El herpes premonitorio del desplome de Pogacar: "Son cuerpos que van al límite"
El esloveno está pagando el sobreesfuerzo de las últimas semanas y el pelotón le arropa tras su pájara en el Courchevel.

Una pedalada, otra, otra… Así hasta cruzar la línea de meta, así durante tres semanas. O hasta que el cuerpo aguante. Y en el caso de Tadej Pogacar, el gran favorito a la victoria final en el Tour de Francia junto a Vingegaard, esa resistencia parece haber llegado a su fin y está recibiendo las primeras señales de emergencia por parte de su propio organismo.
Lo dijo tras la pájara en el Courchevel que le aleja definitivamente de la victoria final en París. "Estoy muerto, lo dejo", aseguró el esloveno en un momento de la etapa que quedaba grabado por las cámaras de carrera. Sin embargo, su cuerpo ya le venía avisando de lo que podía pasar. Y la imagen, como sucede con todo en este época, no tardó en recorrer las redes.
En ella se veía un primer plano del corredor de UAE antes de tomar la salida de la contrarreloj de la etapa anterior. La instantánea no tenía nada especial a primera vista, pero en un segundo vistazo se ve que el esloveno tiene un herpes en la comisura de los labios, lo que suele ser signo de que empiezan a fallar las fuerzas. ¿Era una premonición del desplome que sufriría 24 horas después en las rampas del Courchevel?
Eduardo Chozas: Este herpes labial es un indicador de que Pogacar ya estaba tocado en la crono, y este miércoles dió otra muestra de que arrastra cansancio y por eso tiene bajas las defensas.😱😔 pic.twitter.com/tExJRbYEIC
— ⚡Maza⚡ (@MazaCiclismo) July 20, 2023
"Son cuerpos que están al límite. Es la tercera semana", cuenta a Relevo el médico de un equipo profesional. "El herpes sale cuando bajan las defensas, pero también si estás estresado o mucho rato al sol. Cada caso es un mundo. Pero podría tener ese herpes labial y ser líder de la general".
Es cierto que un herpes tiene diferentes causas pero también lo es que el cuerpo de Pogacar está al límite de sus fuerzas. Así lo reconoció Allan Peiper, ex preparador del esloveno en UAE, tras la etapa en la que la Grande Boucle quedó sentenciado. "Tadej parecía un poco enfermo. No sé. Había algo. Este no era el Tadej que conocemos", aseguraba el preparador que fue el primero en darse cuenta del herpes. "Eso podría ser un signo de menor resistencia".
"Ha sido bastante emotivo en los primeros kilómetros porque venían muchos corredores a hablar conmigo y quiero darles las gracias porque me animaron mucho"
Un día después de su pájara más terrible Pogacar reconocía que estaba viviendo uno de sus momentos más complicados de los que ha vivido en la carretera. "El inicio de la etapa ha sido muy duro para mí. Ha sido bastante emotivo en los primeros kilómetros porque venían muchos corredores a hablar conmigo y quiero darles las gracias porque me animaron mucho. He conseguido recuperarme un poco durante la etapa. No tengo explicación a lo que sucedió el día anterior. Tal vez mi forma no era perfecta, llegué al Tour lesionado, sin mucho entrenamiento y estoy feliz de estar aquí, segundo en la general".
Lo que nadie puede echar en cara es el atrevimiento de Pogacar. Un corredor que no se esconde y que siempre intenta animar las carreras. Aunque eso le cueste luego sus opciones de victoria, como señaló su gran rival tras la última etapa, dejando un recado sobre su forma de correr: "Me ha atacado durante 15 días. Por su agresividad entendí que en algún momento explotaría. Los que disparan demasiado son inseguros y al final lo pagan". El esloveno lo ha pagado en el peor momento, cuando se jugaba su tercer Tour y cuando su propio cuerpo le había avisado de lo que podía pasar.