La metamorfosis de Emma Norsgaard, clasicómana de Movistar Team: "Ya no quiero ser esa ciclista"
Después de años ejerciendo como velocista, la danesa ha emprendido un proceso de transformación deportiva que ya le ha granjeado una victoria de etapa en el Tour.

Tan difícil es ser como querer ser porque existir es tan humano como desear y tanto un verbo como otro poseen la amenaza común de un tercero, dudar, que es también es tan humano como dormir, comer o suspirar. Definirse es complejo, porque requiere un incómodo ejercicio de abstracción y honestidad. Redefinirse es más difícil todavía, porque a la definición es necesario añadirle una brizna de imaginación, especia preciosa, y haces de determinación, combustible interno perecedero.
Emma Norsgaard (1999, Silkeborg) lleva un tiempo inmersa en un proceso de redefinición deportiva; una metamorfosis para pasar de ser la velocista que anotó seis triunfos en 2021, incluyendo una llegada masiva del Giro Donne, a una rodadora y clasicómana de quilates. "Ella no es una sprinter pura y puede encarar con garantías las clásicas y las carreras por etapas que tengan una etapa contrarreloj", diagnosticaba hace algo más de un año Jorge Sanz, su director deportivo en Movistar Team.
Los primeros laureles fruto de esta transformación llegaron en 2022, con la victoria en la clásica belga Le Samyn, y el año pasado, con una inolvidable cabalgada en la sexta etapa del Tour de Francia femenino, en cuya sexta etapa se presentó en meta con un segundo de ventaja sobre el pelotón tras una larguísima fuga acompañada de la polaca Agnieszka Skalniak-Sójka y la alicantina Sandra Alonso. "Todavía se me saltan las lágrimas cuando veo un vídeo de aquel día", reconoce en su conversación con Relevo.
⏪ A breathtaking final KM for @emmanorsgaard1, who gave herself the best late birthday present of all.
— Le Tour de France Femmes avec Zwift (@LeTourFemmes) July 28, 2023
⏪ Un dernier KM haletant pour @emmanorsgaard1, qui s'offre le plus beau des cadeaux d'anniversaire, quelque peu en retard. #TDFF2023 #WatchTheFemmes @GoZwiftFR pic.twitter.com/v09NbwFta2
La danesa ha vivido una pretemporada curiosa, disfrutando de la vida fuera del deporte ("he estado en bodas y despedidas de soltera de varias amigas", ríe con travesura) y viajando junto a su marido, el también ciclista Mikkel Bjerg, ("hemos estado en Dinamarca, Gran Canaria, Alicante, Sierra Nevada…") mientras acaban de construirse su nueva casa en Andorra; se la entregarán en abril. Antes, Norsgaard habrá afrontado la campaña de clásicas, empezando este fin de semana por una Omloop Het Nieuwsblad en cuyas tres últimas ediciones ha terminado 2ª, 6ª y 4ª.
Llevas una buena temporada buscando cambiar de perfil como ciclista; de mujer rápida a rodadora. ¿Por qué este paso?
Porque las clásicas siempre han sido mis carreras favoritas. No las llanas, sino las quebradas, como Strade Bianche o el Tour de Flandes. Estoy enamorada de esas clásicas y las ciclistas que las ganan no son sprinters puras, así que decidí que yo no quería ser una velocista. Quería crecer, ser más completa. Es un proceso que lleva su tiempo, y yo estoy muy lejos de haberlo completado. Lo mejor es que disfruto del trabajo y del apoyo que me brindan las personas que tengo a mi alrededor.
🇩🇰🚀 EMMA NORSGAARD WINS STAGE SIX OF @LeTourFemmes avec @GoZwift!
— Movistar Team (@Movistar_Team) July 28, 2023
How deserved. After such a tough year. No words.#RodamosJuntos!!@Telefonica pic.twitter.com/LfXsregmsD
Un primer fruto de ese trabajo fue tu victoria de etapa en el Tour de Francia, protagonizando una escapada de salida.
La victoria de etapa en el Tour de Francia fue increíble. Cuando veo vídeos de aquella etapa, se me saltan las lágrimas. Es alucinante. Fue una victoria enorme para mí; puede que la más grande que conseguiré jamás. Resulta muy motivador porque demuestra que los pasos que estoy dando van en la dirección correcta. Espero conseguir otra victoria así en el futuro. Me veo ganando más carreras de esta manera. Es una sensación a la que me podría acostumbrar… [ríe]
En el Tour también han ganado etapas mediante escapadas en solitario Ricarda Bauernfeind o Marlen Reusser. Da la sensación de que, en el pelotón femenino, cada vez más ciclistas tienen la potencia y el fondo físico necesario para conseguir victorias como la tuya.
Cada temporada noto que el nivel del ciclismo femenino es más alto. No llevo tantos años como profesional, pero siento que ha habido un gran avance en todos los aspectos. Somos más profesionales, entrenamos más, cuidamos más de los detalles. Estamos mejorando y el nivel está subiendo. Varias etapas del Tour se han resuelto por pura potencia y con una forma de correr completamente distinta. Ya no nos quedamos esperando al sprint, porque si lo hacemos sabemos quién va a ganar. [La gran dominadora, Lorena Wiebes, ha anotado 34 victorias en dos años] Ésta es la forma de correr que me gusta: atreverme, apurar mis opciones y buscar victorias… y no quedarme cruzada de brazos, esperando. Me gusta correr así y espero plantear muchas carreras así.
Arrancaste la temporada en UAE Tour; ahora afrontas el 'Opening Weekend'. ¿Cuáles serán tus grandes objetivos este año?
Voy a completar toda la campaña de clásicas del norte, incluida la París-Roubaix; una carrera que amo y odio a la vez. Va a ser un período muy emocionante que, encima, culminará cuando reciba mi nueva casa, que será un 'plus' de motivación. Después espero disputar La Vuelta Femenina, el Tour de Francia y los Juegos Olímpicos.
¿Qué te gustaría conseguir en este 2024?
Quiero ganar. No voy a decir una carrera en concreto, porque todas cuentan. Quiero acabar todas las carreras sintiendo que no he sido una ciclista más, que lo he dado todo. Ésa es mi auténtica personalidad. Durante años he sido esa ciclista que ha estado esperando a los sprints, sin conseguir gran cosa, y no quiero volver a serlo. Quiero que cada minuto con dorsal cuente.
Se ha retirado Annemiek van Vleuten, jefa de filas de Movistar Team durante tres temporadas y antigua número uno del mundo. ¿Qué te ha dado compartir equipo con ella?
Muchísimo. Van a pasar muchos años hasta que volvamos a ver una deportista como Annemiek. Su fuerza de voluntad era única. Nunca se rendía y sufría como nadie; no he conocido a ninguna persona capaz de sufrir como ella lo hacía. Ella no era la más fuerte físicamente en todas las carreras que ganó, pero sí la más fuerte de cabeza. He aprendido mucho de ella. Además, a lo largo de los años me ha animado mucho. "Puedes llegar a lo más alto"; "puedes ganar esta carrera"; "eres capaz de esto" … Para mí, escuchar a una leyenda como ella diciéndome cosas como esta era una fuente de inspiración y motivación. La vamos a echar mucho de menos en este equipo. Nos daba mucha seguridad, porque sabíamos que ella podía dominar cualquier carrera. Eso también lo echaremos de menos, lo mismo que su espíritu de lucha…
Echaréis de menos a Van Vleuten. ¿Hay alguna manera de reemplazarla?
Nadie puede sustituir a Annemiek. ¡Nadie en este mundo! [ríe] Y está bien que sea así. Han venido varios fichajes, y ya contábamos con chicas como Liane [Lippert]. Hay muchas chicas preparadas para dar un paso más y conseguir grandes victorias. Confío en nosotras y en el proceso que cada una estamos viviendo. No vamos a tener a una ciclista como Annemiek, pero estoy segura de que vamos a conseguir muchos éxitos.