Un vídeo con imágenes inéditas destapa el plan de Pogacar para tumbar a Van der Poel en San Remo
El UAE Team Emirates comparte un metraje en el que se ve al esloveno planeando su ataque en la 'Classicissima' junto a sus compañeros.

Son las siete de la tarde del día previo a la esperada Milán-San Remo y, después de darse un baño de masas en la Piazza della Vittoria de Pavia, punto de partida del primer monumento de la temporada, Tadej Pogacar se resguarda de la locura en el furgón del UAE Team Emirates, donde se sienta junto a Tim Wellens antes de correr la puerta trasera y poner rumbo al hotel del equipo.
Entre bromas, miradas al móvil y algún que otro silencio, el esloveno y sus compañeros observan cómo el sol empieza a caer al otro lado del cristal. Media hora después, y ya sin apenas luz, la expedición llega al portentoso NH Congress Centre, en el cinturón sur de Milán, donde comparten noche con Uno-X, Arkea y otras tantas escuadras del WorldTour.
Con el tiempo justo para cambiarse de ropa, todos se citan en el aparcamiento del hotel para reunirse en el autocar y compartir allí la última charla antes de la 'Classicissima'. El reloj sobrepasa las ocho de la tarde, y el esloveno Andrej Hauptman, descubridor del vigente campeón del mundo y mano derecha de Joxean Fernández 'Matxín' en la dirección del UAE, enciende el proyector.
Así arranca la conjura que ahora, dos días después de que concluyera en Via Roma la mejor Milán-San Remo que se recuerda, ha visto la luz gracias al equipo de comunicación del UAE Team Emirates, que ha compartido en su canal de YouTube un vídeo de más de siete minutos con imágenes inéditas de las horas previas al primer plato fuerte de la temporada.
"La Cipressa es nuestra rampa clave mañana, chicos", indica Hauptman mientras señala el televisor. "Son 5,6 kilómetros al 4% de pendiente media y con un último kilómetro no demasiado empinado, ya sabéis. En los Capos previos [Capo Mele, Capo Cervo y Capo Berta, rampas cortas que preceden a Cipressa] lo importante es que estemos frescos y en una buena posición, pero no hace falta que tiremos a lo loco. No queremos llegar a la Cipressa 'con el gancho' [al límite]. Es ahí donde iremos a 'full gas'".
Es en ese momento cuando Matxín recurre a su portátil y, con imágenes de la retransmisión del pasado año, muestra el que para él es el mejor punto para asestar el golpe definitivo, a dos kilómetros de coronar la Cipressa. Pogacar deja su asiento, se acerca al ordenador del vizcaíno y, en cuclillas, advierte: "Sí, son dos kilómetros [hasta la cima], pero uno es plano".

El mejor ciclista del mundo decide entonces tomar las riendas de la reunión y, ya de pie, ante una pantalla que muestra el serpenteo de la Cipressa, arranca. "Aquí [señala], en este primer tramo, las rampas son duras, pero tenemos que estar delante para hacerlas más duras todavía", explica, con especial atención a Tim Wellens, encargado de liderar el grupo en el primer tercio de la ascensión. "Iré a tope desde el inicio hasta esa curva de izquierdas", replica el belga.
"Genial", replica Pogacar, buscando con la mirada a Isaac del Toro, encargado de tomar el relevo de Wellens y preparar el ataque definitivo. "Aquí, Isaac, en este tramo, que es algo más sencillo, tómate un breve respiro y después, en esta curva [a derechas], haz 25 segundos a todo lo que te dé. Yo atacaré justo después".
La realidad es que, a diferencia de Wellens, que elevó el ritmo desde el arranque de la Cipressa, el joven mexicano, ganador de la Milán-Turín hace solo unos días, no pudo cumplir con su parte. Fue el ecuatoriano Jhonatan Narváez, destinado en un principio a resistir con Pogacar y aguardar posibles movimientos de los favoritos en los últimos 25 kilómetros, quien tuvo que lanzar al esloveno en su gran tentativa ante Mathieu van der Poel, único ciclista capaz de seguirle en todo momento.
El desenlace de la prueba, conocido ya por todos, dejó una frase de Pogacar también inédita hasta la publicación del vídeo del UAE. "No he podido hacer más", suspiró el esloveno, exhausto aún sobre la bicicleta, tras gastar una bala más en San Remo.