que Roglic iba superando todos los registros en los puntos intermedios. Thomas iba perdiendo 16 segundos con Roglic, perjudicado por un problema mecánico que le obligó a poner pie a tierra, perdiendo sobre 10 segundos en el percance.

Roglic marchaba lanzado y Thomas resistía a duras penas. Mientras se aproximaban a meta, el italiano Damian Caruso se coló en la fiesta por la etapa, con 45.18 en primer lugar, pero por poco tiempo, pues el esloveno llegó lanzado con 44.23, a una media de 25,145 km/h. Palabras mayores.

Solo quedaba por llegar Geraint Thomas, castigado por una subida bestial. El británico, no tan buen escalador como Roglic, pagó el esfuerzo, resistió bien, pero no pudo contestar al gran tiempo que hizo su rival. El último día de competición, y en crono, sonrió esta vez a aquel corredor que perdió el Tour en 2020 ante Pogacar por la crueldad de una cronoescalada. La historia al revés. Este domingo finaliza el Giro de Italia con la disputa de la vigésima primera y última etapa, con salida y meta en Roma y un recorrido de 126 km.

Roglic: «Es increíble, algo para vivir y recordar»

El esloveno dijo que tuvo "sensaciones increíbles" en la crono que le dio el triunfo en la etapa de este sábado y en el Giro de Italia, en una jornada especial entre el clamor de todos sus compatriotas que llenaron las cunetas en el ascenso. "Esto es increíble. Al final no se trata de la victoria en sí, se trata de la gente, de la energía, de esos momentos increíbles para vivir y recordar", dijo Roglic tras ganar en el Monte Lussari.

"Se me cayó la cadena, pero eso es parte del ciclismo. Volví a empezar, me subí a la bici y simplemente continué ascendiendo. Nunca quieres que sucedan estas cosas, pero pude volver a poner la cadena y reiniciar la marcha", explicó Roglic, quien a pesar de los problemas mecánicos encontró un aliado clave, el apoyo de los aficionados eslovenos que llenaron las cunetas con banderas de su país.

"Tenía piernas, pero la gente me dio vatios extra, así que solo tuve que intentarlo y disfrutar", afirmó. A pesar de ser el vencedor virtual del Giro, Roglic no quiere confianzas excesivas y prefirió dejar las celebraciones para este domingo en Roma. "Queda un día para el final, una etapa más, la jornada será bastante técnica, así que no termina el Giro hasta que termina. Pero sí, se ve bien", concluyó