¿Es realmente importante el peso de una bicicleta para el resultado final?
Aunque una bicicleta pueda parecer a priori un mecanismo sencillo, están pensadas hasta el último detalle y el peso es esencial.
El ciclismo es, solo en apariencia, un deporte simple en cuestiones de equipamiento. Una bicicleta, un caso y a ver quién es más rápido. Claro que cuando una disciplina llega a los niveles de profesionalización del ciclismo actual, todo es más complejo: las bicicletas de competición son máquinas tremendamente avanzadas. Equipadas con la última tecnología disponible.
Es un hecho que los ciclistas cada vez ruedan más rápido. En el Tour 2023, Jonas Vingegaard reventó el récord de velocidad en ascender el Tourmalet. El danés, siempre con Tadej Pogacar a rueda, completaron los 17 kilómetros de ascensión en 45 minutos y 11 segundos. Hasta entonces, el anterior récord estaba en posesión de David Gaud, que en 2021 lo había hecho en 47 minutos y 35 segundos.
¿Se debe esto a la bicicleta? Evidentemente, el motor de una bici son las piernas del ciclista, así que el principal motivo siempre va a estar en la persona. Fundamentalmente, en el mejor conocimiento del cuerpo humano que se tiene actualmente, lo que se traduce en mejores entrenamientos y alimentación. Sin embargo, las bicicletas también juegan un papel clave y los modelos que se emplean en la actualidad no tienen nada que ver con los utilizados en años pretéritos.
El peso de una bicicleta profesional
Sin duda, la característica en la que más se nota la evolución de una bicicleta utilizada en el ciclismo profesional es en el peso. La introducción de materiales cada vez más ligeros, fundamentalmente titanio o fibra de carbono. De hecho, en el año 2000 la UCI tuvo que introducir una cifra mínima por los avances que se estaban realizando en las monturas. De esta manera, una bicicleta profesional debe tener un peso superior a 6,8 kilos. El máximo organismo del ciclismo internacional argumentó que se trata del peso mínimo para que una bicicleta pueda ser segura a la hora de ser manejable.
Con la barrera de los 6,8 kg como peso mínimo, las bicicletas utilizadas por los equipos profesionales se mueven en la frontera de los 7 kilos. No obstante, no tienen un peso específico ya que cada equipo puede contar con diferentes cuadros o set-up que puede hacer que el peso varíe ligeramente. Por ejemplo, el equipo Jumbo-Visma de Vingegaard, cuenta con bicicletas de la marca Cervélo con cambios y frenos SRAM. Sin embargo, según el perfil de la etapa, sus corredores pueden optar por la Cervélo R5, pensada para puertos de montaña, la Cervélo S5, para etapas llanas o la Cervélo P5, destinada a contrarreloj. Cada cuadro posee unas características aerodinámicas diferentes y, por tanto, un peso que puede variar ligeramente.
Qué bicicleta utiliza el equipo Movistar
El Movistar Team utiliza en 2023 el mismo modelo que ya usó en 2022, bicicleta Cannyon con cuadro de cambios SRAM. Sin embargo, a diferencia del Jumbo, el único equipo español solo cuenta con dos modelos diferentes para el Tour 2023. Su montura principal es la Cannyon Aeroad , mientras que para las etapas de montaña compiten con la Cannyon Ultimate CFR. Esta última, pensada para subir puertos de alta montaña, posee un peso ligeramente inferior para que moverla sea más sencillo en situaciones de fatiga casi extrema. De hecho, la versión comercial de la Ultimate posee un peso de 6,2 kilos, aunque por normativa la utilizada por el equipo profesional debe ser ligeramente más pesada.

¿Importa el peso de la bicicleta en el ciclismo?
Si hay un aspecto en el que el peso de la bicicleta es relevante es en las ascensiones. Por eso todos los equipos del UCI Pro-Tour llevan un cuadro especial para las etapas de montaña. Un experimento realizado por Ciclismo y rendimiento demostró que un kilo de peso extra en la bici, pedaleando a la misma potencia, suponía una diferencia de 20 segundos a la hora de ascender el puerto madrileño de la Morcuera.
Esto, que para un cicloturista no supondría una diferencia significativa, para un profesional, donde cada segundo cuenta, supone un mundo. Cabe recordar que el Tour de 1989 se resolvió con solo 8 segundos de diferencia a favor de Greg Lemond sobre Laurent Fignon. Es por ello que todos los equipos buscan que sus monturas se acerquen lo máximo posible a los 6,8 kilos de peso mínimo marcados por la UCI. Especialmente para aquellas etapas de alta montaña. En etapas llanas o, incluso, las que se espera que se puedan resolver al sprint, las diferencias de peso no son relevantes, siempre y cuando todas las bicicletas se muevan en parámetros similares, claro.