CICLISMO

Longo Borghini y Niewiadoma demuestran que el secreto de Flandes… está en el Teide

Tras coincidir entrenando en las Islas Canarias, italiana y polaca se jugaron la victoria en De Ronde para frustración del SD Worx de Lotte Kopecky y Demi Vollering.

Longo Borghini celebra su victoria este domingo. /Getty
Longo Borghini celebra su victoria este domingo. Getty
Andrés G. Armero
Fran Reyes

Andrés G. Armero y Fran Reyes

"En esta De Ronde están los equipos más fuertes que he visto en años". Lo asevera Magnus Backstedt, director deportivo de Canyon//SRAM, en la salida del Tour de Flandes femenino desde Oudenaarde. Piensa, probablemente, en dos bloques superlativos. Uno es el SD Worx-ProTime de la campeona del mundo y ganadora de las dos últimas ediciones del Monumento belga de pavé, Lotte Kopecky; de la número uno del mundo, Demi Vollering; y de la mejor velocista del momento, Lorena Wiebes. El otro es el Lidl-Trek de Elisa Longo Borghini, experta y ganadora de Flandes en 2014; Elisa Balsamo, recién llegada de anotar dos clásicas del UCI Women's WorldTour; y Shirin van Anrooij, promesa neerlandesa cada vez más real. Y es como una batalla entre ambos equipos que la prueba se desarrolla, con Canyon//SRAM logrando 'colar' con opciones de triunfo hasta el último metro a 'su' Kasia Niewiadoma.

"Ha sido horrible. Estoy muerta". Así brama Vollering en los micrófonos de Eurosport, donde revela que 'Kasia' ha hecho "una cosa rara" en el Koppenberg que les ha obligado a echar pie a tierra tanto a ella como a su compañera Kopecky. "Gastamos muchísimo para volver a empalmar con cabeza de carrera", lamenta, "y cuando Elisa y Kasia arrancaron en el Paterberg, no pudimos seguirlas".

Tal y como sucedió en la versión masculina para desgracia de Cortina, el Koppenberg fue decisivo en el Tour de Flandes femenino. En sus pendientes, húmedas y empinadas, resbalaron la mayoría de corredoras: sobrevivieron unas pocas, lideradas por la ya legendaria Marianne Vos (Visma | Lease a Bike) y la aspirante a leyenda Puck Pieterse (Alpecin-Deceuninck). La última en coronar sin echar pie a tierra fue Niewiadoma, quien se alojó confortable en un octeto de interesadas por mantener a raya a un SD Worx que sólo contaba con Wiebes delante. Vollering logró regresar a cabeza de carrera en el Oude Kruisberg, a 30 de meta; Kopecky, en el Oude Kwaremont, dentro de los últimos 20. Pero ya sin nada en las piernas.

Longo Borghini atacó varias veces, casi siempre marcada por una Niewiadoma que, como ella, lleva una década en el pelotón peleando por los más altos honores. Sería en la última cota, el Paterberg, que lograrían por fin deshacerse de las más fuertes y ascender al encuentro de una Van Anrooij que se había lanzado en la ascensión anterior. Todo quedó para un sprint que la neerlandesa lanzó para la italiana, quien se impuso sin dificultades a su rival polaca para alzar los brazos en el Tour de Flandes nueve años después de la primera vez.

Hace tan solo dos semanas que Niewiadoma y Longo Borghini habían coincidido entrenando en el Teide, el santuario al que se retiran ciclistas de todos los niveles para concentrarse en altura antes de disputar los objetivos más importantes. "He decidido probar una preparación diferente a la que había realizado en años anteriores, y la actuación de hoy es prometedora", aseveraba la líder de Canyon//SRAM reprimiendo las lágrimas. Le veremos competir en las Ardenas y, según su director Backstedt, también en La Vuelta Femenina by Carrefour.es. "Si no pasa nada entre hoy y esas fechas, ahí estará". También Longo Borghini.