Descubriendo a Carlos Rodríguez, la última sorpresa española del Tour de Francia: "No tiene techo"
A sus 22 años, el granadino ya es quinto en la Grande Boucle, ganándose por derecho propio ser el líder del Ineos Grenadiers.

¿Cómo crees que va a ser el Tour de Francia de Carlos Rodríguez?, preguntamos a Juan Pedro López todavía en Bilbao. "Carlos…", mide el lebrijano, "… es un gran corredor. Por ahora no tiene techo. Cada año va dando un paso adelante. Creo que éste puede ser un gran Tour para él". Seis etapas después de las palabras de 'Juanpe', está siento efectivamente un debut inmejorable: entre los mejores en las etapas vascas, y aguantando a los grandes gallos (con permiso de Vingegaard y Pogacar) en los Pirineos, el granadino es 5º de la general provisional en una vez comenzadas pasadas ya las primeras etapas duras que han ordenado la clasificación entre miércoles (Soudet, Marie Blanque, descenso hasta Laruns) y jueves (Tourmalet y final en alto en Cauterets).
"Me siento bastante bien. Las piernas han respondido, especialmente en la segunda parte del Marie Blanque que era la prueba de fuego. Me he quedado cerca de poder seguir a Tadej y Jonas, pero es que son otro nivel", aseguró el andaluz tras la quinta etapa. "¿Si soy el líder de Ineos? Iremos viendo. Igual otro día Egan o Tom están mejor que yo. Seguiremos luchando para tener una ventaja táctica respecto a los otros equipos".
En un mundo como el deporte profesional donde la controversia está a la orden del día, es inusual encontrarse con una figura que solo suscite elogios. Es el caso de Carlos Rodríguez (2001, Almuñécar). "Es uno de los ciclistas más talentosos de España en este momento; por algo ya fue campeón nacional", le describe su compañero Egan Bernal, ganador de un Tour de Francia y un Giro de Italia. "Viene en un proceso muy bueno e interesante. Estoy seguro de que lo puede hacer muy bien, aunque sea su primer Tour. Más allá del resultado, el hecho de haber vivido la experiencia de preparar un Tour de Francia le va a servir mucho para el futuro". ¿Qué consejos le has dado? "Él es muy profesional para su edad. Más bien, nos los tendría que dar él a nosotros".
Es un Tour de Francia extraño para Ineos Grenadiers. La estructura británica, ganadora de siete Tours de Francia en 2012 y 2019, está acostumbrada a afrontar el estío galo con la certeza de un gran líder; esta vez, en cambio, se presenta con varios. Egan Bernal, en proceso de recuperación; Tom Pidcock, en proceso de descubrirse como ciclista de grandes vueltas; Carlos Rodríguez, en proceso de confirmarse tras su gran debut en la Vuelta a España. De los tres, el granadino es quien mejor está respondiendo hasta ahora.
Rodríguez llegó a este Tour después de una primavera marrada por una fractura de clavícula y un atropello entrenando en Andorra, culminada posteriormente con un Dauphiné saldado con el maillot de mejor joven en que las caídas le incomodaron. "Hemos intentado preparar este Tour lo mejor posible, y me quedo con eso", asevera. "El trabajo ya está hecho y las piernas están respondiendo, que era lo principal. Hemos salvado las primeras etapas complicadas con los mejores, así que estoy contento". ¿Y sorprendido? "Sí que puede haber cierta sorpresa de verte delante", reconoce, "o más bien satisfacción y alegría por estar ahí". Con los mejores del mundo.
Quite the finish to stage two! @tompidcock sprinted to fourth place in San Sébastián. Congrats to Victor Lafay who stayed away after an attack in the final kilometre.
— INEOS Grenadiers (@INEOSGrenadiers) July 2, 2023
Great to see @Eganbernal and @_rccarlos also there in an elite lead group at the line #TDF2023 pic.twitter.com/ARLUeuIh1b
No obstante, hoy por hoy "el resultado es secundario". La discreción del estudiante brillante que siempre ha sido fuera de la bicicleta. "Lo importante es llegar a París lo mejor posible, seguir aprendiendo y disfrutar de las 21 etapas". Rechaza especular con un puesto de honor, un top5 para un debut de lujo. "Habrá que ir viendo, pero ahora mismo no me planteo nada de eso". Él no se lo plantea; la afición española lo sueña.