Todos los ganadores españoles del Tour de Francia
El ciclismo español es profundamente vueltómano. Y, entre las grandes vueltas, ninguna brilla tanto como Le Tour.
El Tour de Francia es la carrera ciclista más importante de la historia. En un país como el nuestro, cuya tradición ciclista se ha centrado durante muchos años en las pruebas por etapas, toda una obsesión. Es por ello que numerosos corredores españoles se han coronado campeones de la Grande Boucle a lo largo de la historia. Incluido el gran Miguel Induráin, claro, uno de los cuatro elegidos que ha sido capaz de llevarse el icónico maillot amarillo a casa en cinco ocasiones. Nadie lo ha ganado tantas veces como el navarro.
Claro que no es el único español en ganar el Tour ni el primero. Antes de que Miguelón apareciese en escena en la década de los 90, el ciclismo español ya sabía lo que era conquistar la ronda gala. En total, siete son los ciclistas españoles que han ganado el Tour, para un total de 12 victorias.
1. Federico Martín Bahamontes - ganador en 1959
Aunque hubiese ciclistas antes, Federico Martín Bahamontes es considerado el gran pionero del ciclismo español. La primera gran estrella que dio el mundo de la bicicleta a nuestro país. El Águila de Toledo, como era apodado, construyó su fama gracias a sus dotes de escalador sin igual. Capaz de ganar el maillot de la montaña del Tour en seis ocasiones. Además, también fue el primer español en finalizar líder de la General, en 1959. En un ciclismo muy diferente al actual, Bahamontes siempre se movió entre la leyenda y la realidad. De él se relataban historias de cómo esperaba a sus rivales en la cima, después de demostrar una superioridad portentosa una vez que la carretera picaba hacia arriba.
Curiosamente, su victoria en 1959 no fue especialmente brillante. Después de una primera semana para rodadores, en la que Bahamontes se encontraba visiblemente incómodo, la llegada a los Pirineos, su terreno, no fue mucho mejor. Sin embargo, en los Alpes, en la tercera semana de competición, sus dotes de escalador puro dieron sus frutos. Acompañado casi siempre de Charly Gaul, el español se escapó en las etapas de Grenoble y Saint-Vicent, enfundándose el amarillo por primera vez y logrando una ventaja que sería suficiente para terminar primero en París. De hecho, en el podio final, Bahamontes sacó más de cuatro minutos a Henry Anglade, que fue segundo, y algo más de cinco minutos a Jacques Anquetil, tercero.
Bahamontes lograría un segundo puesto en el Tour de 1963 y un tercero en 1964. Sin embargo, no volvería a ganar ninguna gran vuelta. Pasó a la historia, eso sí, como uno de los mejores escaladores de la historia, con maillots de la montaña conseguido en las tres grandes.
2. Luis Ocaña - ganador en 1973
Qué hubiese sido de Luis Ocaña sin la figura de Eddy Merckx es uno de los grandes what if del deporte. Porque la carrera del español no se puede entender sin la del belga, probablemente muy a su pesar. O quizá no tanto. Desde sus inicios, el ciclista conquense emigrado a Francia fue presentado como el único capaz de parar al Caníbal. También, porque aquella era su gran obsesión. Sobre todo, porque tenía las piernas para ello. Así lo demostró en el Tour de 1971, cuando en la undécima etapa le hizo lo que Merckx, seguramente el mejor de la historia, hacía con frecuencia a todos sus rivales.
Ocaña atacó, se marchó y le sacó 8 minutos y 42 segundos en la línea de meta. Se vistió de amarillo, además, dispuesto a que su gran rival no ganase el que a la postre fue su tercer Tour consecutivo. Merckx no se resignó, sino que trató de ir recuperando tiempo. Así llegaron a los Pirineos, enfrascados en una batalla que tuvo un final abrupto. Bajando el Portillon, el belga se salió de pista, algo que replicó el español. Con tan mala suerte de que, cuando quiere coger la bicicleta para seguir, le envistieron Joop Zoetemelk y Joaquim Agostinho. Ahí acabó su participación aquel año, cuando lo tenía todo para haber ganado.
Ocaña regresó al año siguiente, pero una nueva caída en el Aubisque le frenó todas sus posibilidades de ganar. Su año fue 1973, aunque sin Merckx en el pelotón. El ciclista conquense fue muy superior a todos sus rivales: seis victorias de etapa y su único Tour. Con el asterisco, probablemente más para él que para el resto, de la ausencia del Caníbal.
3. Pedro Delgado - ganador en 1988
Hay otros que han ganado más, mucho más, pero hay pocos ciclistas españoles que hayan sido tan populares como Pedro Delgado, Perico. El segoviano alcanzó el estatus de icono pop en una época en la que el ciclismo desplegó en popularidad en España. Y, por si fuera poco, ganó el Tour. El tercero para el ciclismo español. Había sido segundo en 1987, por lo que llegó a 1988 entre los grandes favoritos. Pese a un mal inicio, se vistió de amarillo en la duodécima etapa, en el mítico Alpe d'Huez, y en una cronoescalada en Villard de Lans sentenció el título (acabó ganando con más de siete minutos de ventaja sobre el segundo, Steven Books).
La polémica ensució temporalmente su última semana, en la que se filtró a la prensa un supuesto positivo que acabó siendo desestimado. En un control antidoping, Delgado dio positivo en probenecid (un diurético prohídico por el COI pero no así por la UCI). Algo que no se volvió a repetir en toda la carrera. Dado que el probenecid se utiliza para enmascarar el uso de otras sustancias prohibidas, y que nunca hubo rastro de estas, el propio laboratorio acabó reconociendo su error en la interpretación de los análisis.
Perico ganó un Tour, aunque muchos creen que pudieron haber sido dos. En 1989, como vigente campeón, el español encadenó una serie de despropósitos, algunos surrealistas, que le impidieron repetir título. Todo comenzó con el prólogo de Luxemburgo. Delgado se despistó y tomó la salida con 2:40 minutos de retraso, lo que le condicionaría para toda la carrera. Al día siguiente, en una contrarreloj por equipos, el ciclista segoviano se mostró completamente desquiciado. Tanto que sus compañeros tuvieron que esperarle en más de una ocasión, quedando últimos de la etapa y con Delgado a 7:20 de Fignon y 6:29 de LeMond. A lo largo de la carrera, el del Reynolds se iría recuperando y terminó tercero en la General. Sin embargo, sin el tiempo perdido los primeros días, podría haber sido primero. Las piernas las tenía para ello.
4. Miguel Induráin - ganador en 1991, 1992, 1993, 1994 y 1995
Miguel Induráin es el gran campeón español por excelencia, y uno de los cuatro ciclistas que ha conseguido ganar el Tour de Francia en cinco ocasiones. Su solo nombre es historia del ciclismo. Dominio absoluto de la carrera, sin necesidad de ponerse de pie sobre la bicicleta. Induráin destacó en montaña y contrarreloj, las dos facetas necesarias para llevarse una gran vuelta. De hecho, además de las cinco rondas galas, se anotó dos Giros de Italia (1992 y 1993). Curiosamente, nunca ganó la Vuelta a España (fundamentalmente, porque por calendario en sus años imperiales casi nunca la corrió).
Sobre la bicicleta, Induráin es lo más parecido a una figura mitológica que se ha visto. Sensiblemente más grande y pesado que la mayoría de sus rivales, de él se decía que solo tenía 28 pulsaciones por minuto en reposo. Corría sentado, con rostro sereno, sin grandes cambios de ritmo, pero con una velocidad constante que tarde o temprano dejaba detrás a todos sus rivales. Para la memoria quedan gestas como su escapada junto a Claudio Chiapucci de camino a Val Louron en 1991, la contrarreloj en Luxemburgo de 1992 que le ganó el apodo de El Extraterrestre entre la prensa francesa, la subida del Hautacam en la que neutralizó a todo un Marco Pantani en 1994 o las subida a La Plagne de 1995, donde certificó su quinto Tour dejando a todos los escaladores del pelotón por el camino. Diferentes situaciones en las que Induráin, simplemente, fue el mejor.
5. Óscar Pereiro - ganador en 2006
Los 2000 son peliagudos en lo al ciclismo se refiere. Son los años oscuros protagonizados por los escándalos por dopaje. Una época marcada en España por la Operación Puerto y, a nivel internacional, por la trama liderada por Louis Armstrong. En un primer momento, el ganador del Tour 2006 fue el estadounidense Floyd Landis, quien menos de una semana después fue desposeído de su triunfo por un positivo. El maillot amarillo, de manera oficial, pasó a Óscar Pereiro.
El español no estaba en ninguna quiniela para hacerse con el triunfo final. De hecho, rodaba a casi 28:50 minutos del líder, Landis, cuando en la decimotercera etapa se metió en una fuga de la que nadie dio cuenta de su presencia. No, al menos, en término de la General. El pelotón les dejó hacer y los fugados, con Pereiro a la cabeza, aprovecharon la ocasión. El español no se llevó la etapa pero su esfuerzo, tirando del grupo en grandes tramos de la etapa, fue recompensado con el maillot amarillo al llegar a meta con 29 minutos y 59 segundos respecto al pelotón. Lució el jersey del líder durante cinco etapas. Landis volvió a recuperarlo y celebró en los Campos Elíseos su victoria. Pereiro, que nunca perdió la cara a la carrera una vez de nuevo en la pomada, fue declarado campeón legítimo tiempo después.
6. Alberto Contador - ganador en 2007 y 2009
Alberto Contador lo tenía todo para ser el gran nombre del ciclismo español tras Miguel Induráin, sin embargo su figura no se debe abstraer del contexto histórico en el que le tocó competir. Son los años turbios del ciclismo, y el corredor madrileño no es ajeno. Un positivo en clembuterol borró de su palmarés dos años de su carrera profesional, en los que había ganado un Giro y un Tour de Francia. Un episodio oscuro, afeado más por el show mediático que se montó a su alrededor. Sin embargo, aún sin esos resultados recogidos en los libros oficiales, su palmarés es más que impresionante. En total, es el ganador de siete grandes vueltas: dos Giros de Italia (2008 y 2015), tres Vueltas a España (2008, 2012 y 2014) y dos Tours de Francia (2007 y 2009).
Contador fue un escalador que ganó el campeonato de España contrarreloj en 2009. Un corredor valiente, que rompió con el estereotipo del vueltómano frío y calculador que ganaba las grandes vueltas arropado desde el pelotón. El primer Tour le llegó un poco de rebote, por una de esas casuísticas tan propias de aquel tiempo. Michael Rasmussen, quien marchaba primero en la General, con más de tres minutos sobre Contador, fue expulsado por sospecha de dopaje. El español, que iba segundo, se vistió de amarillo y ya no se cambió de ropa hasta el final.
En 2008, pese a ser el vigente campeón, no pudo participar en la Grande Boucle ya que su nuevo equipo, el Astana, fue excluido del Tour. Aquel año Contador hizo doblete de Giro y Vuelta. En 2009 regresó a la ronda francesa, ya como gran favorito. Aunque con una particularidad, compartía equipo con Lance Armstrong, lo cual enrareció el ambiente durante las primeras semanas de competición. Sin embargo, el paso por los Prineos y, sobre todo, los Alpes después, cerró el debate en el Astana, que ya trabajó únicamente para el español. Contador ganó la General con más de cuatro minutos sobre el segundo clasificado, Andy Schleck, y además se llevó dos victorias de etapa.
7. Carlos Saste - ganador en 2008
El Tour del 2008 comenzó marcado por el veto al Astana de Contador, entonces uno de los equipos más fuertes del pelotón. La ausencia del vigente campeón dejaba el panorama abierto, sin embargo el desenlace no se lo esperaba nadie. Ni siquiera en el equipo CSC, que consiguió el maillot amarillo de mano de Carlos Sastre. Sobre todo, porque el español no solo no era el jefe de filas, sino que la escuadra de Bjarne Riis trabajaba en favor de Franck Schleck, que había cogido el amarillo en la 15ª etapa.
Sin embargo, el madrileño, que acumulaba dos terceros puertos, actuó como un lobo solitario en la decimoséptima etapa. Al inicio de la subida al Alpe d'Huez, Sastre atacó con todo y se marchó. Primero junto a Cadel Evans y Denis Menchov. Después, en solitario. Por detrás, su equipo trabajaba para alcanzarle, pero el español llegó a meta con ventaja suficiente como para hacerse con el maillot de líder. Años más tarde, su ex compañero Kurt-Asle Arvesen desveló en el podcast Tidens Tour France que nadie en el CSC sabía lo que iba a hacer. "Personalmente no conocía el plan de Carlos Sastre. Tampoco lo conocían ni Bjarne Riis ni los hermanos Schleck. Fue una auténtica humillación para los Schleck", dijo. Sastre defendió su puesto en la contrarreloj contra el especialista Evans y celebró en los Campos Elíseos vestido de amarillo.
Todos los Tour de Francia ganados por un español
- 1959 - Federico Martín Bahamontes
- 1973 - Luis Ocaña
- 1988 - Pedro Delgado
- 1991 - Miguel Induráin
- 1992 - Miguel Induráin
- 1993 - Miguel Induráin
- 1994 - Miguel Induráin
- 1995 - Miguel Induráin
- 2006 - Óscar Pereiro
- 2007 - Alberto Contador
- 2008 - Carlos Sastre
- 2009 - Alberto Contador