CICLISMO FEMENINO

El "renacer" de las Zaaf en la Vuelta a Andalucía femenina

Un mes después del naufragio del millonario proyecto catalán, 12 de sus 15 ciclistas han encontrado acomodo y rinden a muy buen nivel en sus equipos.

Michaela Drummond y Debora Silvestri, en primer y segundo plano, en una meta de la Vuelta a Andalucía femenina. /RELEVO / FRAN REYES
Michaela Drummond y Debora Silvestri, en primer y segundo plano, en una meta de la Vuelta a Andalucía femenina. RELEVO / FRAN REYES
Fran Reyes

Fran Reyes

El pasado 19 de abril se celebró la Flecha Valona femenina, última carrera profesional en la que participó el Zaaf Cycling Team. Una semana después el conjunto catalán, nacido el pasado invierno con altísimas ambiciones y un presupuesto declarado de cuatro millones de euros, renunciaba a La Vuelta Femenina para acto seguido perder su licencia UCI por la desbandada de sus ciclistas, hastiadas de no percibir los salarios prometidos. Poco más de un mes después, 12 de las 15 ciclistas de la plantilla de Zaaf ya forman parte de otros equipos; cinco de ellas coincidieron en la reciente Vuelta a Andalucía femenina, y todas destacaron.

"Es un renacer". Lo expresa Debora Silvestri (1998, Isola della Scala), ciclista italiana que hoy defiende los colores del Laboral Kutxa-Fundación Euskadi. "El año pasado tuve un accidente con una moto que puso fin a mi temporada mucho antes de lo previsto. Ésta era la temporada para volver por mis fueros y ya estoy reencontrando mis mejores sensaciones". Silvestri acabó entre las nueve primeras de todas las etapas de la ronda andaluza, finalizando 5ª en la general final.

"Cuando surgió la posibilidad de venir a Movistar… guau. Nunca pensé que correría para ellos este año, o en toda mi vida". Mareille Meijering (1995, De Bilt) está sentada junto a la piscina del Ona Valle Romano Golf & Resort de Estepona; sonriente, radiante. Se pasó toda la Vuelta a Andalucía femenina atacando, en todos los contextos, esencial para la estrategia de desgaste con la que el conjunto telefónico derrotó a la poderosa Tamara Dronova para alzarse con la general final mediante Katrine Aaelrud. Un éxito para la neerlandesa y un disgusto para su excompañera australiana 'Lizzie' Stannard, la mejor gregaria de la batida Dronova.

"Estoy disfrutando de competir en España y tratando de sacar el máximo partido posible de fomar parte de un equipo en el cual me siento feliz". Esta frase es de Michaela Drummond (1998, Te Awamutu), neozelandesa que ha encontrado acomodo en el modesto equipo gallego Farto – BTC. En Andalucía era una de las velocistas más rápidas: no en vano, fue 3ª en la etapa inicial con meta en La Zubia y 5ª en Mijas. En esta última etapa se fajó con otra ex Zaaf, la canadiense Maggie Coles-Lyster, que acabó 6ª.

En Zaaf Cycling Team había mimbres. Faltaron el dinero y la estructura necesaria para que rindieran. ¿Cuándo se torció todo? "Me di cuenta de que el equipo estaba jodido cuando empezamos la campaña de clásicas en Bélgica", explica Meijering. "Allí vi que nos faltaban técnicos; empezaron a surgir problemas con los viajes… Y no nos pagaban los sueldos, claro". Coincide Drummond: "En realidad, disfruté bastante del Tour Down Under. Nos entregaron la bici bastante tarde, sí, pero es que todos los inicios son difíciles. Fue después, en torno a la Gante-Wevelgem, que me di cuenta de que todo estaba yendo a peor". La líder del equipo, Audrey Cordon-Ragot, fue la primera en levantar la mano. Ahí comenzó la desbandada que se consumó en solo un mes.

Debora Silvestri (Laboral Kutxa - Fundación Euskadi).  RELEVO / FRAN REYES
Debora Silvestri (Laboral Kutxa - Fundación Euskadi). RELEVO / FRAN REYES

"No ha sido sencillo vivir esto de Zaaf", retoma Silvestri. Lo confirma Drummond: "Ha sido una época muy difícil para mí, en lo emocional y desde el punto de vista económico. Hasta encontrar un nuevo equipo que me pudiera pagar ha sido difícil. Al final, he cogido la mejor oportunidad que tenía a mi alcance con la esperanza de que vendrán otras mejores en los próximos años".

Lo peor ha pasado. "Siempre he procurado pensar que algo bueno vendría después de tantas cosas malas", continúa Drummond, "y ahora mismo me siento muy motivada y feliz". En la misma línea se expresa Silvestri. "Éramos un grupo de chicas muy cohesionado y preparado para hacer cosas grandes. Estos días bromeábamos con lo potente que hubiera sido nuestro equipo en la Vuelta a Andalucía si hubiéramos corrido juntas…" También este fin de semana, Heidi Franz se imponía en la Ranxo Gravel en cuya versión masculina triunfó Alejandro Valverde.

Dicen que los malos momentos sacan lo peor de las personas. No tiene por qué ser así: a veces, sale a relucir lo mejor. Zaaf no es el primer ni el último equipo fantasma que ha existido en el ciclismo; tampoco el primer ni el último equipo cuyo bloque ha hecho piña. Sobre las cenizas del fracaso y de los malos momentos compartidos enraízan amistades bellas y duraderas. De ellas pueden nacer también, por qué no, alegrías, éxitos y felicidad.

"Estoy muy contenta de ver que casi todas mis compañeras han encontrado acomodo para continuar siendo ciclistas", dice Silvestri, "encantada" con su nueva piel en Laboral Kutxa. "Creo que he aprendido muchas cosas, aunque no sabría decir qué podría haber hecho de otra manera para que esto no hubiera pasado", expresa Drummond. "Simplemente, espero que esto no vuelva a ocurrir. Eso es lo más importante".